En los últimos años, varias familias empresarias han decidido incluir en su planificación patrimonial una dotación o “endowment familiar”. Y es que, se han dado cuenta de que cuando hablamos de patrimonio, no es lo mismo crear que preservar. Perpetuar la riqueza familiar involucra visión de futuro, vehículos patrimoniales adecuados, formación, asesoría especializada, disciplina y esfuerzo.
Un endowment familiar es un fondo permanente de capital que tiene esencialmente dos objetivos: a) proveer a los descendientes de un recurso financiero que les permita llevar a cabo proyectos o actividades “valiosas” definidas previamente por la familia, y b) fomentar la equidad intergeneracional; es decir, asegurar que las generaciones futuras dispongan de la misma capacidad de actuación que la actual.
El concepto de endowment está relacionado con las inversiones financieras porque para ejercer su vocación de continuidad, el fondo debe lograr ser rentable—es decir, preservar el capital a una tasa que supere la inflación y generar ganancias (fuente de rentas anuales). Y, aunque el endowment familiar puede tomar muchas formas, normalmente se materializa como un fideicomiso.
Los endowments familiares nos dan la oportunidad de impulsar los valores familiares. Por ejemplo, algunas familias a las que tengo el privilegio de asesorar han creado este tipo de fondos para promover el espíritu emprendedor, garantizar la educación de los miembros de siguiente generación o fondear una fundación familiar. Es decir, no sólo se trata de “heredar” o “distribuir” dinero, sino de un fondo con un propósito social, educativo, o cultural cuyo ideal es transformar la vida de sus beneficiarios y financiar los proyectos o actividades para las que fue creado.
Así que, si tú, tu familia o los gestores de tu family office están considerando crear un endowment familiar te sugiero tomar en cuenta, como base, estos 5 puntos:
- 1.- El Qué, Por qué y Para qué: Propósito
Pregúntate: ¿Qué queremos lograr con nuestro dinero en el largo plazo? ¿Qué valores deseamos fomentar en los miembros de siguiente generación? ¿Por qué nos hace ilusión crear un fondo familiar? ¿Cómo puede este endowment transformar la vida de los beneficiarios—y de otros? ¿Cuáles son los objetivos fundamentales del fondo?
- 2.- El Quiénes: Beneficiarios
Como el fondo puede durar por generaciones, es importante definir claramente quiénes son y serán, en un futuro, los beneficiarios del mismo. Por ejemplo: ¿Se considerarán los cónyuges de los descendientes? ¿Los hijos nacidos fuera del matrimonio? ¿Los hijos adoptivos? Recuerda: Reglas claras, familias unidas.
- 3.- El Cómo: Gestión del Fondo Familiar
Para que el endowment mantenga su valor a largo plazo y genere valor por sí mismo, debemos definir una política de inversión clara. La política de inversión contendrá, como mínimo, la misión del fondo; la estrategia y los parámetros de inversión; así como el proceso a seguir para medir y evaluar los resultados. Conjuntamente, es esencial efectuar una rigurosa selección y evaluación de los gestores de inversión.
- 4.- El Con Quién: Gobierno del Fondo
El Consejo de Familia NO ES un Comité de Inversiones. El Consejo de Administración del family office NO ES un Comité de Inversiones. Para que el endowment funcione adecuadamente y sea rentable, es importante crear un Comité de Inversiones que supervise a detalle el proceso de inversión, tome decisiones informadas y brinde apoyo al equipo gestor. Estos comités suelen incluir miembros independientes y externos.
- 5.- El Cuánto: Límites de las Distribuciones
En términos de inversión, la mayor fortaleza de una familia empresaria es su enfoque en el largo plazo. Por ello, y para no comprometer los recursos (valor) del fondo, se habrá de precisar cuánto se podrá entregar a los beneficiarios, como máximo—cuánto, cuándo y por cuánto tiempo. El nivel de distribución anual suele oscilar entre un 0.1% y un 4.5% de los recursos—dependiendo de la rentabilidad y del monto de la inversión.
En conclusión: Crear un endowment familiar requiere visión de futuro, conocimiento, asesoría especializada, y una cultura de excelencia, laboriosidad, iniciativa, sencillez y austeridad de parte de los miembros de la familia. Y es que, no hay nada que proteja y nutra más el patrimonio familiar que formar propietarios responsables. ¿Estás considerando crear un endowment familiar? Escríbeme, yo te aconsejo: rosanelly@trevinyorodriguez.com.
La autora es Fundadora del Centro de Empresas Familiares del TEC de Monterrey y Miembro del Consejo de Empresas Familiares en el sector Médico, Petrolero y de Retail.