El pasado 31 de octubre, tuvo lugar en la Universidad de Monterrey el XI Encuentro de Liderazgo Empresarial. Este año tiene por título “Liderando personas en la era de la inteligencia artificial”. El tema de la inteligencia artificial (IA) es claramente un tema de actualidad, sobre todo de un tiempo a esta parte: todo el mundo se anda cuestionando qué impactos va a tener en los distintos ámbitos de nuestras vidas.
Por otro lado, el liderazgo es un viejo conocido de todos los que nos vemos en el ámbito de la formación y desarrollo profesional. Sin embargo, lo que me llama la atención es por qué la IA vendría a cuestionarnos el liderazgo.
Muchas veces hablamos de la IA desde los desafíos que pueden suponer en el desarrollo de competencias profesionales, en la sustitución de trabajos (es uno de los factores de la huelga de actores y guionistas de Estados Unidos, por ejemplo), el miedo a la vulneración de derechos de los individuos o la aplicación de sesgos que terminen en discriminación, entre otros desafíos.
También lo enfocamos desde el impacto positivo que puede tener en la medicina, el tráfico, la agilidad de procesos, fomento de la diversidad en el ámbito laboral, personalización de productos o servicios, o en sus ventajas para la ciberseguridad.
En cambio, no se oye tanto reflexionar sobre cómo puede afectar al papel de los liderazgos. ¿El aumento de la presencia de IA en las organizaciones y en el conjunto de la sociedad implica un cambio en los estilos de liderazgo? Definitivamente sí.
Algunos de los modelos clásicos de liderazgo hablan de que el liderazgo se base en el equilibrio entre dos elementos: la orientación a las tareas y la orientación a las personas.
El desarrollo tecnológico actual y el que se pronostica van a hacer que la parte de la eficacia de las tareas aumente y, por tanto, el enfoque de los líderes esté más en la orientación a las personas, una orientación que tiene que ver más con la inteligencia emocional, con el desarrollo de soft skills de las personas que están en sus equipos o con la transparencia en el uso y manejo de toda la información que se pueda generar.
Otro de los impactos que tiene la IA en el liderazgo tiene que ver con no perder las habilidades sociales y capacidad de toma informada de decisiones, a la par que contribuimos al desarrollo de las mismas en nuestros colaboradores. Cuanto más delegamos en la IA ciertos procesos cognitivos, menos estamos ejercitándolos nosotros.
Y, por último, otro de los retos para los líderes está en la generación de conocimiento. Información hay mucha, de hecho, a veces demasiada, pero el distinguir la buena de la mala información y transformarla en conocimiento debe ser una cualidad clave de un buen líder. Al fin de cuentas, el líder es aquel que logra comprender los anhelos e ideas, incluso no expresadas, de un grupo de personas y poder transformarlas en una visión ilusionante hacia la que avanzar en equipo. Y eso implica la capacidad de analizar y generar conocimiento relevante y oportuno.
La IA llegó para quedarse; como líderes, tenemos que aprender a desarrollar nuevas competencias que nos permitan seguir siendo capaces de liderar a nuestros equipos, antes de que sean las máquinas quienes lo hagan.
El autor es catedrático de la Escuela de Negocios de la UDEM, es Doctor en Ciencias Humanas por la Universidad de Deusto en San Sebastián, España, y cuenta con certificaciones como coach ejecutivo y de valores.