Recientemente en Poligrama dimos a conocer el primer Ranking de Gobernadores así como el Ranking de aprobación del Presidente López Obrador por estados.
Los resultados que se pueden consultar públicamente en nuestras redes sociales, muestran por una parte un fuerte contraste entre los gobernadores mejor evaluados y aquellos que están hasta el fondo en el nivel de aprobación.
Vemos que en los primeros cinco lugares se encuentran Ricardo Gallardo de San Luis Potosí con 75.23% de aprobación; Rubén Rocha Moya de Sinaloa con 72.02%; Samuel García de Nuevo León con 70.85%; Evelyn Salgado Pineda de Guerrero con un 70.60% y Miguel Ángel Navarro de Nayarit con 67.92%.
¿Cuál es una constante entre los mejor evaluados? Que son gobernadores recientemente electos (en junio de 2021) y con pocos meses en sus cargos, por lo que una parte de su alta aprobación se puede deber a la famosa Luna de Miel que tiene un gobernante cuando comienza su mandato.
Pero, más allá del corto plazo que tienen al frente de sus estados, hay otros factores que influyen. Uno de ellos es la capacidad de comunicar eficientemente y permanentemente su trabajo. En eso dos de los mandatarios se destacan: Samuel García y Ricardo Gallardo.
Cada quien a su estilo, pero si uno analiza su comportamiento puede notar como un día sí y el otro también, a través de las redes sociales y los medios tradicionales, nos encontramos con una comunicación de sus acciones.
Si Samuel García no se encuentra presentando un proyecto de Tren Elevado, está anunciando la Vacunación Transfronteriza o da cuenta de las reuniones que atiende para enfrentar el problema de escasez de agua que tiene Nuevo León.
Lo mismo que Ricardo Gallardo en San Luis Potosí, quien desde que asumió su mandato ha estado muy activo presentando programas sociales para la población más vulnerable, o la Guardia Civil (un símil a la Guardia Nacional) para combatir el crimen y retomar la paz en el estado potosino.
Ambos gobernadores han encontrado en la comunicación permanente de sus acciones la llave para no solo mantener sino incrementar su aprobación ante la ciudadanía. Eso es algo que no todos los mandatarios pueden presumir, pues basta con dar un pequeño vistazo a cada uno de ellos para saber quién tiene esta como una tarea pendiente.
Esta capacidad de comunicar 24/7 lo que hacen y de dictar la agenda día con día, es algo que el presidente Andrés Manuel López Obrador ha hecho a la perfección desde que ganó las elecciones presidenciales en julio del 2018.
Más allá de la discusión sobre si su gobierno está teniendo un éxito histórico (como lo defienden sus simpatizantes) o es el peor fracaso en la historia de México (como argumentan sus opositores), no queda duda que AMLO es el político mexicano con mayor capacidad de comunicar su narrativa.
Desde el púlpito de las mañaneras se dicta la agenda desde hace 3 años y medio. Todos los días los medios y la conversación en redes sociales giran entorno a lo que el presidente anuncia, ataca, defiende, argumenta o simplemente bromea desde las 7 de la mañana.
La narrativa está muy bien aprendida y ensayada: México está atestiguando la cuarta transformación a través del nuevo aeropuerto, el Tren Maya, los apoyos sociales; ya no hay corrupción y el malo de todo sigue siendo la Mafia del Poder, ese enemigo silencioso que se lleva las culpas de lo que sale mal aún en 2022.
Por eso no debe sorprender que la aprobación del presidente toque su máximo histórico con el 66.72%, después de 3 meses donde la revocación de mandato se ha impulsado, con espectaculares, columnas, spots, o charlas de café que hablan sobre si la consulta es una farsa o un ejercicio legítimo para refrendar a López Obrador en el poder.
Andrés Manuel López Obrador, Samuel García, Ricardo Gallardo, saben y entienden que político que no comunica es político que no trasciende. La pregunta para el resto es, ¿cuándo empezarán a replicarlos?
El autor es egresado de la Licenciatura en Ciencia Política en el Tecnológico de Monterrey. Actualmente es Gerente de Investigación y Proyectos en la casa encuestadora Poligrama. Ha sido asesor de comunicación en gobiernos y la iniciativa privada.