Sabía usted que en nuestro país existe la Ley General de Salud, la cual enmarca legalmente su derecho, mismo que tenemos todos los ciudadanos, sin distinción de ninguna clase, y en apoyo con lo dicho, sobre la igualdad de los habitantes de esta nación, también esto es señalado en el artículo 4o. de la Constitución mexicana. Por ello, es importante saber algunos puntos sobre dicha Ley, principalmente lo que indica lo referido a las bases para el acceso a los servicios médicos, y aún todavía es más importante que tomemos conciencia sobre cual Servicio Médico tenemos nosotros y cada miembro de nuestra familia en este momento.
Esta Ley da como concepto de Salud un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades.
Así, su afirmación de enfocarse en la salud física y mental, es porque ambas situaciones contribuyen al ejercicio pleno de las capacidades de cada persona y con ellas la prolongación de su fortaleza en general y de su calidad de vida, y esto también lo consigna la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) cuando señala como una necesidad para cada individuo, el contar con una cobertura universal en todos los países para que los ciudadano logren mantener un grado de salud que permita ostentar una vida social y económica productiva.
La definición de la OMS obligó a enfocar las tareas de esta Ley, bajo un control y vigilancia de las organizaciones que dan servicios de salud públicos y privados, como son los hospitales o clínicas generales o especializadas, y de rehabilitación, entre otras, ya que todas estas están enfocadas en cumplir la definición antes señalada.
Debo destacar que el que usted conozca los procedimientos de atención médica de los hospitales o clínicas públicas y privadas, le hará aprovechar y utilizar los servicios médicos que requiera de manera satisfactoria, lo que hará ya una diferencia entre estar sano o prolongar un padecimiento y su recuperación.
La Ley establece que los hospitales deben tener una organización y manuales de funcionamiento en los servicios ofrecidos, como también el asegurar a la población que asista a ellos, el que se les brinde la atención para lograr un diagnóstico por enfermedad o accidente cuando presente, y por ello es de importancia que usted siga el procedimiento que le indiquen, para que lo atiendan, así el hospital deberá brindarle, con información clara, el resultado de sus estudios y además explicarle, de manera concisa, cual será el tratamiento, que usted expresará estar de acuerdo, cuando asuma el rol paciente, si llegase a sufrir una padecimiento.
Con todo y las modificaciones que ha presentado la Ley mencionada, resulta que en la práctica existen muchas limitaciones para lograr el objetivo de establecer la salud en la población.
Cabe recordar que, a través de la Ley General de Salud, se creó el Seguro Popular, una figura pública que permitió un avance de cobertura para 53 millones de mexicanos, con acceso del 100 por ciento a las medicinas de primer nivel, es decir aquellos medicamentos genéricos, los cuales pueden ser genéricos preferidos o generales preferidos de menor costo; y hasta 80 por ciento de medicina del tercer nivel, o sea los más costosos, sin embargo en años recientes, bajo la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el Seguro Popular fue sustituido por el Instituto de Salud para el Bienestar o INSABI, y con un poco tiempo de vida, también desaparece y la autoridad se decide por ofrecer la dupla IMSS-Bienestar., misma que significa sumar la atención de los que no tienen servicio médico al padrón de los derechohabientes que si tienen este beneficio, ya afiliados al IMSS.
El resultado en la realidad ha sido un rotundo fracaso que, pese a la intención y los esfuerzos de la autoridad de salud, la realidad es que los hospitales públicos, se ven rebasados por la demanda de la población por atenderse médicamente, lo que origina que estas personas se vean obligadas a realizar desembolsos económicos, por servicios médicos privados o medicamentos, generando un proceso que, de acuerdo a estimaciones de los expertos en salud, se espera que siga creciendo en un 40 por ciento para atender una enfermedad o accidente.
Al respecto, solamente hay que echar un vistazo a la prestación para las personas sin seguridad social aquí en Nuevo León, en donde la Secretaria de Salud de Nuevo León, Alma Rosa Marroquín, tiene la misión de llevar a cabo el programa llamado, “Servicios de Salud de Nuevo León”, bajo la figura de Organismo Público Descentralizado (O.P.D), mismo que está enfocado en atender a la “Población Abierta”. Aquella que no se encuentra incorporada a la Seguridad Social, ni tiene acceso a la medicina privada.
El modelo de atención de salud a la “Población Abierta”, tiene como objetivo brindar un paquete básico dirigido a la población desprotegida, en las ocho Jurisdicciones Sanitarias de la entidad, y algunos de los servicios que ofrece son: Brindar atención en base a la Información entregada, Programa de Atención del Cáncer Infantil y Cobertura médica para atender el Cáncer de Mama en Mujeres.
Ante todo este contexto, y debido a que existe una sobre oferta de servicio público, no deseche el analizar la opción de contratar un seguro de gastos médicos para salvaguardar su patrimonio y ver al servicio médico privado como la oportunidad de tener acceso a atender la salud de manera integral, mismo que cuenta con programas de hospitales aquí mismo en Monterrey, en donde predomina la innovación en áreas de oncología y cardiología y existen nuevos enfoques para otras enfermedades que han surgido en estos tiempos como secuelas del Covid-19.
Por ejemplo, el tener un seguro de gastos médicos le permitirá atención de un diagnóstico atendido por un grupo de médicos especialistas que le lleven a la salud con tratamientos de alta tecnología.
Gracias a que ahora las aseguradoras tendrán que promover la igualdad de oportunidades en el acceso a los productos de seguros, al eliminar cualquier práctica discriminatoria por razones de origen étnico, nacional, religión, preferencias sexuales, discapacidad o enfermedad preexistente de la persona, para el solicitante, este contexto hará más accesible, en términos monetarios la atención a la salud con instituciones privadas que si cumplen con el marco de la Ley General de Salud, con la cual inicie este escrito.
No deje de informarse, el mito de que el seguro de gastos médicos es caro, quedo en eso en un mito, y además debe recordar que la prevención evita llegar a la corrección, y muchas veces cuando ya se está ahí es demasiado tarde.
Quedo a sus órdenes para cualquier duda.
La autora es economista con especialidad en áreas de riesgo en los sectores de salud, industria de manufactura, automotriz y patrimonial.