Monterrey

Rogelio Segovia: Un romance en la oficina

Tener relaciones sentimentales en el trabajo fomentan culturas de inequidad y acoso y socava la productividad de los colaboradores.

Empecemos con una pregunta sencilla: ¿Tener un romance en la oficina es correcto, o no? Estoy casi seguro que es una pregunta que no acepta de manera tan sencilla un simple sí, o un rotundo no. Pero partamos de un supuesto para tratar de simplificar nuestra respuesta. Un romance en la oficina entre dos personas que no tienen en ese momento ninguna relación sentimental con otra persona, ¿es válido? Creo que aún no podríamos tener una sola respuesta.

Pero, ¿y si una de las personas involucradas en el romance es un alto directivo? Casi puedo asegurar, y escuchar, que la respuesta, de forma unánime, es ‘no, no es correcto, e incluso puede ser hasta ilegal’. Y si prácticamente tenemos un alto nivel de convergencia en el hecho de que el amor en la oficina puede ser la ruina de los directivos, ¿por qué aún hay líderes, casi todos hombres, que siguen incurriendo en estos comportamientos?

Hoy, los pasillos corporativos se regodean con la noticia de la abrupta renuncia de Bernard Looney, quien hasta hace pocos días era director general del gigante energético británico British Petroleum (BP).

El señor Looney, quien encabezaba la empresa desde 2020 y dirigía su transición a las energías renovables, notificó su dimisión con efecto inmediato tras haber admitido que no fue “completamente transparente” al informar sobre “relaciones personales” que mantuvo en el pasado con colegas de la empresa. Y no solo eso, apenas este fin de semana se reveló que el director ejecutivo promovía a mujeres con las que había tenido relaciones personales (Financial Times).

En los últimos años, hemos visto una serie de escándalos corporativos de directores generales en este sentido. El año pasado Jeff Zucker renunció como presidente de la cadena de noticias por cable CNN Worldwide y en el 2019 Steve Easterbrook fue despedido como director general de McDonald’s por no admitir lo que originalmente dijo que era una sola relación consensuada (después se reveló que habían sido al menos tres relaciones y que había aprobado entrega de acciones a una de las mujeres con quien tuvo una relación personal).

Más allá de la curiosidad morbosa que esto pudiese suscitar, cabe preguntarse si el hecho de que el director general de una empresa tenga una relación personal con una empleada de la misma organización, en la práctica, ¿no constituye un acto de acoso y abuso de autoridad? Incluso una relación, en principio consensuada, no deja de ser una relación asimétrica.

Más allá de que los seres humanos seguimos siendo seres humanos, tener relaciones sentimentales en el trabajo fomentan culturas de inequidad y acoso y socava la productividad de los colaboradores. De acuerdo a una encuesta reciente de la principal asociación de RR.HH. de los EE.UU. (SHRM, febrero, 2023) más de un 27 % de los trabajadores estadounidenses están en un romance en el lugar de trabajo o han estado en uno antes.

A partir del movimiento #MeToo muchas organizaciones al rededor del mundo instituyeron estrictas reglas en temas de relaciones sexuales, burlas y el acoso. Incluso esta normatividad se extiende a incidentes fuera del lugar de trabajo. En nuestro país contamos con la NOM-035 para reforzar la prevención del acoso laboral.

En contra de lo que pudiera pensarse, este no es un tema de moralismo, sino de ética y normativa. Esta era la tercera ocasión en que BP había abordado con Bernard Looney el tema de las relaciones personales en el trabajo, y ya le habían solicitado que manifestara por escrito que no existían más relaciones ni asuntos que necesitara revelar.

Epílogo.— Según un informe de The Conference Board, en 2022, el 50 % de los ceses forzosos de los directores generales de las 3.000 empresas más grandes de EE.UU. se debieron a una mala conducta personal, un aumento significativo con respecto al 14 % registrado en 2017.

El autor es Doctor en Filosofía, fundador de Human Leader, Socio-Director de Think Talent, y Profesor de Cátedra del ITESM.

Contacto: rogelio.segovia@thinktalent.mx

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