Monterrey

Pablo de la Peña: Urge una estrategia industrial y comercial de largo plazo

El Inegi indicó que este pasado mes de febrero, las exportaciones tuvieron una caída anual del 2.8%, mientras que las importaciones crecieron en el mismo periodo anual un 4.1%.

No puedo quitarme la idea de la cabeza de que uno de los principales problemas derivados de la pandemia se ha convertido en una gran oportunidad para algunos países como México, para re-lanzar una estrategia de desarrollo de largo plazo, como la que vivimos en los años noventa.

El rompimiento de la cadena de suministro evidenció una debilidad inherente de la estrategia de “off-shoring” o lo que es lo mismo de colocar plantas productivas fuera del país de origen para aprovechar menores costos de producción, economías de escala y acelerar una integración económica-comercial entre países socios.

Sin embargo, la pandemia en conjunto con las crecientes tenciones políticas y de seguridad entre Estados Unidos, China, Europa y Rusia, están empujando a que los países repensemos nuestra estrategia de proveeduría internacional, a una estrategia de mayor cercanía geográfica, o a lo que ahora se le ha llamado “near-shoring”.

Particularmente, China está viendo a México como un punto estratégico de relocalización de sus plantas que suministran bienes de consumo final y de consumo intermedio al mercado de los Estados Unidos. De igualmente, los Estados Unidos siguen viendo a México, junto con Canadá, como parte integral de una zona comercial estratégica.

El INEGI recientemente publicó los datos de la balanza comercial para este pasado mes de febrero, y en términos generales, las exportaciones tuvieron una caída anual del 2.8 por ciento, mientras que las importaciones crecieron en el mismo periodo anual un 4.1 por ciento. Esta caída en febrero de las exportaciones mexicanas no lo considero de alarma, pues sabemos que a lo largo del año hay meses con mayor crecimiento y otros meses con menor crecimiento.

Por ejemplo, es relevante resaltar que las exportaciones totales en el 2022 crecieron un 17 por ciento respecto al 2021, y las importaciones crecieron un 19.6 por ciento, tomando en cuenta que la economía mexicana creció 3.7 por ciento, podemos decir con seguridad que el sector externo en México fue un sector clave para la recuperación económica después de la pandemia.

Ahora bien, cuando hablamos de que existe la posibilidad de que empresas que actualmente están fuera de la región del T-MEC se puedan venir a México, realmente lo que estamos diciendo es que podrían venir a expandir la actividad comercial que ya sucede y por ende, su importancia relativa a nivel mundial.

Según datos del World Trade Organization, particularmente de su página de WTO Stats, podemos conocer las exportaciones e importaciones de casi todos los países. En el 2021, las exportaciones mundiales fueron de $22.33 millones de millones de dólares corrientes (esto es casi 22 veces el PIB de México) de los cuales, Estados Unidos exportó $1.59 billones, esto es el 7 por ciento a nivel mundial, Canadá exportó $507 mil millones de dólares, un 2.2 por ciento, y México exportó casi $520 mil millones de dólares, esto es un 2.3 por ciento del comercio mundial. Pero por su lado, China exportó $3.051 billones de dólares, que es casi el 14 por ciento del comercio mundial, y Europa participó con casi un 29 por ciento, esto es $6.63 billones de dólares.

Podemos ver entonces que la zona del T-MEC, China y Europa suman más del 56 por ciento del comercio mundial. Cualquier cambio geográfico de empresas de China, o del resto de Asia, que se vengan hacia América del Norte, cambiará la composición de este pastel del comercio mundial.

Ahora bien, yo creo que en México aunque nos quedemos con los brazos cruzados veremos llegar inversiones importantes que podrán acelerar la actividad económica en los próximos cinco años; sin embargo, el elemento clave aquí es diseñar una estrategia enfocada en fortalecer y desarrollar la industria mexicana de exportación, a niveles y condiciones que aseguren una posición competitiva nacional y estratégica, y que ayude tener un desarrollo balanceado en zonas de nuestro país que tradicionalmente han quedado rezagadas.

En resumen, con datos del tablero interactivo de WTO Stats, la zona del T-MEC representó en el 2021 casi el 12 por ciento del comercio mundial (medido en exportaciones totales), China representa casi el 14 por ciento y Europa casi el 30 por ciento de ese comercio. Una mayor concentración de empresas en la zona del T-MEC para fortalecer la cadena de suministro regional, incrementará sin duda el poder económico de la región.

En el 2021 China exportó hacia los Estados Unidos $541.61 mil millones de dólares en el 2021, México exportó en el mismo periodo $389.93 mil millones de dólares. Necesitamos acelerar el diseño de una visión de largo plazo con una estrategia clave en la atracción de empresas exportadoras que nos lleven a nuevos niveles de competitividad comercial de manera sostenida y equilibrada para los próximos 30 años.

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