Monterrey

Patricio Morelos: El Nuevo León del 2021

Que los aprendizajes del 2021 le dejen mucho al 2022 y que Nuevo León sea ejemplo de una sociedad informada, activa y de resultados que mejoren la calidad de vida de las familias.

Estos últimos días del año, ya por comenzar el 2022, es buen momento para hacer un alto en el camino y reflexionar sobre lo que las elecciones del 2021 le dejaron a la política neoleonesa.

Nuevo León está vez, así como sucedió hace seis años, volvió a ser uno de los principales focos de atención del país por sus candidatos, las propuestas, los partidos y su forma de hacer campañas.

Aquí van siete lecciones del 2021, para tomar en cuenta en el 2022 y los años venideros.

1.- Oficialmente se acabó el bipartidismo en Nuevo León. Aunque el PRI (Apodaca, Guadalupe y Juárez) y el PAN (San Nicolás y Santa Catarina) lograron mantener la gran mayoría de sus cotos de poder, su presencia en la Zona Metropolitana se ha ido reduciendo con las derrotas de Monterrey con Movimiento Ciudadano, Escobedo con Morena y San Pedro con la vía independiente.

Además, son ya dos administraciones en las que no consiguen la gubernatura, a lo que habría que sumarle su derrota ante AMLO en el 2018.

2.- A la caída del PRI y el PAN hay que sumarle la ya necesaria jubilación de los que fueron hasta hace algunos meses sus principales liderazgos, personajes a los que la gente no votó ni volverá a votar en los próximos años y que hoy, los obliga a buscar nuevos perfiles.

El PRI y el PAN necesitan nuevas caras, hombres y mujeres jóvenes, sin escándalos de corrupción, que puedan refrescar las marcas y recuperar a dos institutos políticos que fueron muy exitosos.

3.- El votante neolonés no está buscando al candidato con más experiencia, ni le tiene miedo al cambio.

La oposición no entendió el fenómeno Samuel García ni Luis Donaldo Colosio. En el plano estatal quisieron potencializar sus debilidades blandas como su juventud, su exposición en redes sociales o su vida de lujos como un sinónimo de inexperiencia, cuando Samuel, aún con sus formas, representó la única opción no corrupta, en un momento en el que se exigía justicia.

Con Luis Donaldo Colosio fue similar: se cansaron de decirle inexperto, cuándo precisamente ese era su diferenciador, ser la leyenda de la política que con ideas nuevas podía cambiar a Monterrey y a México.

4.- Ahora el reto de Movimiento Ciudadano es ese: cumplir con las altas expectativas de la gente. Mantener las simpatías de los neoleoneses resultados y una comunicación cercana a la comunidad.

Movimiento Ciudadano tiene que convertirse en un partido y no depender del Gobernador y el alcalde de Monterrey. Construir una agenda propia, y sobre todo, fortalecer a diferentes personas. ¿Quiénes van a ser las caras en las próximas elecciones? ¿Quiénes van a acompañar a Samuel y Luis Donaldo en sus gobiernos, que le puedan sumar a la marca? El reto no es fácil, pero aún están a tiempo.

5.- Porque ya se tiene una experiencia previa y es la de Morena. El partido del presidente nos sorprendió a todos en el 2018 al ganar Nuevo León, en un resultado nunca antes visto para un partido de izquierda en el estado.

Pero también se sorprendieron ellos, los candidatos ganadores de Morena, que pensaron que la gente había votado por ellos y no por López Obrador. Durante tres años no se esforzaron por elevar su posicionamiento, no fortalecieron al partido y ahora, tres años después, tuvieron una votación decepcionante.

Morena no es Morena sin AMLO, y en Nuevo León, si aspiran a volver a ser competitivos, tendrán que acabar con su guerra interna, ponerles nombre a sus principales cuadros y demostrar que la izquierda sí puede gobernar y representar al estado.

6.- Con la fragmentación del voto, también cambia la forma de hacer campañas. Quizás una de las reflexiones más importantes, pero más difíciles de entender para los políticos que se rehúsan al cambio, es que ya no gana las elecciones quien más dinero tenga y quien más invierte en el “territorio”. ¿Cuántos candidatos conocen que gastaron 10 veces más que otros y perdieron?

Ya no alcanza con la movilización y el asistencialismo, no alcanza con listas y mapas pegados en la pared. Se necesita planificación estratégica, creatividad, innovación y tecnología. Hacer un verdadero esfuerzo por entender al ciudadano y hacerlo protagonista del proyecto.

7.- Porque cuando se logra emocionar al ciudadano y se involucra en el proceso, no hay estructura partidista que pueda hacer la diferencia. Mientras más vote la gente, más pierden los partidos. Ejemplos sobran en los que el dinero no alcanzó para ganarle a los ciudadanos.

Y no digo que no haya que formar estructuras, por supuesto que son necesarias, lo que quiero decir es que no es suficiente y que seguir haciendo a un lado a la sociedad, le abre la oportunidad a quien sí les hable, de convertirse en un líder que capitalice la decepción y sea imbatible.

Que los aprendizajes del 2021 le dejen mucho al 2022 y que Nuevo León sea ejemplo de una sociedad informada, activa y de resultados que mejoren la calidad de vida de las familias.

El autor es Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The George Washington University. Profesor universitario en el Tecnológico de Monterrey y socio de Poligrama.

COLUMNAS ANTERIORES

Estima Realty Experts crecimiento de hasta 6% del mercado inmobiliario en 2026
Nace Realty Experts en México y deja atrás su marca previa Realty World

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.