A finales de enero, el World Economic Forum concluyó su “Davos Agenda” con la participación de jefes de estado y de gobierno, CEOs y otros líderes globales que se reunieron virtualmente para proponer soluciones a los actuales retos globales.Las 45,000 menciones en medios globales muestra la importancia y el alcance de dictar las agendas de los y las tomadores/as de decisión en el mundo. Los cuatro temas principales que dominaron las sesiones fueron: “Cooperación tecnológica en la cuarta revolución industrial”, “Renovación del contrato social global”, “Aceleración en la innovación climática” y “Equidad en materia de vacunas”. Klaus Schwaab enfatizó la creciente complejidad, desde interrupciones en las cadenas globales de valor hasta cambios tectónicos en los mercados laborales y cifras de inflación que preocupan. 2022 es un año crucial para trabajar juntos, reconstruir la confianza y dar forma a un futuro mejor y más inclusivo para todos. Los expertos en el panel sobre el futuro de COVID-19 se mostraron cautelosos de que el fin de la pandemia está a la vista y el presidente de la República Popular China pidió que los países deben continuar trabajando juntos para cerrar la brecha mundial de inmunización.
Por otra parte, Christine Lagarde concluyó que la recuperación ha sido “más fuerte de lo esperado” y Kristalina Georgieva, Directora Gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), agregó que la respuesta a la crisis pandémica ha sido coordinada entre los bancos centrales como las autoridades financieras para evitar otra gran depresión, la voz del secretario general de la ONU, António Guterres destacó al decir que “necesitamos reformar el sistema financiero global de manera que pueda funcionar para todos los países” por el hecho de una recuperación cada vez más desigual. 3 mil millones de personas en todo el mundo están aún desconectadas digitalmente, así que la pandemia también expuso la desigualdad digital y las brechas que aún existen en el acceso digital, según un informe del Foro Económico Mundial y BCG.
Olaf Scholz, el nuevo canciller federal de Alemania, sentó las bases para un nuevo y ambicioso enfoque de la política climática y dijo: “Ya no esperaremos a los más lentos y menos ambicioso. Convertiremos el clima de un factor de costo en una ventaja competitiva”. Un momento muy conmovedor fue el pedido de colaboración climática del astronauta alemán Matthias Maurer, quien se unió a “The Davos Agenda 2022″ en vivo desde la Estación Espacial Internacional, la cual se estableció hace 21 años y donde conviven distintas naciones en una colaboración mundial con diferentes culturas y diferentes idiomas. “La colaboración internacional funciona. Somos un equipo y todos debemos trabajar juntos para enfrentar los desafíos de nuestros días, como el cambio climático”. John Kerry y Bill Gates se mostraron optimistas sobre el potencial de las tecnologías verdes, y abogaron por garantizar la necesaria financiación para apoyar la innovación. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció una nueva Ley Europea de Chips en su discurso especial en el evento, explicando: “La necesidad europea de chips se duplicará en la próxima década. Es por eso que necesitamos aumentar radicalmente El juego de Europa en el desarrollo, producción y uso de esta tecnología clave”.
En un mundo cada vez más extremo y complejo los/las tomadores/as de decisión deben ver hacia adelante y crear condiciones que realmente tengan un impacto favorable. En el proceso de la recuperación del COVID-19 tanto económico y social hay una gran oportunidad y un alto riesgo a la vez de no configurar de forma estratégica y correcta las economías hacia economías conscientes y digitales. Las industrias serán reconfiguradas por la digitalización y las tecnologías, tanto para mejorar la eficiencia y un desarrollo sustentable.
Necesitamos equipar a las organizaciones y los/las empleados/as para que esta transformación sea mejorada a través de competencias integrales, una gobernanza coordinada y una cultura que mantenga la ética. El fondo y las formas de planeación, colaboración y gestión dependen en gran medida de los objetivos de las economías, los países y las empresas. Ojalá veamos cada vez más iniciativas que realmente logran impactos holísticos a nivel social y ecológico dónde el factor económico tenga su sentido.
En mi opinión, la libre empresa es crucial. Las empresas y los emprendimientos que logran tener una propuesta de valor incluyente, moral, verde, digital y con crecimiento rentable tendrán un futuro demasiado prometedor. Contemplando los fuertes retos actuales, considero que tener una narrativa nueva y una esperanza renovada es la clave para que los proyectos productivos del futuro nos lleven a un futuro equilibrado, o al menos lo más equilibrado posible. La consciencia y la sabiduría son dos bienes centrales para lograrlo. Muchas veces nuestra mayor limitante somos nosotros mismos. Somos lo que pensamos, somos lo que leemos y por cierto, somos de lo que nos preocupamos, citando una de mis profesores favoritos de UC Berkeley Haas School of Business: “You are what you worry about. We are what we worry about”.
Debemos cuestionar nuestro propio círculo de acción e impacto cada año, cada mes y cada semana. Importantísimo de juntarse con gente que realmente se preocupa por el bien y el sentido común teniendo un compromiso con las siguientes generaciones. A nivel empresarial es lo mismo, ojalá haya cada vez más compañías tradicionales que le entren de verdad a cuestionar y mejorar su destino hacia empresas circulares, ágiles y exitosas a la vez.