Los seres humanos estamos acostumbrados a prestar atención a los problemas y retos que vienen en el futuro y no nos damos cuenta de que estamos enfocando de forma equivocada ¿Por qué no logramos estar en equilibrio con el futuro hoy?
El gran desafío que tenemos como humanidad es el de vivir en un presente que se nos entrega como un regalo y ponerle atención plena. Nuestras diferentes culturas nos han limitado a vivir bajo las creencias de cada región sin darnos cuenta de que terminan siendo un cúmulo de paradigmas históricos que suman los miedos y limitaciones de nuestros ancestros.
Gracias a este pasado, que no siempre nos gusta, ponemos inconscientemente nuestra atención en el futuro que no queremos vivir dejando sin atención lo que experimentamos a cada instante presente. Si fuéramos consistentes en la atención plena del ahora podríamos cambiar el rumbo que nos llevaría constantemente a un mejor destino.
Pensamos mucho y eso nos saca de la posibilidad de vivir el presente. La mente se inventa mas de 65,000 historias al día de las cuales mas de un 90% de ellas terminan siendo irreales. Si a ello sumamos que todos nuestros pensamientos vienen de un inconsciente aprendido y heredado, podríamos darnos cuenta de que navegamos en piloto automático y por ende vivimos en emociones de baja frecuencia que se prestan para que seamos manipulados y controlados.
Terminamos creyendo en políticos y gobernantes que nos prometen siempre un futuro mejor, sin darnos cuenta de que simplemente están siendo nuestro reflejo. “Una esperanza para México”, “Un nuevo Nuevo León”, “Es por tu futuro”… Cualquier mensaje que nos “regalen” nos habla de ese futuro que causa incertidumbre y que al mismo tiempo nos aleja de este presente que nos permite acceder a nuevas posibilidades.
Por eso el dicho de “El futuro ya está escrito” se convierte en realidad. Si seguimos dependiendo del mismo pasado no habrá forma de cambiar el rumbo del futuro al que seguimos apuntando. Si sumamos la ansiedad que se está presentando en estos tiempos y que ya alcanza a mas del 70% de las personas, no hay puerta alguna para pensar que podemos tener un mejor futuro. Hoy tenemos una sociedad dormida por ansiolíticos y tranquilizantes que se han puesto de moda para liberar la depresión, estrés y ansiedad sin enfocarse al origen de lo que lo genera: No saber como disfrutar el presente.
¿Qué podemos hacer para disfrutar más del presente? El ranking de la ONU 2022 de los países mas felices muestra por quinta vez a Finlandia como el país más feliz del mundo.
“La felicidad finlandesa no es superficial y visible de manera inmediata, está profundamente arraigada en nuestro ser. La felicidad sostenible es nuestro superpoder y significa que tendemos a asumir la vida tal y como se nos presenta, un rasgo que nos está ayudando a superar estos tiempos difíciles. Apreciamos las pequeñas cosas de nuestra vida cotidiana, como sentarnos tranquilamente en un banco y contemplar un lago después de una relajánte sesión de sauna o tomar un baño matutino en el mar antes de comenzar la jornada laboral”, ha explicado Heli Jimenez, Director Sénior de Marketing Internacional en Business Finland.
En pocas palabras, disfrutar el presente asumiendo la vida tal cual se nos presenta es la clave para que dejemos de usar el pasado para crear nuestra incertidumbre de futuro. Si los ciudadanos empezamos a cambiar esto, en automático cambiarán nuestros gobernantes. Experimentar una vida equilibrada siempre nos traerá mejores resultados para el que lo vive y para sus allegados. Impacta en la vida personal, profesional y en los negocios.
Siempre tenemos la posibilidad de un mejor futuro, solo está en que nos hagamos conscientes que esto depende 100% de cada uno de nosotros y de como decidimos vivir este presente; ¿Sales a caminar a un parque o prefieres ver las redes sociales? ¿Lees un buen libro o prefieres adentrarte en una serie de Netflix? ¿Ayudas o enjuicias a las personas? ¿Aprecias realmente estar contigo en silencio o requieres ruido y movimiento?… de estas simples elecciones del día a día depende TODO y podemos iniciar cerrando los ojos y abrazar nuestra respuesta al preguntarnos ¿Qué estoy sintiendo en este momento?
Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quién la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.