Monterrey

José de Jesús García: Malditas Reglas

Las reglas existen y tenemos que respetarlas

El fin de semana pasado fuimos testigos de un festín de futbol americano. Aun aquellos que no son aficionados de hueso colorado a este deporte tuvieron la oportunidad de presenciar una serie de partidos que nos mantuvieron en el filo de los asientos hasta el final. La cereza en el pastel vino en el último partido, que muchos consideran pasará a la historia como una de las más grandes exhibiciones de ambos mariscales de campo. Dicho sea de paso, seguramente estos dos personajes serán los protagonistas de la siguiente rivalidad en este deporte en los años por venir.

Este último partido fue protagonizado por los Chiefs de Kansas City y los Bills de Búfalo. Para hacer una historia larga corta, solo comentaré que en los dos últimos minutos se anotaron 25 puntos. En comparación, en los 58 minutos anteriores de juego se habían anotado 47 puntos. Bajo cualquier estándar, esto es la locura y si, estuvimos en el filo de nuestros asientos. El juego se fue a tiempos extras y al final lo ganaron los Chiefs, gracias a que por sorteo, pudieron llevar a cabo la primera ofensiva, la cual resultó la ganadora.

En el futbol americano, como es de esperarse, el tiempo extra tiene sus reglas. El equipo que gana el sorteo tiene la oportunidad de ir a la ofensiva y si anota un touchdown, el equipo gana. Si en lugar de eso, anota un gol de campo, el otro equipo tiene la oportunidad de ir a la ofensiva. Si anota touchdown gana, pero si anota gol de campo entonces el juego continúa y el siguiente equipo que anote sería el ganador. Omito otros detalles para no hacer más complejo este comentario.

A raíz de este resultado, surgieron voces que criticaron la regla del tiempo extra. Por supuesto que quienes apoyaban a Búfalo sintieron que la regla era injusta, que era necesario que ambos equipos tuvieran una oportunidad de salir a anotar. Los fanáticos de Kansas, por otro lado, defendieron la regla. Es de destacar que el mariscal de campo de Búfalo, Josh Allen, defendió las reglas y declaró: “Las reglas son las que son, y no puedo quejarme de eso porque si fuera al revés, también estaríamos celebrando”.

Las reglas existen y tenemos que respetarlas. No solo en los deportes profesionales, sino en la vida en general. Nos gusten o no, nos parezcan justas o no, las reglas están ahí y si queremos participar en el juego, tenemos que respetarlas, so pena de sufrir las consecuencias. En ocasiones logramos romper las reglas sin sufrir las consecuencias. Las reglas, las normas y las leyes se establecen para poner un orden en la convivencia de las personas. Cuando rompemos las reglas, tal vez nadie salga afectado, pero estamos violentando la convivencia social.

Si no nos gustan las reglas del juego, siempre tendremos la opción de no participar. Un caso muy sonado en estos días fue la prohibición que le hicieron a Novak Djokovic de participar en el Abierto Australiano. La regla era vacunarse y el no quiso hacerlo, buscó más bien romper la regla. Sin entrar en la polémica, la situación me parece muy clara: si quieres participar, cumple con las reglas.

¿Cuáles son las reglas de la vida para poder ser felices? Como en todo, hay que definir el tipo de juego en el que queremos participar. La cultura y la situación en la que nos encontramos ejercerá una influencia en el tipo de reglas, pero sin duda existen algunas reglas de tipo general que nos brindarán las condiciones para alcanzar la felicidad.

Tomemos como base el bienestar integral, el cual representa una condición necesaria para poder ser felices. Podemos construir nuestra selección de elementos que afectan el bienestar integral, pero usando la propuesta que hemos plasmado en estas columnas, consideremos como sus componentes el aspecto físico, el material y el emocional.

Existen algunas reglas básicas para lograr el bienestar. Por ejemplo, si queremos bienestar material o financiero, tenemos que gastar menos de lo que ingresamos. Si queremos bienestar emocional, tenemos que cuidar de nuestras relaciones personales. Si queremos salud física, debemos de hacer ejercicio y cuidar nuestra alimentación.

Ciertamente, nuestro instinto natural es realizar el menor esfuerzo y las reglas, por sencillas y básicas que sean, nos cuestan trabajo. No jugar el juego de la vida no es opción, pero ser o no felices si lo es. Depende de nosotros el que trabajemos en nuestro bienestar y logremos vivir una vida de calidad.

Habrá reglas que no nos gusten o que nos parezcan injustas. Tenemos todo el derecho de cambiar aquello que no nos parece, pero en el proceso, nos toca respetar las reglas establecidas por la comunidad en la que nos desenvolvemos.

Y para ser felices, tal vez la regla número uno es ponernos a trabajar. La felicidad no nos caerá del cielo, pero la ciencia de la felicidad nos dice lo que tenemos que hacer.

Nos toca respetar las reglas y hacer nuestra parte.

El autor es consultor y conferencista en los temas de felicidad, bienestar y calidad de vida

Su correo electrónico es: pepechuy13@gmail.com

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