Querido Niño Dios: Esta navidad te pido que dejen de pelear el congreso y el gober. Además sanciones altas a las decisiones negligentes, a los permisos cuestionables y cárcel para quienes diseñen la ciudad pensando en sus intereses.
En la regia capital diciembre arranca desde el 20 de noviembre y con ello se acaban los buenos modos en las calles.
La gente sale más a la calle y se pelea más con el carro que trae a lado. Será el aguinaldo, compras navideñas, el buen fin, mejores ofertas/precios o las agendas extendidas de pre-posadas o simplemente se antoja más el pan. Medio mundo anda manejando y de malas.
Todos tienen prisa y excusa, van expresando su fastidio con el cambio de luces, el claxon, el agandalle de carriles o de cajones de estacionamiento. Como apurándose para que estar a tiempo y tono con la época de amor y paz.
La excesiva carga vehicular en la ciudad no es percepción y tampoco de temporada. La nota del Financial Times de esta semana afirma que Monterrey es una de las ciudades más congestionadas por el exceso de tráfico, en el contexto de ser un referente de la capacidad en México para el nearshoring. Y en navidad, empeora con los malos modos.
El ChatGPT propone ocho factores (bien básicos) para este problema. Demanda excesiva por (mala) urbanización y aumento poblacional; infraestructura inadecuada por la insuficiencia de calles y/o carreteras; problemas de diseño vial como las intersecciones deficientes que generan los cuellos de botella; transporte público deficiente genera más dependencia al transporte privado; falta de planeación urbana o zonificación inadecuada por no planear o no respetar las zonas residenciales, comerciales y/o industriales. En todos cabe nuestra querida ciudad y su área conurbada.
Adicionalmente las condiciones climáticas o accidentes pueden provocar la congestión de tráfico de manera temporal. Y ojo, el comportamiento de conductores que incluye a los agresivos y a los que no sueltan el carro aunque tengan la opción de compartirlo y/o utilizar otros medios de transporte como la bicicleta o irse a pie.
La ciudadanía puede y debe aprender a hacer su parte, pero ‘a ojo de buen cubero’ es claro que la solución de fondo está en la infraestructura y la mala planeación urbana. O sea, en manos de quienes gobiernan (gubernaturas y alcaldías) y de quienes nos representan (el Congreso y los ayuntamientos). Porque no sólo hay que hacer calles, también se necesitan corredores peatonales y ciclovías; hay que sacar a las fábricas de la zona urbana y con ellas al transporte pesado; la zonificación debe hacerse con responsabilidad y no con discrecionalidad y a conveniencia.
Sanciones altas a quienes tomen decisiones negligentes, otorguen permisos cuestionables y cárcel para quienes diseñen la ciudad pensando en sus propiedades o intereses. Que haya tantos responsables castigados como hay cuellos de botella en las vialidades de nuestra ciudad.
Nota triste: Nuestras condolencias a la familia de Don Arnulfo Flores Rodríguez y nuestro reconocimiento a su honorable trayectoria.
