Para el Comercio Exterior, los últimos años han sido un aprender constante entre incremento en impuestos y requisitos, así como eliminación de beneficios, nos encontramos en una era de desafíos, para mantener la competitividad de las organizaciones a las que pertenecemos.
Considero que este 2023, en específico, hemos contado con modificaciones a gran escala que han sido publicadas y puestas en vigor de manera inmediata, el mejor ejemplo serían las modificaciones a la TIGIE del pasado mes de agosto, con esta se vieron afectados casi 392 fracciones arancelarias, entre las que destacan las de acero, aluminio, productos químicos, vidrio y textiles entre otras, las cuales ahora están sujetas a un arancel que va desde el 15 al 25% por los próximos 2 años.
Entendemos que la intención principal de nuestro actual gobierno con estos incrementos es proteger la industria nacional, en especial para los sectores que considera se encuentran en situaciones de vulnerabilidad, así como promover la recuperación de estas industrias y fomentar su desarrollo; sin embargo, esto se traduce en un incremento en costos de importación para los productores o consumidores industriales, en especial para los que sus importaciones son de países que no cuentan con un tratado de libre comercio con México.
Otro de los puntos a considerar es que tenemos diferentes modificaciones en procesos y requerimientos, si bien en los últimos años se veía una tendencia más hacia la apertura de mercados e independencia de las oficinas locales, los últimos cambios parecen querer restringir este flujo y centralizar aprobaciones; uno de los grandes retos que esto genera es que muchas veces no tienes el contacto directo de quien tiene asignado tu tramite, por lo que se dificulta el poder dar seguimiento directo.
Los tiempos de respuesta para algunos trámites también se han visto afectados, esto complica la planeación de proyectos ya que sin esta respuesta muchas veces no se puede continuar con su implementación. Y a esto se suman los requerimientos adicionales, que van desde documentos legales de la empresa y su representante hasta seguimiento con reporteo mensual de movimientos y puertos de entrada y salida.
El contar con los diferentes programas y certificaciones disponibles para las empresas IMMEX si ha hecho la diferencia ante estos retos, adicional a los beneficios fiscales y aduaneros que esta ofrece el nearshoring y la economía actual que han impulsado la inversión extranjera en el mercado mexicano, pues actualmente el 43% de las importaciones son de empresas IMMEX, con cifras oficiales publicadas por la Dirección General de Facilitación Comercial y de Comercio Exterior al final del 2022, el número de programas IMMEX activos alcanzo la cifra de 6,129 programas, representados por 12,750 plantas productivas en todo el país.
Sin embargo, los beneficios de estas también se han visto reducidos, un ejemplo es la modificación en la vigencia de la certificación de IVA e IEPS para los rubros AA y AAA que, aunque las obligaciones se mantienen igual; siendo estas superiores a las de un rubro A, el periodo de renovación para todas es ahora de un año.
En el ámbito internacional también se ha presentado un incremento en los procesos administrativos, tenemos la implementación de avisos de importación para Europa para algunos materiales (en especial de acero), así como en Estados Unidos el ahora cumplir con los lineamientos de investigación para prevenir el trabajo forzoso y reforzar los controles de ciberseguridad – este último se vuelve de suma importancia considerando el incremento y la diversificación de estos ataques.
Por último, la interacción con otros países también se ha incrementado, al ser Mexico un país con tantos acuerdos, es importante que la comunicación fluya entre estos. Sabemos que cualquier duda están abiertos a tocar base con el país de destino para evitar cualquier incumplimiento antes de emitir un certificado de origen, por ejemplo.
Basado en lo anterior, tenemos que planear con tiempo nuestros proyectos, tomar todas las precauciones y proporcionar la documentación con anticipación para evitar en la manera de lo posible cualquier retraso. El análisis de información es la clave para presentar cualquier solicitud asegurando el poder cumplir con nuestras necesidades. Por último, me gustaría resaltar la importancia de contar con fuentes de suministro locales o de países con tratado de libre comercio para reducir el impacto en aranceles y tiempos de entrega.