Monterrey

Patricio Morelos: ¿Cómo le hago para ser Samuel García?

En política se tiende a imitar. En los últimos meses muchos clientes me han dicho ¿cómo le hago para ser Samuel García?

La imitación es una constante en política. Cuando un candidato o un gobernante conquista a la opinión pública, al tiempo vemos a muchos personajes que aspiran a trascender y que para hacerlo, recurren a hablar, vestirse o comportarse como lo han hecho otros, pensando que es una receta infalible.

Lo vimos con Barack Obama, cuando se convirtió en caso de estudio por el uso que le dio a Facebook, lo vimos también con Donald Trump, cuando a través de Cambridge Analytica logró segmentar a millones de estadounidenses para enviarles mensajes hechos “a la medida” y realizó una campaña políticamente incorrecta que funcionó.

¿Cuántos políticos alrededor del mundo intentaron hacer política al estilo Obama o Trump? Seguramente se les ocurren muchos, la mayoría con resultados poco positivos. En México no nos quedamos atrás.

Pensemos en nuestros gobernantes. ¿Cuántos hacen el esfuerzo por hablar como el presidente López Obrador? O hace unos años, ¿cuántos se pusieron unas botas o un sombrero para parecerse al Bronco?

Actualmente, más de un cliente me ha dicho, ¿cómo le hago para ser Samuel García?

Un político se convierte en un líder cuando deja de ser visto como alguien que aspira al poder y se le percibe como una persona que puede cambiar la vida de la gente. Eso es lo que sucede hoy con el gobernador de Nuevo León.

Samuel es un personaje polarizante: o lo amas o lo odias. Y eso explica cómo logró estar en el primer lugar de las preferencias electorales, para después caer al cuarto lugar y en cuestión de semanas volver a la cima hasta convertirse en el gobernador más joven en la historia de Nuevo León.

¿Cómo lo logró? Samuel García nos mostró desde hace 6 años su vida pública, pero también su vida privada. Esto lo ayudó a convertirse en uno de los políticos más conocidos de México.

Sabemos a qué hora se levanta y a qué hora se duerme, sabemos si hace ejercicio o si come en su casa o en un restaurante. Conocemos su relación con su ahora esposa Mariana Rodríguez e incluso, conocemos a sus mascotas y nos conmovemos cuando les sucede algo. Lo sabemos todo, o casi todo, de la pareja más polémica de la política nacional.

Es por eso que hoy hablamos de Samuel y sus millones de likes y reproducciones en redes sociales. Lo que nadie dice, es que justo lo que hoy lo convierte en uno de los gobernadores mejor evaluados del país, en su momento puso en riesgo su proyecto político. Samuel es un político que corre riesgos y hasta el momento, le ha funcionado bastante bien.

Ahora bien, los invito a que entren a sus redes sociales y revisen las cuentas de Facebook, Instagram o Tiktok de sus gobernadores, alcaldes, diputados o de quienes aspiran a tener un puesto público.

¿Cuántos están hablándole a la cámara? ¿Cuántos nos están mostrando a su pareja? ¿Cuántos se graban en el gimnasio o nos enseñan la ropa que se van a poner el domingo?

La moda de hoy es querer parecerse a Samuel García y Mariana Rodríguez, es querer convertirse en un influencer para ser una celebridad digital. ¿Puede funcionar? Sí. ¿Los riesgos de equivocarse son muy altos? Sin duda.

Y no me mal entiendan. No quiero decir que un político no debe de estar en redes sociales. Lo que quiero decir es que cada persona debe de construir su proyecto a partir de su esencia, a partir de lo que los hace únicos.

Dónde estamos y qué queremos. Quiénes son nuestros votantes y por qué votarían por nosotros. Qué nos hace diferentes de los demás. Ahí están las respuestas.

Daniel Cosío Villegas nos hablaba sobre el estilo personal de gobernar. ¿Imitar a Samuel para sobrevivir? Quizás. ¿Construir tu propio liderazgo para trascender? Por supuesto.

El autor es Maestro en Comunicación Política y Gobernanza Estratégica por The George Washington University. Profesor universitario en el Tecnológico de Monterrey y socio de Poligrama.

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