Monterrey

Hugo Ortiz: Hasta en las mejores familias…………..hay tóxicos

La ropa sucia se lava en casa, pero se seca en público.

Es común que exista uno o más miembros cuyo comportamiento avergüence a la familia; la oveja negra, el tóxico, el de las tranzas que controla todo, seguro a estas alturas usted ya identificó al de su familia. El comportamiento de estos miembros es tan característico que aunque nos hacen reír y caen bien, la forma en cómo lo logran no es motivo de orgullo. Al igual hay ocasiones en que el comportamiento y las acciones de estos miembros hacen ver mal a la familia, porque se piensa que el resto de los integrantes se comportan igual.

En la familia de contribuyentes que tiene el SAT también existen miembros “tóxicos” cuya existencia causa un desequilibrio dentro del ecosistema fiscal. Estos contribuyentes son conocidos como Empresas que Deducen Operaciones Simuladas (EDOS) y Empresas que Facturan Operaciones Simuladas (EFOS).

El pago de impuestos es algo que a nadie gusta, por lo que algunos con el fin de pagar menos registran en su contabilidad operaciones comerciales que en teoría llevaron a cabo con contribuyentes que son EFOS, pero en realidad no se efectuaron dichas operaciones. Al hacer esto, esos contribuyentes se convierten en EDOS, al contabilizar operaciones inexistentes que les permiten disminuir el impuesto a su cargo.

Para ejemplificar lo anterior le voy a relatar, estimado lector, cómo es que se da la interacción con los EFOS. Supongamos que va a la tienda de deportes de su preferencia a comprar una bicicleta, después de revisar diferentes modelos encuentra una que le agrada cuyo precio es de $5,000.00 más IVA es decir un total de $5,800 pesos, decide comprarla. Resulta que la tienda de deportes adquirió la bicicleta al fabricante de bicicletas por $3,500 pesos más IVA, lo que es un total de $4,060.00 pesos. En un escenario simple, para facilitar la comprensión del ejemplo, supondremos que la tienda de deportes solo realizó esa venta y esa compra en el mes y que no tuvo otro tipo de operaciones. Al calcular el IVA que la tienda de deportes tendría que pagar al fisco se realiza la siguiente operación, al IVA que le cobró a usted ($800 pesos) le va a restar el IVA ($560 pesos) que le pagó al fabricante, en total tendría que pagar $240 pesos al fisco. Hasta aquí tenemos el cálculo que comúnmente realiza cualquier contribuyente. Sin embargo, resulta que la tienda de deportes no está dispuesta a pagar los $240 pesos de IVA, quiere pagar menos, acude con un EFO, la empresa “Asesorías Mágicas”, para simular la contratación de una “asesoría”, la empresa “Asesorías Mágicas” emite la factura por concepto de “asesoría administrativa” por $1,000.00 pesos más IVA, un total de $1,160.00 pesos. Al tener ese gasto adicional, los $160 pesos de la asesoría se disminuyen del monto de IVA determinado originalmente ($240 pesos) y resulta un monto a pagar de $80.00 pesos. En el momento de haber contratado los servicios de un EFO, la tienda de deportes se convierte en un EDO.

Como se imaginará estimado lector, al SAT no le gusta cuando los EFOS y los EDOS participan dentro de una operación comercial, en el ejemplo que acabo de relatar el fisco perdió $160 pesos de IVA que usted le pagó a la tienda de deportes y que la tienda de deportes no pagó al SAT porque contrató una asesoría inexistente la cual incluía $160 pesos de IVA; es decir ese monto en lugar de enterarlo al SAT fue pagado a un EFO y los EFOS han sido creados para no pagar impuestos; esperan no ser detectados y por lo tanto nunca pagar los impuestos que evaden.

En el caso particular del IVA la interacción entre EDOS y EFOS impide que el IVA pagado por el consumidor final llegue a manos del SAT. Es decir, los intermediarios le roban al consumidor final, ya que fue este quien pagó el impuesto. El IVA al pasar a través de los intermediarios para llegar al fisco, se pierde en el camino.

El SAT lucha constantemente contra los miembros tóxicos de su comunidad de contribuyentes, primero al tratar de identificarlos entre el universo de contribuyentes y luego para recuperar los impuestos que estos dejaron de enterar. Es una tarea complicada cuyo primer paso normalmente comprende identificar a los EFOS para luego rastrear a los EDOS que interactuaron con ellos. Al identificar a los EFOS, la autoridad hace las gestiones para impedir que siga teniendo operaciones y contaminando el ecosistema y a la par notifica a los EDOS que se ha detectado que realizaron operaciones con EFOS y se desconocen los efectos fiscales de dichas operaciones. Así que tienen que pagar los impuestos que evadieron. En pocas palabras el SAT no solo busca al que se la hizo sino también al que se la pague.

En resumen estimado lector, los EFOS son como aquel pariente que le ofrece el negocio de su vida, le promete rendimientos de ensueño, le dice que es un negocio seguro, formal en el cual han invertido muchas personas, por lo que usted sin mayor cuestionamiento decide invertir. Sin embargo, cuando llega el momento de cobrar no obtiene lo que le prometieron, resulta que su pariente realmente no conocía el negocio, no era lo que le prometieron. Espero no interactúe con ellos, en caso de duda, le comparto la liga de los contribuyentes tóxicos detectados por el SAT http://omawww.sat.gob.mx/cifras_sat/Paginas/datos/vinculo.html?page=ListCompleta69B.html

Opinión: huorsa@ortizgarza.com.mx


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