Hace un par de semanas el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en su mañanera señaló que se debía poner en pausa la relación con España “para respetarnos y que no nos vean como tierra de conquista”, este comentario generó toda una serie de reacciones en múltiples espacios, además resultó preocupante, no sólo por el impacto que provoca en la relación bilateral con este país que históricamente ha gozado de un lugar especial en nuestra agenda exterior, sino por los costos frente a la comunidad internacional. El deterioro de la imagen de México en el mundo avanza peligrosamente.
El presidente olvida que con España se ha mantenido una sólida y fructífera relación por décadas y es nuestra puerta de estrada a la Unión Europea. Por más que Andrés Manuel López se empeñe en reescribir la historia, cambiando monumentos y manejando como el mismo lo dice, “otros datos”, los vínculos históricos y culturales son innegables. La herencia española en México se encuentra en múltiples manifestaciones arquitectónicas, religiosas, lingüísticas, literarias y del patrimonio originalmente mexicano y que la UNESCO ha declarado de la humanidad.
El gobierno de la 4T y de manera particular el presidente que lo encabeza está poniendo en grave riesgo la imagen de México en el mundo, una imagen que se ha forja a lo largo del tiempo y que fácilmente puede ser destruida. Nuestro país ha gozado de una gran imagen, prestigio, y posicionamiento en el escenario internacional y esto cada día se ve impactado por las declaraciones y acciones de un gobierno irresponsable.
Al conflicto con España hemos de sumar la tensión con Panamá cuando este país rechazó de manera consecutiva a Pedro Salmerón y luego a Jesusa Rodríguez como embajadores de México en su suelo, cabe destacar que estos nombramientos fueron iniciativas del propio Andrés Manuel López. Una vez más el desconocimiento de las prácticas y protocolos diplomáticos pusieron a México en una difícil posición.
Como si no fueran suficientes estos desaciertos en la conducción de nuestro actuar en el escenario internacional, hace apenas un par de días el presidente de México acusó de “injerencista” y de actuar de “mala fe” a Antony Blinken, Secretario de Estado de Estados Unidos, ya que éste señaló que México debía dar cuenta de los periodistas asesinados y garantizar la seguridad de los mismos. AMLO además agregó que México no era colonia de Estados Unidos ni un protectorado. Nuevamente el presidente de la República carece de sensibilidad política, de tacto diplomático e incluso evidencia una vez más su desconocimiento de los compromisos que el país ha contraído como miembro de las Naciones Unidas.
México hay suscrito una serie de instrumentos internacionales que velan por los derechos humanos, entre los que se encuentra la Declaración Universal de Derechos Humanos que, en su artículo 19 establece: “Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión”. La clara y abierta hostilidad de Andrés Manuel López contra algunos comunicadores así como los asesinatos de periodista son clara manifestación del incumplimiento y falta de observancia de éste y otros derechos humanos en el país de la 4T.
Si de verdad el presidente de la República espera generar un proyecto que beneficia a todos debería ser más cauteloso con sus declaraciones y atender eficientemente los asuntos nacionales ya que de deteriorase aún más la imagen de nuestro país en el mundo y de manera particular con Estados Unidos que es nuestro principal socio comercial, esto tendría fuerte impacto en todos los sectores y sin lugar a dudas en el rubro económico afectando a todas y cada una de las entidades que integran la Federación. Sólo por señalar un ejemplo, el estado de Nuevo León en el año 2021 retomó el crecimiento en inversión extranjera directa colocándose como la entidad que más inversión extranjera atrajo en el país al captar 13% del total que registró la Secretaría de economía en el trimestre de julio a septiembre del 2021 superando incluso a la Ciudad de México, Los pronósticos de inversión extranjera para el 2022 son alentadores siguiendo la tendencia del 2021 no obstante las tensiones generadas por las declaraciones y decisiones de AMLO en distintos rubros, además de los escándalos de corrupción al seno de su propia familia y la errática conducción de muchos programas y área del gobierno que él encabeza pueden conllevar a que no sólo se pause la relación con España, sino que se ponga en pausa a todo el país.
La autora es Doctora en Relaciones Internacionales, especialista en Asuntos Globales y Política Internacional. Profesora investigadora de la Escuela de Gobierno y Ciencias Sociales del Tecnológico de Monterrey.