Monterrey

Sara Lozano: Propiciar la participación ciudadana

El Consejo Nuevo León convocó a la participación ciudadana y ahora le corresponde agradecer, retroalimentar y cultivar el diálogo que propició para el mejor desarrollo de Nuevo León.

El foro de consulta ciudadana sobre el Plan Estratégico a 2030 se tuvo que modificar por la reciente actualización a la Constitución del Estado de Nuevo León. Para hacer esta modificación el Consejo Nuevo León invitó a la ciudadanía a participar a través de aportaciones diversas para actualizarlo y proyectarlo a 2040. ¿Supo usted?

Por buena voluntad, por moda o por interés legítimo se convoca a la participación ciudadana. Los resultados tienden a ser bajos por múltiples factores empezando por la mala/escasa difusión. Después por el diseño de las formas de participación, todo lo que le implica a la persona el lograr participar ya sea por requisitos de conectividad, familiaridad con las plataformas y/o los traslados en ciertos días y horarios si se trata de un ejercicio presencial.

Por último, los resultados. La retroalimentación más frecuente es un anuncio de ¡Gracias por participar! Y ahí se corta el diálogo con la ciudadanía. ¿Qué sucede con las aportaciones que se hicieron? ¿Cómo se procesa la información otorgada por la persona interesada o experta… se procesa realmente esa información y se toma en consideración?

El involucramiento de la ciudadanía genera una especie de lealtad y compromiso si este diálogo autoridad-ciudadanía logra continuarse. No siempre es así, es más en todo Latinoamérica la falta de continuidad es el factor débil en la estructura participativa. ¿Por qué? Porque si no hay una respuesta de la autoridad después de lograr la participación ciudadana, la persona termina por sentirse utilizada, desconoce si sus aportaciones fueron tomadas en cuenta y suele no enterarse del resultado final.

Los mecanismos de participación ciudadana de origen deben ser útiles para encontrar soluciones y la consecuencia es legitimar a la autoridad que les convoca, como el caso de esta convocatoria. El primer reto para el Consejo Nuevo León fue la penetración efectiva entre la ciudadanía, porque no va a convocar a muchos por más difusión que haga, si poca gente sabe qué es, para qué existe o qué resultados se pueden lograr este órgano.

El Consejo Nuevo León tiene sus nodos y redes que lograron cierta participación en este foro. Ahora es importante dejar saber cuánta gente participó y cuántas aportaciones se recibieron, que despliegue una estrategia de comunicación efectiva para responder al diálogo que abrió con la ciudadanía. Y esto implica desde agradecer hasta hacer públicos los resultados.

El reto es que quien participe sepa el impacto que tuvo su intervención y el aprecio por el tiempo/conocimiento compartido, porque así el diálogo ciudadanía-gobierno cierra el ciclo y la legitimación tan deseada se capitaliza. No se reduce a un desplegado o la nota periodística.

Lo que suele suceder desafortunadamente es que estas convocatorias a la participación se diseñan para cumplir un requisito, no para activar el engranaje de diálogo y corresponsabilidad de las decisiones públicas. Las redes funcionan si cada nodo que convocó a 10, 20 o 50 personas a participar, tiene los recursos y la información para agradecer, retroalimentar y mostrar los efectos de esa participación.

Mucho éxito al Consejo Nuevo León y los mejores deseos para que la estrategia post- participación sea exitosa, les legitime y les fortalezca como órgano ciudadano del gobierno estatal.

Sara Lozano

Sara Lozano

Colaboradora en la Escuela de Gobierno y Transformación Pública y profesora en el Tec de Monterrey de Ciudadanía y Democracia. Integrante fundadora de Ellas ABP coordinadora de programas por la prevención de la violencia laboral y económica contra las mujeres.

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