El estado regio aporta alrededor del 8 por ciento del PIB y más del 10 por ciento del PIB industrial, con solamente el 4 por ciento de la población. Su ecosistema único de empresas multinacionales, clústeres (en especial el CLAUT, el Csoft y el Clelac), instituciones (Caintra, Consejo Nuevo León, ANEI, Invest Mty), parques industriales y centros de I+D ha llegado a un nivel muy importante. Con más de cinco millones de habitantes y recientemente haber superado a Guadalajara como segunda ciudad más grande de México, Monterrey destaca como un campeón nacional de I+D, infraestructura y educación.
Por lo tanto, varias empresas líderes están en Nuevo León. Por ejemplo, Siemens, Daimler, Liebherr, ZF, GE, KIA, Accenture, Carrier y Lego llevan años investigando y produciendo aquí. Aún más importante son las grandes empresas locales como Femsa, Alfa, Prodensa, Finsa, Cemex, Arca, Soriana, Ternium, Gruma, Proeza, Villacero, Xignux, Deacero, Vitro, Lamosa, Ragasa, Prolamsa y Cuprum por mencionar algunas. La ubicación geográfica y el ecosistema de PyMEs proveedoras con mano de obra calificada son ventajas competitivas de Nuevo León. Por eso, Monterrey es considerado el centro industrial financiero más importante del país, así como el puerto de entrada imprescindible para el intercambio comercial entre la Región Nororiental de México y Estados Unidos. El ecosistema 4.0 único de Nuevo León juega ya un papel vital en el desarrollo y la competitividad en las Américas. Pero como lo he mencionado anteriormente, Nuevo León tiene aún mucho más potencial de lo que hemos visto.
Los retos actuales de energía y la escasez del suministro de agua pueden limitar el crecimiento, por lo que deben resolverse con planeación y colaboración. La crisis hídrica que se está viviendo en Nuevo León durante este 2022 se ha convertido en una presión enorme para los municipios y la actual administración estatal. El “Plan Maestro para Garantizar el Agua hasta 2050″, contempla proyectos a corto y mediano plazo que podrían ser financiados por el Gobierno Estatal, en cambio los de largo plazo necesitan recursos y permisos del Gobierno Federal.
En momentos de disrupciones a nivel tecnológico, financiero y de suministro de bienes básicos, las industrias y cadenas globales de valor están redefiniendo las reglas del juego. Ojalá se logren esfuerzos coordinados entre la IP y el Gobierno para minimizar las afectaciones, porque el interés con futuras inversiones en Nuevo León es muy prometedor. Al mismo tiempo, debemos pensar cómo de forma sustentable e integral logramos balancear los intereses. A nivel social se percibe que los niveles socioeconómicos más bajos son afectados de manera más severa cuando ocurre una crisis, y ese es el reto real del país y las entidades estatales de lograr cerrar la brecha de equidad de oportunidades, ingresos y bienestar. O al menos mitigar riesgos y desventajas para con ellos. En el ideario Cuauhtémoc de Eugenio Garza Sada se enfatiza en “Reconocer el enorme valor de los demás” y ojalá nos sumemos a pensar en acciones que protejan más a los más afectados ante una crisis.