Monterrey

Luis Portales: Líder y servicio: puerta para la Transformación Digital

La tecnología o la formación técnica no es el principal motor de la transformación, sino más bien las personas que las integran.

“Vivimos en tiempos en donde la constante es el cambio”, esta es una de las frases más trilladas y escuchadas en los últimos tiempos. Pero, ¿qué tanto la hemos interiorizado? ¿qué significa eso en nuestro día a día? Por ejemplo, entendemos que estamos en medio de una pandemia y que la incertidumbre está presente. Sin embargo, seguimos hablando de cuando regresemos a la normalidad, es decir, vivimos añorando la estabilidad y certidumbre que nos genera la rutina. Hablamos de la importancia del cambio y el valor que tiene, pero no nos gusta lo que ello trae bajo el brazo.

Esta situación es inherente al ser humano y, por lo tanto, también es un rasgo característico de las organizaciones que hemos ido creando. En un mundo donde se habla de la necesidad de generar procesos de transformación digital que respondan a los entornos VICA (Volátiles, Inciertos, Complejos y Ambiguos), la realidad es que son muy pocas las organizaciones que hacen algo de una forma sistemática para atenderlo, a pesar de que muchas han hecho grandes inversiones en este rubro.

Un estudio del MIT en el 2011 preveía que las organizaciones tenían que rediseñar sus modelos de negocio y operativos si querían mantenerse en el mercado y ofrecer mejores propuestas de valor en sus productos y servicios. Es decir, desde hace 10 años se entendía que la transformación digital, no es una cuestión de inversión en tecnología y en infraestructura. En la Transformación Digital, la tecnología o la formación técnica no es el principal motor de la transformación, sino más bien las personas que las integran, las cuales tienen temores, resistencias, creencias y, como lo mencioné anteriormente, no les gusta el cambio. La verdadera resistencia no es a la adopción de nuevas tecnologías, es a los cambios sociales que se tienen que realizar al interior de las organizaciones para que funcionen.

En un escenario de Transformación Digital se necesitan equipos de trabajo empoderados y auto-organizados, capaces de tomar decisiones y de líderes servidores que estén al pendiente de las necesidades de sus colaboradores y que confíen en su criterio para resolver problemas. Una organización que quiere sumarse a la Transformación Digital, necesita dejar de lado los liderazgos jerárquicos.

Si bien el modelo es bastante atractivo, la mayoría de los tomadores de decisiones tienen miedo a ceder el control y permitir a sus subordinados tomar decisiones de manera autónoma, ya que tiene la idea de que son ellos quienes deben de tomar decisiones, hecho que solo burocratiza la agilidad. Sin embargo, un equipo auto-organizado es ágil por naturaleza, resuelve los problemas internamente en lugar de escalarlos y toma de decisiones frecuentemente, alcanzando las metas de forma eficaz y eficiente.

Este entendimiento rompe con el paradigma de que el jefe es la persona que más sabe al interior de la organización, que es el tomador de decisiones y es quién tiene todas las respuestas. Fomenta un liderazgo en donde se confía en los colaboradores, en sus decisiones y la autonomía de sus acciones, por lo que lo único que tiene que hacer es estar al servicio del equipo, facilitando recursos y garantizándoles que su trabajo contribuya al propósito de la organización.

Un equipo ágil, empoderado y auto-organizado genera comunicaciones más eficientes, establecen mejores soluciones y alternativas, colaboran en la generación de nuevas oportunidades de negocio, se adaptan a los cambios, reducen los costos y tienen un mayor nivel de compromiso para alcanzar sus objetivos y contribuyen al propósito de la organización. Para ello es necesario que los miembros del equipo se autoasignen las tareas, planifiquen, tengan acceso a todos los recursos necesarios para llevarlo a cabo y reciben recompensas por haberse hecho responsables del tiempo de entrega y calidad del entregable.

La transformación no empieza con la tecnología, comienza con el cambio de paradigma y visión por parte de los líderes que deben de dejar de lado la lógica del control, para pasar a una lógica de confiar, empoderar y brindar autonomía a sus colaboradores. Básicamente es abrazar la incertidumbre que los escenarios actuales requieren, superando el miedo que se tiene al cambio.

El autor es doctor en Ciencias Sociales por el Tecnológico de Monterrey, maestro en Transformación Digital y especialista en Innovación Social. Actualmente se desempeña como profesor-investigador de la Escuela de Negocios de la UDEM, y donde es Co-Fundador del Laboratorio de Transformación Social.

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