Monterrey

Jorge Juárez: Barreras para el financiamiento a las Pymes

Situación crítica.

Uno de los factores que más inciden en la mortandad de las empresas en México es la falta de acceso a financiamiento. Según datos del Banco Mundial, el indicador de financiamientos y créditos domésticos al sector privado como proporción del PIB, es uno de los más bajas, incluso cuando se compara con economías similares como Colombia, Brasil y Chile. La situación es más crítica ya que de la cantidad mencionada, una parte mínima va hacia la pequeña y mediana empresa.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? Desde el punto de vista de políticas públicas, el gobierno claramente ha dejado de hacer su parte. La banca comercial tampoco ha tenido como prioridad la creación de productos innovadores que atiendan al mercado de las Pymes, dada su debilidad crónica y riesgo crediticio.

Este entorno ha sido identificado por el sector Fintech como una oportunidad de negocio, tratando de llenar el hueco dejado por la banca tradicional, con financiamientos y servicios que repentinamente hacen accesibles a muchas empresas esquemas de créditos que antes ni siquiera aspiraban a buscar.

Hay otros indicios de cambio. Las nuevas generaciones de emprendedores más habituados al uso de la tecnología, junto con el interés de la industria del capital privado de participar de las enormes oportunidades de negocio que hay en México, han propiciado un flujo de recursos financieros inédito hacia emprendimientos y de alta orientación tecnológica, con emprendedores graduados de universidades del extranjero (aunque no todos), y con modelos de negocio escalables, listos para crecer de manera importante en el tiempo. Es por ello que oímos de valuaciones de miles de millones de dólares. En los siguientes años se espera que sigan apareciendo más empresas de este tipo.

Todo lo anterior está muy bien, sin embargo, la mayoría de las Pymes ni tienen modelos escalables, ni están orientadas a la tecnología y mucho menos tienen perfiles de líderes como los de las start ups. ¿Entonces que les queda por hacer? No todo está perdido, pero tienen que emprender un proceso de transformación que podría abarcar tres puntos críticos.

El primero es que deben digitalizarse. ¿Esto qué significa? Tienen que evaluar cómo hacer más gratificante la experiencia de su cliente a través de las nuevas tecnologías. Adicionalmente deben evaluar si los modelos híbridos de trabajo podrían mejorar su productividad.

El segundo punto es su institucionalización. No hay nada que dé más confianza a un acreedor o inversionista que saber que las decisiones en la empresa se toman de forma institucional, y no al libre albedrío del fundador.

El tercer punto es que deberían convertirse en empresas data driven, es decir, que los datos sustenten la toma de decisiones. El gran problema es que a las Pymes mexicanas no les preocupa generar datos confiables, ya que casi todo se decide en base a percepciones. No es que esto sea malo, sin embargo, debería haber un balance. La carencia de datos es de entrada una barrera para conseguir financiamiento. ¿Cómo se puede pedirlo si no hay un caso de negocios sólido y sustentado que de confianza a los inversionistas?

Afortunadamente vez hay más opciones de acceder a financiamiento, pero las Pymes deben emprender un proceso de transformación que las haga atractivas al capital, de otra forma, seguirán estancadas en un mundo que se mueve más rápido que nunca.

El autor es Miembro de la Comisión de Capacitación y Practica Independiente del ICPNL.

Jorgevadhi@vsif.com.mx

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