Monterrey

Kathia Ramos: Un alentador 2023

Tres buenas noticias para México.

Hace días leí una publicación reciente de Kiko Llaneras, quien enlistó 44 buenas noticias para iniciar el 2023. Con el optimismo contagiado, he decidido hacer el intento para la economía mexicana repasando las siguientes noticias.

El despegue del nearshoring en México

La disrupción de las cadenas de suministro por la pandemia y las tensiones geopolíticas generaron cambios en las estrategias de transferencia de producción en el extranjero. De acuerdo con Bloomberg, los directivos de empresas públicas empezaron a utilizar de manera más recurrente los términos de nearshoring, onshoring y reshoring, durante las conferencias de prensa. De hecho, el incremento fue notorio a partir de los seis meses después del inicio de la pandemia y en 2022 llegó a mencionarse más de 10 veces más que en conferencias previas a la pandemia.

Las palabras se empezaron a reflejar en acciones. De enero a septiembre de 2022, la Inversión Extranjera Directa incrementó en 30% más que en el mismo periodo de 2021. Del total de la inversión, 45% correspondió a nuevas inversiones, 44% a reinversión de utilidades, y 11% a cuentas entre compañías. Así mismo, México se encuentra entre los cinco países con mayor recepción de inversión durante el primer semestre de 2022.

Con lo anterior, México tiene una expectativa de fortalecimiento de la ventaja de cercanía con Estados Unidos y Canadá, para una mayor recepción de inversión extranjera que contribuya al crecimiento económico.

Una perspectiva estable

Durante 2022, las agencias de calificación más importantes del mundo cambiaron la perspectiva de negativa a estable para México. Las calificaciones han permanecido en el mismo nivel desde su degradación en 2020. No obstante, la perspectiva estable es una reivindicación que sin duda impulsará la atracción de inversión extranjera.

Para la revisión de perspectiva, las agencias de calificación tienen como expectativa un manejo cauteloso en la política económica, fiscal y monetaria. Por ejemplo, que el diálogo y los acuerdos del T-MEC fortalezcan la relación de los socios comerciales, así como de las cadenas de valor. A su vez, se espera que el manejo de las finanzas públicas sea cauteloso, eficientizando el presupuesto en proyectos de inversión estratégicos y reduciendo el riesgo fiscal con apoyos extraordinarios. Por último, se contempla la relevancia de la credibilidad de la independencia del Banco de México para seguir su objetivo.

Más empresas responsables

Cada vez son más las empresas públicas mexicanas que participan en la evaluación de sus compromisos con el ambiente, la sociedad y el gobierno corporativo (ESG, por sus siglas en inglés). En los últimos tres años, la cifra de empresas ha incrementado en 16%, mientras que el puntaje promedio de ESG ha incrementado de 46 a 51, de acuerdo con datos de Refinitiv.

Por su parte, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con los cuales están más comprometidas las empresas mexicanas son Trabajo decente y crecimiento económico (59%), Industria, innovación e infraestructura (52%), y, Acción por el clima (54%).

A pesar de que México no se distingue entre ser uno de los países con más compromisos contra el cambio climático, es importante reconocer los avances y continuar trabajando las áreas de oportunidad para propiciar inversión en tecnologías alineadas a estos compromisos. Especialmente ante la evidencia de una relación positiva entre los compromisos ESG y ODS en el desempeño de las empresas así como con el desarrollo económico.

El año 2023 es alentador para la economía mexicana. Cada una de las noticias que he mencionado requieren de estrategia y trabajo. Ahora corresponde tomar los avances y propiciar las condiciones para los mejores resultados.

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