Resulta interesante, y muy divertido, seguir en redes sociales los memes y los comentarios que suben los seguidores de la 4T, opinando y haciendo comparaciones favorables sobre el desempeño de variables económicas y financieras de la economía mexicana, que en realidad ni son comprables, ni tienen relación directa con el desempeño del actual gobierno, a las que coloquialmente me refiero como “engaña bobos”.
Una reciente, es la que festeja que el tamaño de la economía mexicana ya superó al de la economía Española, dentro de las 15 economías más grandes del mundo, atribuyendo este logro, obviamente, al buen desempeño de la economía mexicana, cuando en realidad, el festejo es fatuo, pues la economía mexicana tiene 129 millones de habitantes, mientras que la economía española solo 48 millones, y sin considerar tampoco el tamaño territorial de una y de otra, por lo que esas comparaciones, en realidad, son poco relevantes, ya que variables como el PIB por habitante, o por persona ocupada, son en realidad las comparaciones relevantes.
Otra comparativa económica muy comentada y festejada, fue la relativa al salario mínimo, en dólares, pagado en diversos Países del mundo, donde se revelaba el aumento que esta variable ha tenido en México, producto de la decisión de esta administración, de incrementar esta variable, cuyo rezago histórico, al haber sido tomada como “ancla” anti inflacionaria en regímenes anteriores, había hecho que cayera en desuso, y prácticamente nadie se contrataba por ese monto, al grado que los asegurados formales inscritos al IMSS, con salario de hasta un mínimo, no llegaban al 1.5% del total.
Bueno, pues la festejada mejoría en la comparativa internacional, de nueva cuenta es fatua e irrelevante, ya que compara solo el monto del salario mínimo entre Países, y no el poder adquisitivo que esos salarios tienen en cada País, lo cual es lo verdaderamente relevante, ya que por ejemplo, en Argentina, los trabajadores ganan más salario que en México, pero compran menos bienes y servicios con ese dinero, lo cual es lo verdaderamente relevante.
En materia de inversión extranjera directa, se celebra que México está recibiendo entradas importantes de divisas, lo que se quiere asociar a la confianza y al aval de los inversionistas extranjeros en la política económica de la 4T, cuando primero, no todas esas cantidades de dinero están “entrando” al País, ya que casi la mitad son reinversión de utilidades, y segundo, buena parte de esas nuevas inversiones se explican por las reformas al tratado comercial que aumentó los porcentajes de contenido regional, lo cual catapultó el “Nearshoring” ya que los nuevos inversionistas tienen horizontes de inversión de muy largo plazo, y no son muy afectados por políticas económicas pasajeras de uno o dos sexenios.
De hecho, Latinoamérica y el Caribe, en general, también están recibiendo importantes flujos de inversión de extranjera directa, no solo México, y la fortaleza del peso, tampoco es privativa ni exclusiva de nuestra moneda, y se asocia más a un relativo debilitamiento del dólar contra la mayoría de las divisas del mundo, por lo que ésta no es una variable que obedezca al buen desempeño de la política económica de la 4T.
En materia de los resultados de la encuesta ingreso-gasto que levanta el INEGI cada dos años, y que sirve de base al CONEVAL para hacer sus mediciones sobre la pobreza, las comparaciones favorables en materia de ingresos 2022, y en materia de número de pobres, se obtienen comprando estas variables, contra las reportadas en 2020, año afectado fuertemente por la pandemia, por lo que tomar esa base de comparación, no es muy representativo y lleva a resultados atípicos.
Vaya, es como celebrar que la economía creció 4.5% en 2021, pero después de haber caído casi 9% en 2020, me explico?.
Por otro lado, resultados que sí llaman fuertemente la atención, y que solo se comentan marginalmente, son por ejemplo el importante aumento en el gasto en alimentos y bebidas que ahora tiene que hacer la población, y que le absorben un mayor porcentaje de su “mayor ingreso”, lo que le deja menos dinero para sufragar sus otros gastos.
Otro resultado importante y de gran relevancia, es el fuerte aumento en el número de familias que se reportan sin acceso a servicios médicos, en porcentajes verdaderamente alarmantes, desde que inició la presente administración, originados por la eliminación del seguro popular y la total inoperancia del INSABI, aunado y agravado por el desabasto generalizado de medicinas, de quienes tienen acceso a servicios médicos, pero bueno, de esto no hablan los voceros, beneficiados y simpatizantes fanáticos de la 4T.
Es difícil que en poco más de 13 meses que le restan a la actual administración, (si no se violenta una vez más la Constitución), pueda haber cambios importantes que mejoren el perfil actual y la tendencia de las principales variables económicas, aunque sí para que la puedan empeorar, lo cual esperemos que no ocurra.
