Monterrey

Luis Treviño Chapa: El terremoto laboral

Las organizaciones deben entender este cambio radical pues, si no se adaptan, sufrirán las consecuencias

La insatisfacción en el trabajo está fuera de control. Según un reportaje de CNBC, tan sólo en el mes de enero del 2021, 4.3 millones de personas renunciaron a su trabajo. Una encuesta de Gallup dice que el 85% de los trabajadores no están comprometidos de lleno y el 48% está buscando de manera activa un puesto fuera de su empresa. Aunque existen varias razones que han agitado el mundo laboral, las dos principales son; los efectos de la pandemia y la entrada de nuevas generaciones.

¿Perdiste tu trabajo en la pandemia? ¿Te ajustaron el sueldo? ¿Perdiste a un familiar? ¿Te aislaron de tu vida cotidiana?

Un acontecimiento mundial como la invasión del Covid no es algo menor y, aunque hemos recuperado una fracción de nuestra vida anterior, la realidad es que la pandemia dejó secuelas; heridas emocionales profundas que han derrumbado muchas de las creencias que teníamos sobre lo que debe ser nuestra vida y nuestro trabajo.

Además, ha llegado la nueva generación de jóvenes que inician su vida laboral. Ellos no tienen las mismas expectativas que las de sus papás o sus abuelos. ¿Jubilarse trabajando en una sola empresa? ¡Qué va! ¿Trabajar en un micro cubículo gris todo el día? ¡Ni Dios lo mande! ¿Trabajar solamente para subsistir? A un lado “boomer”.

Por lo anterior, podemos decir que pasamos por un tremendo “workquake”; un terremoto laboral que nos sacudió y ha hecho darnos cuenta que, la forma de trabajar antes de la pandemia, ya no encaja con el tipo de vida a la que ahora aspiramos.

Las organizaciones deben entender este cambio radical pues, si no se adaptan, sufrirán las consecuencias de desmotivar y reducir la satisfacción de su equipo de trabajo, limitar su potencial y aumentar la rotación.

En la empresa donde manejamos la marca Chuck E. Cheese en la zona norte y bajío de México, pasamos momentos sumamente difíciles pues, gracias a la pandemia, tuvimos cerradas nuestras sucursales por un año. Al volver a abrir, las cosas ya no eran como antes. Al contrario. Había desmotivación e incertidumbre en nuestro equipo.

Para revertir esta situación, revisamos las mejores prácticas de las empresas que más admiramos, como Disney, Apple, Starbucks, Google y nos dimos cuenta que tienen comunes denominadores que les ayudan a lograr una cultura ganadora, aun y en estos momentos complejos. Al aplicarlas, logramos aminorar considerablemente nuestra crisis, ya que pudimos desacelerar nuestra rotación y logramos el record de mayor venta del día del niño de nuestra historia.

A continuación, menciono los principales elementos de las mejores empresas que ayudan a tener una cultura ganadora:

Mística. Todas las organizaciones tienen misiones corporativas. ¿Pero quiénes realmente las siguen? Las mejores empresas son aquellas que viven su causa y no solamente la tienen escrita en la pared de sus oficinas. ¿Pero, por qué es tan importante vivir la misión? Porque ahora las personas consideran su trabajo como un vehículo para darle sentido a su vida y, si una empresa se enfoca solamente en ganar dinero, entonces limitan el compromiso de quienes ahí trabajan.

Equipos de alto rendimiento. El talento de las personas es importante, pues aumenta las probabilidades de éxito. Pero no lo es todo. Hay muchos testimonios de equipos deportivos que demuestran que no siempre el más talentoso es el que gana. La actitud de las personas, es aún más importante para tener equipos de alto rendimiento, ya que ayuda a contar con una mejor química y efectividad en la organización.

Ecosistemas fértiles. Estuvimos aislados por mucho tiempo y hoy más que nunca las empresas se deben convertir en una comunidad donde las personas sientan que son parte de algo; de un grupo dispuesto a trabajar en la creación de nuevas y mejores ideas, bajo un ambiente de colaboración. Además, las empresas deben ser humanas, flexibles y comprender las necesidades de la vida particular de sus colaboradores, ya sea como padres, madres, estudiantes, etc.

Conexión. ¿Cuántos casos hay de personas que presienten que pueden ser despedidos, pero nadie dice nada? ¿Qué pasa cuando tienes un problema y no sabes a quién acudir? ¿O, cuando no tienes idea de las decisiones que toma la compañía? Al tener este tipo de situaciones, se pierde respeto, cariño y entrega a la empresa. Por eso, es muy importante que las personas se sientan conectadas; es decir apreciadas, escuchadas y que puedan contar con un dialogo disponible y transparente.

Por donde se le vea, los humanos hemos cambiado. Pero, en lugar de verlo como un problema, es mejor darse cuenta que las empresas tienen una gran oportunidad para sanar los problemas y carencias que hay en el mundo y ser verdaderos agentes de cambio; ayudando a las personas a cumplir sus propósitos de vida y a hacer un impacto positivo en la sociedad. ¡Hoy más que nunca se les necesita!

Luis Treviño Chapa es Director General de CEC Franquicias (Chuck E. Cheese en zona norte y bajío de México) y Co-fundador de Cuodigo, Performance Advisors.

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