Monterrey

José de Jesús García: La Felicidad en los Tiempos de la 4T

El Reporte Mundial de Felicidad o World Happiness Report aparece por décima ocasión consecutiva y es una fuente de reflexión para todo el mundo

Llegó el 20 de marzo y con ello, llegó también la celebración del Día Internacional de la Felicidad. Desde 2013, en diversas partes del mundo y en innumerables organizaciones, se celebra este día y se reconoce la importancia de la felicidad en la vida de los seres humanos.

Acompaña a esta celebración, la publicación del Reporte Mundial de Felicidad o World Happiness Report. Este reporte, que aparece por décima ocasión consecutiva, es una fuente de reflexión para todo el mundo. Quizá de lo más buscado en estos reportes es el Ranking de países felices, el cual muestra los cambios de un año a otro en los niveles de felicidad a nivel mundial.

¿Cómo le ha ido a México durante el periodo de la 4T? Como recordamos, la 4T empieza en diciembre de 2018 por lo cual el punto de partida sería el reporte de 2019. En este reporte se presentó la evaluación de la felicidad de los países durante el periodo de 2016 a 2018, antes de que iniciara la 4T. La evaluación de la felicidad fue de 6.59 (Finlandia fue el primer lugar con una evaluación de 7.76) y el lugar ocupado por México fue el 23.

En el reporte del 2020 ya se toma en cuenta el primer año de la 4T (el periodo considerado fue del 2017 al 2019) y el resultado fue de 6.46. El lugar ocupado fue el 24. La evaluación del primer lugar (Finlandia, nuevamente) fue de 7.80. El siguiente año, la evaluación para México vuelve a bajar para ubicarse en 6.31 y es cuando el país sufre un descenso considerable en el ranking al ubicarse en el lugar 36. Dado que para el reporte de este año (2021) se incluyó el 2020, pudiera pensarse que el Covid-19 afectó a la felicidad de todos los países, pero no fue así. Los primeros lugares del ranking tuvieron en general un incremento en sus evaluaciones.

Finalmente, el reporte de este año considera el periodo del 2019 al 2021, tres años ya propios de la 4T. México descendió en el ranking al lugar 46, con una evaluación de 6.12, mientras que Finlandia, el eterno líder de este ranking, obtuvo una evaluación de 7.82.

Sin duda, estos resultados no hablan muy bien del desempeño de la 4T.

Consideremos un par de mediciones adicionales de la felicidad de los mexicanos realizadas por organizaciones nacionales. El Dr. Salvador Borrego ha medido la opinión de los mexicanos desde hace mucho tiempo. Dentro de los indicadores que monitorea es la felicidad y lo hace por medio de una simple pregunta: ¿Se considera usted una persona feliz? Sus respuestas a lo largo del tiempo muestran una gran estabilidad y oscilan alrededor de un 93% de las personas que consideran ser felices. De acuerdo a este indicador, no parece que la 4T haya hecho diferencia en la felicidad de los mexicanos.

Otra organización que mide con regularidad la felicidad de los mexicanos es Consulta Mitofsky. Dentro de su reporte “Cómo se siente el mexicano” esta organización incluye el tema de la felicidad. En una escala del 1 al 10, las mediciones de Mitofsky han sido de 8.0, 8.4, 8.4 y 7.5 para los años 2018, 2019, 2020 y 2021, respectivamente. Las mediciones son hasta cierto punto estables, excepto en la última cuya baja es considerable.

Finalmente, tenemos la Encuesta de Bienestar Auto Reportado (BIARE) que conduce el INEGI. En esta encuesta se evalúa la satisfacción de los mexicanos con respecto a varios temas, incluyendo la satisfacción con la vida en general. Previo al inicio del periodo de la 4T (Octubre 2018), la satisfacción con la vida de los mexicanos se ubicaba en un nivel de 8.3, mientras que, incluyendo algunos altibajos, en la más reciente medición (Enero 2022) este indicador se ubica en 8.4. Estas evaluaciones tampoco muestran un efecto de la 4T.

Si bien cada una de las mediciones mencionadas anteriormente tiene sus particularidades, es importante señalar que mientras las encuestas nacionales se enfocan más en la felicidad de los mexicanos, la evaluación que se presenta en los reportes mundiales de felicidad se refiere más a una evaluación de lo que sería una buena vida. La pregunta usada en estos reportes es la que derivada de la Escala de Cantril. Esta pregunta es: “Imagine que su vida es como una escalera en la cual el peldaño número 10 es la mejor vida posible y el peldaño 0 es la peor vida posible. ¿En cuál peldaño se ubicaría usted?”

Felicidad y calidad de vida no son sinónimas. ¿Podemos tener una vida de baja calidad y aun así considerarnos felices? Sin duda. La felicidad es muy dependiente de la actitud que tomemos ante la vida y podemos decidir ser felices aun en condiciones adversas.

¿Debe el gobierno ser responsable de la felicidad de los ciudadanos? Absolutamente, no. Sin embargo, es responsabilidad de los gobiernos crear las condiciones propicias para que los ciudadanos tengan una vida de calidad y puedan ser felices.

Alguna vez el presidente López Obrador declaró que buscaría un nuevo indicador de desarrollo basado en la felicidad, más que en el PIB. Lo cierto es que si no hay incremento en el PIB, no habrá más empleos, ni más recursos para invertir en salud, educación, infraestructura y demás bienes y servicios que son indispensables para que la gente pueda ser feliz.

Y si, queremos gobernantes que sean eficientes y que brinden las condiciones necesarias para poder lograr que los mexicanos sean felices.

Y así, poder recuperar los lugares dentro del ranking de felicidad que alguna vez tuvimos.

El autor es consultor y conferencista en los temas de felicidad, bienestar y calidad de vida

Su correo electrónico es: pepechuy13@gmail.com

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