Las Demandas Laborales siempre han sido un tema de controversia, no sería fácil enumerar o determinar lo que las causa, sin embargo, esta situación ha provocado el temor de muchos empresarios y un gran negocio para algunos de los actores, lo cual no permite generar en muchas ocasiones una buena conciliación.
Buscando alguna explicación lógica a esta situación, dado que estamos hablando de relaciones humanas, podríamos encontrar a través del tiempo algunos ejemplos.
Así, un factor importantísimo son los mandos intermedios, quienes muchas veces olvidan la importancia de un buen trato al trabajador, sabemos que un individuo que se siente maltratado generará invariablemente un problema, y no necesariamente es la causa.
Por otro lado, algunos empresarios no le dan la importancia que debería tener la distribución equitativa de las cargas de trabajo, provocando inconformidades, y sobre todo algunas empresas dan mucha importancia a las obligaciones de sus empleados, descuidando y muchas veces incumpliendo los derechos generados por su trabajo.
De esta forma, cuando el empleador y sus trabajadores cumplen satisfactoriamente con sus actividades, siempre habrá armonía en el centro de trabajo, pero también existe una contraparte todavía más importante, a las cuales llamo Incidencias Laborales.
Todas las compañías, deberán llevar lo que yo llamo un “Registro de Incidencias Laborales”, en donde se debe incluir lo que origina la situación, ya que esto servirá como una experiencia y al tener registro de la misma, definitivamente que le ayudará al centro de trabajo a no cometer los mismos errores en lo sucesivo.
La parte central de este registro, es deslindar la responsabilidad del problema o situación, del o los involucrados en el evento que interrumpe la continuidad y armonía en el centro de trabajo. Este documento debe ser manifestado por los involucrados de manera escrita en puño y letra con la firma autógrafa, además de incluir su huella digital.
Con esto se podrá contar con un elemento de peso si se desea llevar a cabo “La Terminación Laboral Justificada” por parte del empleador, permitiendo una negociación justa para las partes, además sin este registro de incidencias, aun y cuando se tenga la aceptación de la responsabilidad, el empresario no contará con elementos de prueba, permitiendo al trabajador buscar asesoría legal, lo cual sabemos llevará a una cita conciliatoria o en su caso a una demanda laboral.
Así como llegar a los objetivos trazados por las compañías, es importante reconocer a la plantilla de trabajo por los logros obtenidos, y algunas formas son: el buen trato a todos los elementos del equipo; permisos especiales; las distinciones por los años laborados, permitiendo sentirse apreciados, generando apego a su centro de trabajo y los premios en espacie o económicos, entre otros.
Siguiendo con las causales, tenemos que algunas empresas no permiten a sus empleados una sana planeación de sus vacaciones, además de no reconocer los periodos otorgados por la ley cada año que agregan a su antigüedad, todo esto afecta no solo al trabajador sino también a su familia. Es común encontrar en los organigramas la falta de reconocimiento a la capacidad y eficiencia en las promociones laborales o ascensos, cuántos casos conocemos de personas que abandonan empleo por esta causa.
Adicionalmente vemos cuánta gente avanza por amistad, recomendación, agrado a su superior y ser comunicativo o poco discretos, entre otras cosas, pero mucho más tristemente por aceptar cierto grado de acoso laboral.
Así, al hablar de los mandos intermedios, la eficiencia de estos no necesariamente salvará una demanda laboral, de hecho, tenemos que reconocer que existen personas inestables que generan estos conflictos para su beneficio, tomando actitudes contrarias al buen desempeño provocando ausentismo o negándose a trabajar en equipo, etcétera, con la finalidad de ser despedidos.
Aquí es donde toma relevancia tener registros sobre el desempeño de los trabajadores buscando una justa terminación laboral para ambas partes, sin la necesidad de involucrar a terceros en la negociación.
Estoy seguro que evitando los vicios previamente expuestos, además de documentar sus incidencias, no tendrían que temer a Las Demandas Laborales, disminuyendo los sobrecostos generados por estas.
A nivel nacional existe una compañía que a través de 50 años no lidiado con ningún sindicato ni recibido demandas en Las Juntas Locales o Federales de Conciliación y Arbitraje.
También aquí en la entidad tenemos una empresa con una rotación del 30 por ciento de su plantilla, dado lo pesado de sus actividades, en 22 años sólo han tenido dos demandas, las cuales, se generaron por abandono del trabajador, siendo resueltas antes de la primera audiencia.
Estos ejemplos, muestran que se puede lograr una armonía y equilibrio en los centros de trabajo.
¡Hasta la Próxima!