Monterrey

Pablo de la Peña: Perspectiva pesimista

El incremento en la tasa de interés tiene como objetivo frenar la demanda de consumo para evitar presiones en los precios de los productos ya escasos

Desde hace unas semanas la Reserva Federal de los Estados Unidos anunció que incrementará su tasa de interés de referencia en 75 puntos base, esto es de 1 a 1.75 por ciento. Esta acción responde al incremento consistente que se ha visto en la inflación. Como lo comentamos en la edición anterior de esta columna, la inflación al mes de mayo registró 8.60 por ciento, la más alta en 40 años en los Estados Unidos. De igual manera, Banxico, anunció el pasado 23 de junio que incrementaría su tasa de interés objetivo, igualmente en 75 puntos base, para llevarla a 7.75 por ciento. Sin lugar a duda ambos incrementos son significativos y responden claramente al propósito de ambos bancos centrales de controlar la inflación.

Como lo hemos venido diciendo en este espacio, el incremento en la tasa de interés tiene como objetivo frenar la demanda de consumo para evitar presiones en los precios de los productos ya escasos. Sin embargo, la inflación actualmente no solo responde al hecho de que las familias están en proceso de recuperación de empleos y de ingresos y por lo tanto incrementan la demanda de consumo de bienes y servicios; sino que también la inflación ahora responde a choques externos al mercado de dinero, particularmente las limitaciones que permanecen en la cadena de suministro como resultado de la pandemia, y el conflicto entre Rusia y Ucrania.

Banxico incrementó la tasa objetivo como respuesta también al constante incremento de los precios en el país, pues la inflación en la primera quincena del mes de junio se ubicó en 7.88 por ciento, y analistas del mismo Banco de México estiman que aún no hemos llegado al techo. Se estima que la inflación se ubique en el tercer trimestre de este año en 8.1 por ciento, esto implica que muy probablemente veamos un par de meses con mayor inflación todavía, antes de que empiece a bajar para que en promedio se ubique en ese 8.10 por ciento estimado. Esto quiere decir que seguiremos viendo incrementos en las tasas de interés tanto en los Estados Unidos como en México, pues los pronósticos para la inflación son igualmente incrementales para ambos países.

Es importante también comentar que la inflación no se comporta de la misma manera ni regional ni sectorialmente. La inflación general a nivel país fue del 7.88 por ciento para la primera quincena de junio, pero de acuerdo con la información que nos proporciona el INEGI sobre la inflación en 55 ciudades del país, podemos ver que, en Tehuantepec, Oaxaca; Tapachula, Chiapas; Cd. Jiménez Chihuahua; y Fresnillo, Zacatecas, registraron una inflación superior al 10 por ciento. Toluca, Edo de México; y Querétaro, Querétaro; fueron las ciudades que registraron la inflación más baja de esta lista, pero aun así fue cercana al 6.50 por ciento. Monterrey registró una inflación del 8.76 por ciento, casi un punto porcentual superior al promedio nacional. Las ciudades de León, Guanajuato y Guadalajara, Jalisco estuvieron muy cerca de la media nacional en 7.60 por ciento. ¿Cuándo dejarán de incrementar sus tasas de interés los Bancos Centrales? Creo que la respuesta es que hasta que empecemos a ver de manera consistente una reducción en la inflación mensual.

El Banco de México publicó hace unos días un documento sumamente interesante sobre la economía regional en el país, titulado “Reporte sobre las Economías Regionales enero-marzo 2022″. En este documento podemos analizar información sobre el desempeño de la economía por región en México, el impacto de la inflación y las perspectivas para los siguientes trimestres del año, entre otras cosas. En este momento quiero resaltar el análisis que se hace en este documento sobre el impacto y la importancia del gas para el sector manufacturero, pues recordemos que las exportaciones son el motor de la economía mexicana y el sector manufacturero es el responsable de la mayoría de las exportaciones mexicanas. De acuerdo con datos de la página de la Comisión Reguladora de Energía, el índice de Referencia Nacional de Precios de Gas Natural al Mayoreo (IPGN) se ha incrementado un 55 por ciento de enero al mes de mayo del presente año (4.7741 a 7.39 dólares/MBtu) pero no en todas las regiones de México es igual. En la región I del noroeste del país, esto es Baja California, Sonora y Sinaloa el precio del gas se ha incrementado un 35 por ciento, pero en la región VI en donde se encuentran los estados de Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, el precio se ha incrementado un 81.5 por ciento.

Lo interesante de este documento del Banco de México, sobre la economía regional es que podemos analizar el gran reto que tiene nuestra economía para crecer en este año de pseudo-post pandemia, porque para acelerar el crecimiento económico debemos acelerar al sector manufacturero de exportación, pero este necesita de energía (electricidad y gas) para operar. Será difícil acelerar la dinámica productiva si los costos de producción son cada vez más elevados y además seguirá habiendo escasez de materias primas. En los últimos años se ha ido incrementando el consumo del gas natural en nuestro país, y el 70 por ciento lo importamos de los Estados Unidos; además del incremento del 55 por ciento en el precio del gas, este documento nos muestra que prácticamente el 54.6 por ciento del consumo de gas en México se va hacia el sector eléctrico, el sector manufacturero consume el 20.8 por ciento del gas, PEMEX usa 22.8 por ciento y el 1.8 restante es de consumo residencial. El incremento en el precio del gas está afectando claramente al sector manufacturero, tanto a la producción de energía eléctrica que también necesita nuestra planta productiva, como a la producción de petróleo y otros combustibles que también se emplean para la transportación y producción de bienes de consumo final e intermedio. Dado este contexto inflacionario y el limitado potencial de crecimiento productivo en el país, creo que estaremos entrando a un escenario de estanflación para el tercer trimestre de este año. Un reto más que Banxico deberá tomar en cuenta para decidir si sube más o no la tasa de interés objetivo.

Pablo de la Peña

Pablo de la Peña

Decano Asociado de Educación Continua de la Escuela de Ciencias Sociales y Gobierno y director de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública, profesor del Tec de Monterrey de Economía y de Gestión Pública Aplicada.

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