Monterrey

Ana Rosa Leal: La sostenibilidad como una estrategia de océano azul

En el ámbito empresarial.

A pesar de los retos medioambientales a los cuales no hemos enfrentado últimamente como sociedad en diversas entidades del país como la escasez del agua, la calidad del aire en algunas de las urbes más pobladas, enfrentamientos por el control de recursos naturales a lo largo del país, entre otros, buscar una solución no es un tema nuevo en la agenda. Como sociedad hemos intentado abordar la sostenibilidad desde diversos frentes: en el científico -educativo, viéndolo en los programas especiales de ciencia y tecnología; el sector público, en los discursos de funcionarios en todos los niveles jerárquicos y en la promulgación de leyes enfocadas en este tema; y en el sector privado, con la creciente tendencia a ver campañas y reportes de sostenibilidad en las empresas.

Con respecto a este último punto, el mundo de los negocios nos ha mostrado que no es ajeno a los problemas que enfrentamos. De acuerdo con la última encuesta del Foro Económico Mundial, dentro de los 10 principales riesgos que tenemos a una escala global en el corto plazo al menos 5 están relacionados de forma directa con el medio ambiente. Dentro de estos riesgos tenemos el fracaso de la acción contra el cambio climático, los episodios climáticos extremos, la pérdida de biodiversidad, el impacto negativo que los humanos tenemos en el medio ambiente y las crisis derivadas del uso de los recursos naturales ¿suena familiar?

A partir del informe Brundtland de 1987 para las Naciones Unidas, donde se define la sostenibilidad como la satisfacción de las necesidades del presente sin comprometer las necesidades de las futuras generaciones. Vimos una intensificación en el debate de Freedman vs Freeman dónde se buscaba definir el objetivo de la empresa ¿maximización de utilidades dentro de lo exigible por la ley? o ¿además las empresas deberían incluir y pensar en el impacto en el resto de los grupos de interés o partes relacionadas, es decir, los stakeholders?

A partir de fines de los 90s hemos visto cómo la visión de Freeman ha permeado en el ámbito empresarial y ha surgido una creciente oleada de iniciativas enfocadas en la sostenibilidad pero ¿por qué lo hacen? En diversos estudios, se ha encontrado que en general existe una relación positiva entre el desempeño financiero y el desempeño ambiental de las empresas. Algunos de los motivos por los cuales sucede esto es que un buen desempeño ambiental puede señalar a los mercados que nos encontramos ante empresas innovadoras, eficientes, con capacidades administrativas y organizacionales fuertes, legítimas, preocupadas por sus grupos de interés, entre otras.

Dentro de las diversas perspectivas de la estrategia, una de las más importantes de la última década es la de estrategia de océano azul. Este término, acuñado por Chan Kim y Renée Mauborgne, nos invita a crear nuestros propios mercados haciendo a la competencia irrelevante. Básicamente nos invitan a que en lugar de socavar a la competencia creemos nuestro propio mercado (oceáno azul). Es decir, que vayamos más allá de los límites de nuestra industria actual (océano rojo). A pesar de que los autores reconocen que las empresas se ven inmersas en los océanos rojos, nos invitan a navegar en los océanos azules para aprovechar nuevas oportunidades de crecimiento.

La estrategia de océano azul la podemos aplicar al tema de sostenibilidad empresarial y puede ayudarnos a generar un mejor desempeño a través de la diferenciación y creación de nuevos mercados. Es así como las empresas, a través de la creación de sus océanos azules, pueden no solo señalar al mercado que son empresas innovadoras si no que son capaces de generar utilidades a través de la explotación de nuevas oportunidades de negocios. Es posible encontrar diversos ejemplos de creación de océanos azules orientados hacia la sostenibilidad.

El próximo 4 de octubre, en el Encuentro de Liderazgo organizado por la Escuela de

Negocios de la UDEM, podremos escuchar a la misma Renée Mauborgne explicarnos como es que desarrollar innovación profunda, para penetrar en “océanos azules” ayuda a las empresas a crear sus propias oportunidades de negocios además de escuchar de viva voz de los empresarios cómo han implementado algunas de estas estrategias.

Ana Rosa Leal Blanco es Profesora de Emprendimiento e Investigadora en el área de organizaciones y estrategias sostenibles de la Escuela de Negocios de la UDEM. Cuenta con un Doctorado en Ciencias Administrativas y es miembro del Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

COLUMNAS ANTERIORES

Estima Realty Experts crecimiento de hasta 6% del mercado inmobiliario en 2026
Nace Realty Experts en México y deja atrás su marca previa Realty World

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.