Monterrey

Marco Pérez: Inflación y finanzas públicas

¿Otro anillo al dedo?

Sigue la buena racha para los ingresos públicos, ya que en adición al importante incremento en el precio del petróleo, que al mes de Julio de este año, le está proporcionando al Gobierno Federal mayores ingresos petroleros con relación a los presupuestados, ($75.7 mmp) ya que el precio del petróleo se proyectó en $55.1 dólares por barril, y ha sido superior a los $90 dólares, es ahora la mayor inflación la que está incrementando la recaudación tributaria, particularmente del ISR, sin considerar el IEPS a las gasolinas.

En efecto, las cifras oficiales que se reportaron al mes de Julio, a pesar de la fuerte caída en la recaudación del IEPS federal a las gasolinas y al diesel, que la estiman en menos $240.3 mmp, la recaudación total de impuestos la reportan en un nivel casi similar a la calendarizada, gracias a la mayor recaudación en otros impuestos.

Este incremento en recaudación de impuestos, excluyendo el IEPS a las gasolinas, ocurre incluso a pesar de que la economía está creciendo por debajo de los proyectado, (1.9 por ciento real, versus un 4.2 por ciento esperado) debido a que aumento en la inflación es de mayor magnitud, casi 6 puntos porcentuales por arriba de lo estimado para este año.

Mientras el impacto favorable del mayor crecimiento económico en la recaudación, tiene un efecto diferenciado, ya que depende de cuáles son los sectores con mayor crecimiento, así como del dinamismo de la economía informal, que no paga impuestos, la mayor inflación impacta de manera más directa y proporcional al pago de los tributos.

En el caso del ISR, los pagos provisionales están en función de los ingresos facturados por las personas morales, (aún y que no estén cobrados), y estos se incrementan junto con la inflación, de manera lineal, por lo que hay un impacto directo y proporcional en mayor recaudación.

Por otro lado, en el caso de personas físicas, éstas no pagan con tasa fija como las personas morales, sino con una tarifa progresiva, que crece más que proporcionalmente que los ingresos y los aumentos en salarios, causando un ISR superior, más que en términos proporcionales.

Por lo anterior, la recaudación reportada de ISR, acumulada al mes de Julio,

es $143.9 mmp superior con relación a la calendarizada, un incremento de 11.3 puntos porcentuales, muy superior a la mayor inflación registrada.

Sin embargo, es importante señalar que la tarifa progresiva que se aplica actualmente a las personas físicas, tendrá que ser ajustada a la baja, posteriormente, al acumularse un 10 por ciento de inflación, por lo que eventualmente, este aumento coyuntural en el pago del ISR sería revertido.

En el caso del IVA y del IEPS distinto a las gasolinas, si bien los mayores precios deberían conducir a un mayor pago de impuestos, de manera proporcional, la diferencia es que para materializar el mayor pago del tributo, se debe tener el ingreso suficiente para consumir lo mismo, a mayores precios, si no, no habría mayor recaudación de impuestos.

Es por eso que en el caso del IVA, el segundo impuesto con mayor importancia, el aumento en recaudación fue de $29.8 mmp más que lo calendarizado al mes de julio, lo que representa solo un 4 por ciento de aumento, cuando la mayor inflación ronda sobre los 6 puntos porcentuales.

En el total de ingresos tributarios, considerando la mayor inflación, el menor crecimiento, y la caída en el IEPS, la recaudación fue solo ligeramente inferior a la calendarizada, de menos $28.7 mmp, lo que pone de manifiesto que se compensó casi la totalidad del costo de los estímulos fiscales a las gasolinas, con mayor recaudación, proveniente de la mayor inflación.

La recaudación total al mes de julio, reporta un aumento de $187.2 mmp versus el año pasado, que representa un incremento real del 1 por ciento.

Por el lado del gasto, la inflación también presenta otro efecto favorable para las finanzas públicas, ya que el gasto programable aprobado no está “indizado” a la inflación, por lo que el margen de ingresos adicionales que proporciona la mayor inflación, netos de mayores pagos de intereses y de participaciones, ayuda a mejorar el balance presupuestario, por lo que en este sentido, se puede afirmar que la mayor inflación representa otro “anillo al dedo” para las finanzas públicas y la 4T.

Es decir, continúa la “buena racha” de eventos exógenos que mantienen razonablemente en línea los resultados presupuestales, ya veremos que pasa en 2023 y en 2024, con los sobregiros en las obras insignia de la 4T.

Marco Pérez

Marco Pérez

Economista especialista en finanzas públicas, Socio Director de Econometría Aplicada SC, Conferencista y Catedrático a nivel doctorado.

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