Las mentiras, los excesos, los problemas y la falta de compromiso de una mayoría de los políticos en México ha llegado a niveles que ponen en riesgo el futuro de nuestro país ¿Habrá un momento en que los ciudadanos despertemos?
Ese juego del poder en donde el ciudadano se encuentra posicionado muy lejos de las decisiones que se toman, solo construye un abismo en el que todo nuestro país podría tocar el fondo. Mienten los que están en el poder para ocultar sus errores y de igual forma mienten sus contrincantes para quitarle el poder a quién lo tiene. Se aprovechan de un inconsciente colectivo que ha sido programado con el tiempo para ser manipulado fácilmente.
Al final quien siempre pierde es el ciudadano. Habrá algunos gobernantes que inician con el espíritu de servir a la sociedad pero muy pocos se quedan en el campo fértil donde se puede llegar a ese objetivo. Los compromisos que se hicieron con quienes apoyaron para llegar al puesto que ocupan, y los intereses de su partido, se convierten en su principal distracción. Muchos de ellos únicamente se dedican a crear una agenda mediática para seguir haciendo creer que todo lo hacen para la gente. Podemos corroborar esto observando como es que una mayoría de nuestros gobernantes entran aplaudidos por la puerta de enfrente y terminan saliendo por la puerta de atrás. No es de esperarse que pocos avancen en el juego del poder; ya sea por apoyos de grupos de interés o porque realmente construyeron algo de valor para los ciudadanos.
¿Por qué dejar que nuestros gobernantes estén hablando en el 2021 de las elecciones del 2024 si no han cumplido sus promesas y otros apenas comienzan? Gobernantes entrantes, como el de Nuevo León Samuel García, ya muestra aspiraciones para participar en las presidenciales en el 2024 y aún no sabemos si podrá o no con el cargo actual. En la CDMX se le deja a la jefa de gobierno Claudia Sheinbaum realizar proselitismo para la presidencial y de igual forma otros casos de políticos que parece que prefieren seguir en campaña ¿De quien debe ser la responsabilidad de parar estos movimientos?
No nos hemos dado cuenta de que como ciudadanos les hemos entregado todo el poder a quienes nos gobiernan. Es claro que no nos representan como lo dicen, sino que nos utilizan para llegar a sus metas personales. Lo que debemos hacer es rescatar a los pocos gobernantes que realmente estén del lado del ciudadano o crear nuevos liderazgos públicos para que iniciemos un verdadero proceso de cambio y así enfrentar de mejor manera el futuro de nuestro país.
Parece una utopía, pero es la única salida para que no caigamos en el pozo en el que nos sumergiremos si realmente no aprendemos. Al final es darnos cuenta que el desenlace lo estamos construyendo entre todos sin darnos cuenta. Empecemos por unirnos los ciudadanos de forma consciente si los gobernantes no muestran esa capacidad. Entendamos que todos vivimos una experiencia diferente y hagámonos parte, desde lo individual, para construir una nueva narrativa ciudadana que avance hacia un mejor México.
Disfrutemos de estas fiestas decembrinas mas no nos distraigamos de lo que verdaderamente importa que es la realidad que hoy enfrentamos como país. Que no se use esta temporada para hacernos olvidar. No perdamos de vista a ninguno; desde nuestro diputado local hasta nuestro presidente. No permitamos que nuestro futuro este totalmente en sus manos ya que su ambición, sus mentiras y su manipulación podrían llevarnos al abismo. Se acaba el 2021 y no pasa nada ¿Hasta dónde seguirás ocupando la misma posición sin hacer algo por ti y por México?
Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.