La iniciativa Mexicolectivo puede ser una oportunidad para conformar un frente común competitivo en la contienda electoral presidencial del próximo año.
Integrada por políticos, empresarios, intelectuales, académicos y deportistas, entre otros, la agrupación dio a conocer el lunes 30 de enero el documento: “Punto de partida: una nueva visión de País”, en el que se plantean las bases de lo que puede llegar a ser un Plan de Gobierno que contemple objetivos, estrategias y acciones para dar un giro al rumbo que actualmente lleva México.
Como punto de partida es bueno porque señala la necesidad de trabajar unidos en torno a temas como: democracia, desarrollo, igualdad, concordia, calidad de vida, prosperidad, marginación, discriminación, globalización y medio ambiente.
Seguramente en las reuniones estatales que Mexicolectivo propone realizar, el documento se irá ampliando y fortaleciendo con propuestas plurales. Sin embargo, hay algunos puntos que requieren de atención especial a efecto de aumentar las probabilidades de éxito de esta iniciativa.
1. Incluir más jóvenes que le den una cara fresca al colectivo y a grupos marginados y minoritarios que reflejen inclusión y empatía por quienes más han sido afectados por el fracaso de los gobiernos en los últimos 50 años. De entrada hay que revertir una imagen elitista, desgastada y anquilosada.
2. Reconocer la aceptación del Presidente (más de 60.0%); la fuerza de sus programas asistenciales que llegan a 30 millones de mexicanos; y la existencia de más de 58 millones de mexicanos que viven en la pobreza. Por ello, suponer que todas y todos los mexicanos deseamos un cambio de rumbo es erróneo. Existen, cuando menos, dos Méxicos integrados cada uno por hombres y mujeres pensantes, sentientes y, por supuesto, votantes. A ambos Méxicos hay que dirigirse.
3. Aceptar que el Ejecutivo Federal ha logrado sembrar en gran parte de la sociedad la narrativa de polarización y resentimiento y una disyuntiva falsa : o estás conmigo o estás contra México; estás con el pueblo o con la oligarquía, tal como se lo dijo al Ing. Cuauhtémoc Cárdenas. Una vez más, los dos México.
En adición a lo anterior, dos apuntes como muestra de algunas de las aseveraciones imprecisas de Punto de partida.
Primera, “hemos fracasado como País”. No, no hemos fracasado como País; hemos fracasado como ciudadanos para elegir gobernantes íntegros y capaces, visionarios y honestos. Además, los gobernantes nos han traicionado y, por incompetencia o corrupción, los gobiernos han fallado en combatir la pobreza, abatir las desigualdades económicas y sociales y establecer un Estado de derecho. Han fallado en definir un Plan de largo alcance con visión humanista y sostenible.
Segunda, “la presencia del crimen organizado provoca corrupción, impotencia y desasosiego en los cuerpos de seguridad de los tres niveles de gobierno”. No, la corrupción en los tres niveles de gobierno provoca la presencia y fuerza del crimen organizado y la falta de resultados en los cuerpos de seguridad.
Por otra parte, se enfrentan los grandes retos de: conciliar, incluir, sumar y, después, comunicar, convencer y votar.
En este sentido, es innegable que la oposición está desarticulada por lo que es imprescindible integrar a todos los colectivos y agrupaciones sociales como Va por México, Unid@s por México, M C, que no comulgan con el proyecto oficialista. Además, sumar a todas y todos los aspirantes que finalmente no sean elegidos por sus partidos se llamen Marcelo, Claudia, Ricardo, Alejandro y un largo etcétera.
De lo anterior depende que Mexicolectivo sirva para sumar o para fragmentar.
Otro aspecto fundamental es que éste colectivo debe involucrarse activamente en la determinación del proceso para elegir candidata (o) a la Presidencia de la República.
Este tema es igual de importante que la definición de un Plan y una visión; tan relevante que debe ser incluído como uno de los temas prioritarios de Mexicolectivo para que la sociedad participe activamente y no lo deje en manos de los partidos políticos.
Con un candidato (a) elegido mediante un proceso con amplia participación social, democrático, incluyente y transparente; con una visión y modelo de desarrollo sostenible, social y humanista, elaborados por el pueblo y para el pueblo, se podría aspirar a presentar una verdadera propuesta alternativa de País que logre unir a los dos Méxicos.
El autor es economista, demógrafo y politólogo. Profesor de la Universidad Autónoma de Nuevo León.