Desde mediados del año 2020 y derivado de la crisis comercial entre Estados Unidos y China, así como de la crisis de materias primas por la pandemia de COVID-19 y los conflictos entre Ucrania y Rusia que dispararon el costo de los energéticos, las cadenas globales de suministro de insumos comenzaron a verse afectadas de manera directa.
Si bien China representaba ahorros al contratar mano de obra barata, ahora las empresas buscan la sostenibilidad de la cadena de suministro teniendo un mayor control en el abastecimiento reduciendo las afectaciones logísticas que se habían tenido.
Así es como el término “nearshoring” o relocalización de empresas fue tomando un mayor auge en México, donde ya no solamente se busca mano de obra barata sino proximidad geográfica, menor complejidad logística, así como beneficiarse del tratado comercial existente entre México, Estados Unidos y Canadá.
El éxito de la relocalización de empresas representa algunos desafíos importantes para México, teniendo como uno de sus principales retos la necesidad de mejorar la infraestructura para las empresas que buscan trasladar sus operaciones. Esto incluye la mejora de los puertos, carreteras, aeropuertos, y sistemas logísticos para transportar productos y servicios de manera eficiente.
Un ejemplo de falta de Infraestructura se encuentra en el Aeropuerto de Monterrey; en febrero de 2017 Grupo Aeroportuario Centro Norte, OMA, división Carga, inauguró un recinto fiscal para facilitación de los tránsitos terrestres, el cual permitiría un aumento en las operaciones de comercio exterior y en la recepción de carga aéreas optimizando tiempos y recursos, sin embargo, a poco más de seis años de su inauguración ya se encuentran rebasados para atender la demanda actual de las empresas.
En un sondeo reciente con Agencias Aduanales y Empresas de la entidad, el común denominador que tienen los servicios de OMA Carga es la falta de espacio y de personal en los almacenes fiscales que opera; la falta de espacio dentro del almacén hace vulnerable a mercancías de daños por quedar expuesta a la intemperie, otra situación que impera son las fallas en sus sistemas de Inventarios siendo común que mercancías en su custodia no pueda ser localizada de manera efectiva y demoren más tiempo los despachos.
Lo anterior obliga a que las empresas busquen otras alternativas para el movimiento de su carga aérea, recurriendo a Laredo, Texas, como opción viable para posteriormente cruzar a México, viendo esto como la manera más rápida y segura para poder importar.
Otro de los principales retos está en la facilitación en materia de comercio exterior al no aprovecharse herramientas tecnológicas que faciliten el arribo de mercancías y efectuar despachos aduaneros anticipados, más eficientes; en México se siguen manteniendo prácticas de hace décadas como es el hacer los agentes aduanales inspecciones previas antes del despacho, medida también propiciada por la autoridad que mantiene como parte importante de su agenda la recaudación fiscal en las aduanas del País, hasta fijando metas de recaudación.
Recientemente, la oficina de Representación Comercial de Estados Unidos, USTR (siglas en ingles), señaló en su reporte de Barreras al Comercio Exterior (1 marzo 2023) la existencia de medidas que entorpecen el comercio en las aduanas mexicanas entre las que señala las restricciones a la entrada de mercancías en algunos puertos mexicanos, las dificultades logísticas para las compras de comercio electrónico, la implementación del complemento carta porte como un requisito que afecta a las importaciones desde su llegada a México hasta su destino final; el hecho que genere sanciones y se tengan varias prórrogas, provoca incertidumbre.
En el reporte, la USTR también señalan que México continúa proporcionando interpretación inconsistente en la aplicación de las normas mexicanas y las reglas de etiquetado, siendo esto visto como un obstáculo aduanero y de facilitación al comercio.
Lo anterior debe de provocar que se tengan esquemas de colaboración entre los países miembros del tratado de libre comercio que permita homologar criterios en los procesos de importación, por ejemplo, no existe en Estados Unidos un pago del impuesto al valor agregado para la importación de mercancía; en México existe y la manera que implementó para poder exentarlo es mediante un complejo esquema de certificación que debe ser previamente aprobado por la autoridad, pagar derechos cada año para mantener este beneficio y presentar informes periódicos de su administración.
El autor es miembro del comité de comercio Exterior de Index Nuevo León.