Monterrey

Sara Lozano: Un jolgorio sabroso

… suena a una democracia que evoluciona de la competencia a la colaboración

LA PROPIA POLÍTICA

Qué diferente izquierda se plantea en Colombia y qué esperanzador discurso. Hay una evolución con respecto a las experiencias anteriores en América Latina, el presidente electo Gustavo Petro, en palabras llanas, planteó una visión de estado que incluye a la oposición y considera los intereses político-económicos (posiblemente) afectados.

Ante los resentimientos históricos, habló del perdón y de los acuerdos. Cuando abordó la desigualdad no amenazó con cambios estructurales, su mensaje fue por la transición necesaria para una distribución justa de la riqueza.

Francia Márquez, la vicepresidenta, habló -habla y ha hablado- de inclusión, justicia social, la visibilización de “los nadies”, así como de las estrategias y políticas públicas por diseñar. Ambos se comprometieron con la región y con el planeta, en primer plano la importancia de conservar la selva amazónica.

No se arredró frente a la tensión política regional en la reciente Cumbre de las Américas, lo dijo bien claro: hay que incluir a Nicaragua, Venezuela y Cuba en el dialogo intercontinental. A la vez y con todo el tacto político se suma a la reconfiguración continental restando preponderancia a los Estados Unidos.

No se inclinó por el discurso de vendettas judiciales para cobrar los errores del pasado por la justicia al pueblo. Esto es particularmente poderoso y el diferenciador con López Obrados o Bukele, por ejemplo.

El presidente Petro y la vicepresidenta Márquez se centran en el problema y a partir de ahí proponen perspectivas deseables, las que les urgían a los pueblos indígenas, a las mujeres, a la familia afrodescendiente, a la guerrilla y a las juventudes que ven cómo las política tradicional se sigue consumiendo su futuro y su planeta. El fallido plebiscito por la paz parece renacer entre las líneas del discurso colombiano.

Qué bien le sentaría a México un jolgorio sabroso que redujera la persecución y se enfocara en reformar la procuración de justicia, la reducción de las desigualdades, el fortalecimiento del sistema educativo y el de salud. Vaya, que el esfuerzo invertido en cultivar la oposición y los discursos de odio se reorientara al fortalecimiento institucional, por poner un ejemplo.

Qué bien le sentaría a Nuevo León que acabaran las acusaciones entre el Ejecutivo y el Legislativo; mejor que inviertan ese tiempo, dinero y espacios en hacer buenos diagnósticos de los diversos problemas y proponer catalizadores a las vías de solución .

Es inevitable poner los reflectores en Francia Márquez, política profesional, que proviene de la clase media baja, no se resignó a la desigualdad que le deparaba su futuro, estudió, superó las carencias que le prometía el Estado. Es una mujer que trabajó por la participación y la inclusión, y ahora está por ejercer el poder en beneficio de los grupos invisibilizados. Francia le dio forma estratégica a las promesas de campaña.

El discurso de la mancuerna Petro-Márquez suena a una democracia que evoluciona de la competencia a la colaboración. Esto promete más voces, más participación, más rigor en las decisiones y políticas del gobierno.

Sara Lozano

Sara Lozano

Preside la CME de la Comisión Estatal Electoral. Es articulista de @ElFinancieroMTY desde 2017. Relaciones gubernamentales, políticas públicas, elecciones y democracia directa. IIS @TecMonterrey y doctorante en Ciencia Política.

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