Monterrey

Xavier González: La innovación, mucho más que solamente creatividad

Solo algunas empresas la dominan y se benefician consistentemente de ella

Estimado lector día tras día experimentamos los enormes cambios en todo lo que hacemos: nuevos productos, servicios y necesidades. Definitivamente, la innovación es un concepto que se ha vuelto muy popular en las últimas décadas, pero solo algunas empresas la dominan y se benefician consistentemente de ella. Las que lo han hecho, comprenden su valor estratégico y han implementado de manera integral un proceso de innovación. La Dra. Tina Selling (1)(2) profesora de Innovación en la Universidad de Stanford, explica que en las empresas éste consta de 3 elementos: “Imaginación: es ver cosas que no existen”, “Creatividad: es aplicar la imaginación para generar soluciones únicas” y “Emprendimiento: es aplicar las innovaciones y hacer un buen negocio con ellas”.

Estos 3 conceptos elementales frecuentemente se confunden en las empresas, provocando que iniciativas relevantes no se conviertan en buenos negocios y fuente de crecimiento. Existe un cuarto elemento que debemos considerar: la selección, gestión y ejecución de proyectos, ya que el lanzamiento de nuevos productos requiere de una cuidadosa planeación con gran atención a los detalles.

Definir la innovación como proceso estratégico de negocio es responsabilidad del director general, no de las direcciones de área, independientemente del tamaño y el giro de la empresa. Esto no puede delegarse ya que se necesita el apoyo de la alta gerencia -o dueño- para hacer que todas las áreas participen en el proceso, vencer la resistencia a cambio – en efecto, generalmente conlleva más trabajo – y proveer al proceso de recursos para que pueda operar. Así mismo, en caso de que el producto no alcance los objetivos marcados, la alta gerencia debe promover un análisis de las causas que lo provocaron y mantener la moral del equipo. Se aprende de los éxitos, pero mucho más de los fracasos.

Un proceso exitoso dará como resultado que los proyectos se seleccionen para satisfacer las necesidades de los consumidores, que las diferentes áreas de la empresa trabajen coordinadamente y que los nuevos productos sean lanzados en fecha, conforme a los costos presupuestados y que tengan las 4 características indispensables para considerarlos exitosos: Diferenciados, Incrementales, Rentables y Sostenibles. Para lograr esto, es necesario adoptar metodologías y herramientas que permitan implementar el proceso de innovación de una forma rápida y exitosa. Éstas pueden ser adaptadas a todos los tamaños de negocios.

La pregunta obligada es ¿cómo empezar? Los 2 primeros consejos son: identificar ¿qué problema solucionamos con nuestra nueva iniciativa? ¿para quién es relevante? y, por otro lado ¿cuáles son las actividades clave del proceso de innovación y quienes son los jugadores clave que participarán en los desarrollos/lanzamientos? Estos son puntos fundamentales de partida de cualquier proyecto de innovación exitoso. En otra entrega elaboraré más sobre éstos y otros aspectos fundamentales para convertir la innovación en una palanca de crecimiento.

En una empresa tener buena imaginación y ser creativo no basta para generar productos exitosos con un impacto positivo en los resultados. Es fundamental operar con un proceso articulado de innovación. Esta última reflexión lo describe claramente: “Las empresas exitosas son aquellas que convierten buenas ideas en grandes negocios… continuamente”.

Datos de autor:

Xavier González R., Asesor de Negocios con amplia experiencia en innovación, Asociado del Despacho Elizondo Cantú.

editorial@elizondocantu.mx

COLUMNAS ANTERIORES

Mónica Lenz: Burnout, la enfermedad silente de la pandemia
Fernando Reyes: ¿Olvidaste presentar tu declaración y te pusieron una multa? ¡Solicita su condonación!

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.