Monterrey

Alejandro Zertuche: ¿Estamos todos en el mismo México?

En el discurso del Presidente del día ayer, estuvieron presentes los dos “Méxicos” que hoy existen.

En el discurso del Presidente del día ayer, estuvieron presentes los dos “Méxicos” que hoy existen; el que cree todo lo que se dijo y el que no cree nada ¿Alguno tiene la razón?

Un discurso del tercer informe con dos interpretaciones: una que se percibe real y asombrosa cuando no se entiende lo que realmente esta pasando en nuestro país, y otra que se percibe como una fantasía cuando tienes datos mas reales con los que puedes comparar. Al final, nuestro Presidente logró darle el dulce esperado a sus seguidores para reforzar su posicionamiento y al mismo tiempo abrió mas la herida a sus detractores.

En un momento donde su aceptación esta cerca del 60% y un 70% desea que siga gobernando, el Presidente, gana la contienda de los primeros tres años sin duda alguna. El circulo verde a quien le habla preferentemente, se quedará claramente sin investigar ni cuestionar todo lo que dijo y prometió. Por otro lado veremos en los diferentes medios y redes sociales a sus detractores, en su mayoría del circulo rojo, intentar desmentir con otros datos lo que se compartió en este informe sin lograr con ello un impacto negativo en su posicionamiento. Esto lo tiene medido el equipo del Presidente.

Técnicamente estos dos “Méxicos” no están compitiendo a un nivel racional-emocional, sino en el nivel de “mindset” o programa inconsciente. Para poder hacer un cambio en alguno de ellos se requiere re-programar, como ya lo hizo por muchos años nuestro Presidente, desde las sombras de la desesperación en la pobreza y el enojo de los mexicanos, un nuevo paradigma para que conecte a una nueva realidad percibida.

El reto que viene no es para el Presidente o sus contrincantes políticos sino para los mexicanos. Aquellos ciudadanos que en medio de las crisis y de los miedos infundados, acceden a darle preferencia a cualquier político que se les acerca y da esperanza. Es iluso pensar que llegará alguno que realmente no tenga compromisos o que no vaya a pactar bajo la mesa, sin embargo requerimos empezar a poner atención en el valor que realmente nos pueden dar por medio de acciones claras y medibles. Es momento de dejar de creer en las promesas y obras de teatro que no crean realidades.

Los ciudadanos no tenemos líderes públicos que trabajen y nos representen ante un problema colectivo; ya que los políticos velan por su carrera, por su partido y ambición personal, los líderes sociales normalmente terminan trabajando con los políticos y los empresarios lo hacen para su bienestar personal y el de sus negocios. Con esto no se quiere decir que no se tengan algunas acciones que apoyen a la comunidad, el verdadero reto es que el liderazgo público pueda representar y trabajar fielmente por los intereses de los ciudadanos.

Las organizaciones ciudadanas que nacen y se apoyan en partidos, líderes políticos o grupos empresariales que manejan el poder, no son una representación coherente de los ciudadanos y por ello, suelen fracasar rápidamente. La fórmula a la cual debemos enfocar es la de la sostenibilidad regional a través de líderes ciudadanos que trabajen junto al gobierno bajo un propósito común para la región y se conviertan en los ojos que cuidarán que las cosas sucedan.

Los anuncios de “soluciones” a las problemáticas actuales por parte de los gobiernos son importantes, sin embargo el aplauso debe llegar cuando éstas se concreten y no antes. Es bueno estar enterados como ciudadanos de las acciones que los representantes de gobierno quieren llevar a cabo, más no nos quedemos únicamente con el sentimiento que esto provoca, la oportunidad sería sumarnos al compromiso de involucrarnos y ser observadores reales del proceso para que esto se convierta en una realidad y no se quede una vez más como una buena intención.

Por ejemplo; el gobierno de Nuevo León anunció que los niños tendrán un seguro universal que cubra sus tratamientos contra el cáncer, dado que actualmente existe falta de medicamentos por parte del apoyo federal. Es una excelente noticia, pero los aplausos o reconocimientos deben de llegar cuando esto suceda. Al gobierno se le debe de ver fríamente y entender que lo que hacen es su trabajo y no significa que se toquen el corazón frente a las necesidades. Como en cualquier empleo; el Presidente, el Gobernador y el Alcalde deben de cumplir con servir, administrar y resolver lo necesario para mantener una región estable y en crecimiento para todos.

No faltan muchos años para que se dé un verdadero despertar ciudadano. Poco a poco surgen líderes que en público van luchando con temas de interés común y que generan una nueva consciencia para trabajar en colectivo. México requiere este tipo de liderazgos para entrar en acción y convertirnos en un solo país. Dejemos de polarizarnos por cualquier tema y hagámonos conscientes de nuestro compromiso para entonces sí escoger quien nos puede representar coherentemente. Y tu ¿Vas a criticar, aplaudir o actuar para un solo México?

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.

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