Los altos niveles de inflación que se están sufriendo actualmente a nivel global ha detonado el proceso de normalización de la política monetaria de muchos bancos centrales de países desarrollados, mientras que la correspondiente a muchos mercados emergentes se encuentra ya en su etapa restrictiva.
El proceso de política monetaria ultra acomodaticia orientada a generar crecimiento económico que inició desde la crisis financiera de 2008 hasta 2021, con algunos pequeños episodios de normalización, originó que los niveles de tasas de interés fueran históricamente bajos, incluso negativos en muchos países de Europa. Está situación fue acompañada con una enorme impresión monetaria llevando liquidez a los mercados financieros.
Ambas situaciones generaron un torrente de dinero que salió en busca de riesgo ante los niveles de rendimiento tan bajos en los bonos de tesoro americano y de los países europeos. El flujo fue mudándose a mercados de crédito de mayor riesgo, como deuda soberana emergente, deuda corporativa de grado de inversión y de alto rendimiento.
Para los mercados accionarios sucedió lo mismo en los cuales de manera indiscriminada los sectores e índices de las bolsas subieron llegando a valuaciones medidas con el múltiplo p/e en terreno de sobrevaluación o incluso irracionales como en el sector disruptivo o de nuevas tecnogías (Vehículos eléctricos, blockchain, pagos electrónicos, telemedicina, gaming, social media y comercio electrónico).
En cuanto al mercado inmobiliario de USA y muchas naciones desarrolladas hubo un sobrecalentamiento en los precios. Tan sólo en los últimos dos años, según el índice Case Schiller del valor promedio de la vivienda en USA este subió 50%.
Finalmente como cortesía del exceso de liquidez vimos el proceso de Boom and Burst de todo lo relacionado a criptomonedas. NFT (Non Fungible Tokens) y metaverso y demás clases de activos alternativos.
La lectura incorrecta de los bancos centrales acerca de la transitoriedad de la inflación y el mea culpa de la FED y reconocimiento de que la inflación es un tema permanente, ha generado presión en el proceso de incremento de tasas de interés que inicialmente se espera de 25bps por reunión, después 50bps y ahora 75bps, así como un tímido proceso de retiro de estímulos monetarios Quantitative Tapering.
Los efectos de la normalización en USA han cobrado sus primeras víctimas. Hablamos del ecosistema financiero que se creó alrededor del Bitcoin, como exchanges, intermediarios que financiaban su adquisición, hedge funds, wallets, y un sinfín de nuevas empresas que, o han cerrados sus puertas, solicitado rescate de otros fondos o peor aún, instituyendo corralitos financieros a sus depositantes que no pueden disponer de sus crypto monedas o realizar operaciones. No hablemos de la enorme destrucción de riqueza en el desplome de los precios del Bitcoin. Está situación me recuerda los inicios de la gran crisis financiera de 2008 con Bear Stearns, Fannie y Freddie Mac, Wachovia, Merryl Lynch, AIG, Citi y la estocada final con Lehman Brothers que terminó por colapsar al sistema financiero global.
Otros activos de riesgo, sobre todo el mercado de bonos corporativos de alto rendimiento en USA ha tenido un salto de 4 a casi 9 por ciento en lo que llevamos de 2022. Esto nos habla acerca de los tapones en las arterias del sistema financiero, lo cual se agravara con una posible recesión en USA así como la constante presión en costos de las empresas y su impacto en la capacidad de pago.
Si desempolvamos los anales de la historia, podremos ver algunos casos sonados de quiebras de empresas en USA, lo cual genera un efecto contagio a empresas con grado de inversión en un proceso de competencia por el poco crédito disponible (consecuencia de la normalización o restricción de la política monetaria) y un consecuente aumento en las primas de riesgo de crédito y subidas en tasas de interés.
Veremos algunos países emergentes con crisis de balanza de pago (grandes importadores de energía) como la India, Turquía y Argentina (ya sucedió) y otros con elevados niveles de endeudamiento gubernamental y privado, sobre todo en moneda extranjera y con vencimientos en el corto y mediano plazo.
Los países desarrollados no podrán salvarse. Es probable que dado el deplorable estado fiscal de la Europa periférica (Portugal, España, Italia y Grecia) el nivel de tasas de interés ridículamente bajo en estas naciones tienda a subir poniendo estrés financiero y generado episodios de volatilidad financiera. Alemania en medio de sus problemas por altos costo energético que tendrá que absorber su población y empresas, será reticente a participar en un plan de salvataje a estas naciones.
La mejor herramienta ante todas las crisis financieras que ha habido en USA desde inicios del siglo XX (El pánico de 1907) ha sido inyectar enormes cantidades de liquidez para reestablecer el flujo del dinero, del crédito y el sano funcionamiento de los mercados financieros. Hoy, el margen de acción de los bancos centrales para hacer el uso de esta herramienta está severamente limitado por los altos niveles de inflación que vivimos actualmente.
Servirá enormemente analizar la historia económica de USA de principios de los 70s a los 80s y ver el manual de la FED. Sin duda estará en el dilema de controlar la inflación o privilegiar el crecimiento. Conocer la historia, nos permitirá a todos los participantes del mercado y la economía, mitigar el impacto de esta nueva era económica que estaremos viviendo los siguientes años.
El autor es profesor del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas del Campus Monterrey. Su correo es juliopuon@tec.mx