Monterrey

Alejandro Zertuche: Las tlayudas del inconsciente

Las tlayudas seguirán reforzando nuestra distracción cada vez que necesitemos más de nuestro propio chocolate

Cuando el cerebro esta programado con paradigmas que han sido instalados en el inconsciente, unas tlayudas pueden ser el botón para distraer al enemigo ¿Se te antojaron las tlayudas del AIFA?

Este evento detonó a dos grupos cuyos antojos se eclipsaron; los que se asombraron por el descaro por haber puesto a una señora vendiendo tlayudas en el piso durante la inauguración del AIFA, y por otro lado a los que vieron al pueblo trabajando en el nuevo aeropuerto ¿Quién tiene la razón?

Ambos grupos muestran claramente la polarización programada en la que vivimos en este país. Parte de esta separación de la sociedad ha sido impulsada desde el ámbito del poder y, en esta división, es muy fácil jugar con las mentes ya programadas. Como resultado, unas tlayudas inundaron el twitter y el WhatsApp de imágenes y memes por un par de días.

El presidente de México sabía que el AIFA no estaría completo ni sería el mejor aeropuerto de Latinoamérica como siempre imaginó que sería, por lo tanto se tenía la tlayuda bajo la manga. La conversación se sale de contexto y quien gana es quien manipula los objetos para generar el ruido mediático. Dos mañaneras seguidas sin responder temas importantes para el país pero si hablando de como los fifís menosprecian a la gente del pueblo y de como las tlayudas son mejores que las hamburguesas ¿Quién le abrió el camino? Los que le atacaron con ese tema.

Se nos ha olvidado que México no depende de lo que haga su gobierno sino de lo que haga su gente. Ahí esta la clave para mover a nuestro país. Ya no se trata de los proyectos del presidente sino de los proyectos que queremos para México. Estamos tan inmersos en los polos que dejamos de ver todo lo que sucede a nuestro alrededor. Tenemos muchos otros problemas en todo el país que nos están por impactarnos en un futuro que no nos va a gustar

¿Por qué distraernos por una tlayudas mientras en Nuevo León el agua está por acabarse? ¿Por qué nos preocupa a los mexicanos lo que digan los extranjeros del AIFA, mientras en muchos estados del país se vive la inseguridad al máximo? Estamos siendo controlados sin darnos cuenta de que este proyecto, como muchos anteriores, ha sido fachada de gobernantes que no terminan de ayudar a México.

Los ciudadanos hemos perdido muchas batallas pero aún no hemos perdido la guerra. Y la guerra no es contra el presidente, sino contra nosotros mismos; contra nuestra falta de entusiasmo por participar, contra la ausencia de voluntad para ponernos de acuerdo todos, contra el miedo a unirnos para quitar a un gobernante y contra la creencia de vernos separados como mexicanos. No estamos aprovechando nuestra fuerza para construir el México que queremos para vivir.

Mientras tanto el fútbol, las mañaneras, las telenovelas/series y las tlayudas seguirán reforzando nuestra distracción cada vez que necesitemos más de nuestro propio chocolate. Hemos dejado de ver lo que realmente esta pasando: estamos perdiendo nuestro país.

La señora de las tlayudas nos representa a todos los mexicanos. Utilizados, trabajando duro, pensando que hacemos lo mejor que podemos y montados en un orgullo que nos consume con paradigmas de lo que significa ser mexicano. Es momento de levantarnos del piso y encontrarnos en un espacio en donde sumemos esfuerzos y dejemos a un lado la separación. Asumamos esta realidad que ya contiene todo los que nos sucede, en vez de rechazarla y quedarnos únicamente en el juicio.

La tlayuda como la vida se come con todo, pero eso sí ¿Salsa verde o roja?

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quién la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.


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