Estimado lector, en la edición del día de hoy, hablaremos de los beneficios que representan para todos los empresarios el estar generando análisis periódicamente de comparación de sus principales indicadores comerciales, operativos y financieros que tiene su empresa “X” con los mismos indicadores que determinan empresas nacionales o internacionales del mismo tipo. Además, se considerará el tema de la información que las empresas deben de tener actualizada y fundamentada en base a las normas de información financiera (NIF) para su mejor comparabilidad.
La revisión periódica de las cifras financieras de una empresa “X” es un proceso cuyo resultado genera un valor útil para los empresarios. Si ese mismo análisis se hace con cifras de la misma organización “X” entonces genera un antes y un después. Ahora bien si este es con sus metas estimadas genera una reflexión sobre las decisiones tomadas para alcanzar lo esperado, pero si el mismo se hace con respecto a las demás empresas y con las empresas del sector. Entonces el resultado es valioso ya que genera una serie de reflexiones sobre decisiones que se han tomado y las que deberían de tomarse para hacer correcciones en el rumbo del negocio. Aquí hablaremos de estos tres análisis que recomendamos los empresarios lleven a cabo.
Usualmente la empresa “X” genera información financiera en forma periódica (mensual, trimestral, semestral) misma que los empresarios revisan y hacen sus comparativos internos con su misma información financiera del mes anterior o con su presupuesto mensual (como se mencionó en el artículo pasado, Parte dos). Como resultado se definen actividades a seguir para lograr sus metas previamente establecidas. En este caso se recomienda que la información financiera de la misma cumpla con las NIF, ya que, en caso contrario, los indicadores o razones (financieros y operativos) que se determinen no se apegan a las normas que otras empresas similares si cumplen y en algunos casos las instituciones financieras al recibir y analizar pueden llegar a conclusiones no apegadas a la realidad ni comparables con los de otras empresas. Por ejemplo, algunos rubros que detonan actividades periódicas de actualización y ajustes a realizar en las cifras contables son: Cuentas por cobrar, deben revisar sus reservas de incobrables; Inventarios, deben definir su método de valuación, periodicidad de llevar a cabo, inventarios obsoletos o caducos.
Paso siguiente es encontrar empresas públicas (nacionales o extranjeras) ubicadas en el mismo sector o industria que la empresa que estamos analizando y cuya información financiera y operativa estén en sus sitios de internet buscando que sean períodos de tiempo comparables entre sí. Se hace una revisión de sus indicadores y razones (financieras y operativas), y dentro de lo posible determinar un promedio general y un promedio por sector de cada una de ellas. Con lo anterior, se puede hacer un comparativo con los determinados a la empresa “X” (ver párrafo anterior) y se van generando análisis, conclusiones y recomendaciones. En complemento se recomienda seguir el análisis que hace Expansión 500 en forma anual donde desarrolla un análisis de sus principales cifras financieras como Ventas netas, Utilidad de operación, Utilidad neta, Activos netos, Pasivos, Capital, Utilidad s/ventas, Utilidad s/capital, Utilidad s/activos, y número de Empleados. Paso siguiente se determinan estos mismos datos por empleado y se compara con las cifras de la empresa “X”.
Los empresarios al realizar estos análisis y comparar con el sector o industria ajustan sus decisiones para cumplir sus metas estratégicas y de esta manera harán más atractiva la empresa “X” para captar inversión local o foránea. Esperamos que estas recomendaciones sean de utilidad al lector, no olvides asesorarte de expertos en el tema, para que con su experiencia te brinden los mejores consejos para tu negocio.
Datos del autor:
C.P.C. Irving Alfredo González Esqueda, M.A. y M.F., Socio del Despacho Elizondo
Cantú, Especialista en Gobierno Corporativo y Family Business.