Hace casi un siglo Arthur C. Nielsen creo una empresa que tenía como propósito probar la calidad de las cintas transportadoras y los generadores de turbina.
Un siglo después la empresa norteamericana Nielsen sigue midiendo la calidad de las nuevas tecnologías que surgen en el mercado.
Por ejemplo, una de las primeras empresas en buscar el beneficio de la mano de obra eficiente y barata, de las maquiladoras en México, específicamente en Ciudad Juárez, fue la empresa Nielsen. Se instaló en Ciudad Juárez para contar cupones.
En la actualidad, el pasado 4 de abril, emitió su reporte “NielsenIQ, Consumer Outlook 2022″ sobre el consumo de los mexicanos en función del impacto económico de la pandemia en su seguridad financiera y los patrones de gasto asociados.
Nielsen cuenta hoy con una plataforma de datos de consumidores y minoristas, en la que mide los comportamientos de los compradores con más precisión que nunca.
Nielsen ubica, para México, cinco tipos de compradores:
1. Strugglers (los que siguen luchando 33 por ciento), personas que han sufrido inseguridad financiera durante la pandemia y que continúan igual;
2. Rebounders (los que rebotan 26 por ciento), son personas que experimentaron pérdida de ingresos o de empleo, pero ahora sienten que están volviendo a la normalidad;
3. Cautious (los cautelosos 32 por ciento) los que no se han visto afectados financieramente, pero son cautelosos con el gasto;
4. Unchanged (los que no alteraron su consumo 4 por ciento) aquellos que no se vieron impactados y siguen gastando lo mismo; y
5. Thrivers (los prósperos 4 por ciento) individuos que ahorraron dinero durante la pandemia y se sienten más seguros económicamente.
Esta manera de separar a los compradores ubica claramente que el 8 por ciento de los mexicanos no les preocupa el incremento de precios, ni la inflación, ni la escasez.
Por otro lado, con el incremento de los costos de los productos, por el efecto de la inflación más grande que hemos tenido en los últimos 15 años, 6.2 por ciento al cierre del año 2021, los consumidores cuidan aún más su presupuesto. En promedio, señala Nielsen, los consumidores mexicanos emplean entre dos y tres distintas tácticas de ahorro para administrar mejor su gasto. Digamos que pueden optar por no comprar, por cambiar de marca o por comprar el producto mas barato
De acuerdo con los resultados de la encuesta, la mayoría monitorea constantemente los precios, el 25 por ciento de las personas deja de comprar si los precios suben, el 22 por ciento solo cambia de marca si sube el precio, el 10 por ciento sigue comprando el producto de su preferencia sin importar que este sea más caro de lo usual, mientras que el 15 por ciento compra la marca que sea, siempre y cuando esté en promoción.
Los Strugglers (los luchadores) son los que más han cambiado su forma de comprar para poder controlar sus gastos. De hecho, este grupo prefiere no comprar (34 por ciento) o bien consumir lo más barato sin importar la marca (28 por ciento).
¿Que nos espera? Está claro que hay niveles de población cuyos ingresos no se alteraron ni por la pandemia ni por la inflación y hay otros niveles que se encuentran en situaciones precarias y que tuvieron que cambiar su consumo en base a la posibilidad de su ingreso.
Esto es igual para todos. Pero también todos sabemos que lo único que nos sacará de esta situación es el trabajo y la actitud hacia la vida, para seguir luchando, por tener una mejor calidad de vida.
Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.
El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM
Contacto:
Mail: hirampeon@gmail.com
Twitter: @Hirampeon
