A partir de Marzo del 2020 hemos pasado por grandes retos y de alguna manera arrancamos el camino para aprender a ser mas resilientes. Es momento de asumirnos en esta nueva etapa para diseñar y crear el futuro que queremos desde una nueva óptica y sin miedo.
Pensar en crear es sabernos diseñadores de las situaciones que queremos experimentar. No se trata de un tema conceptual para ser un buen generador de ideas creativas, sino de como llevarlas a la realidad de forma coherente. Los humanos somos creadores por naturaleza sin embargo nuestros paradigmas, miedos y creencias nos mantienen limitados a un futuro predecible, perdiendo posibilidades de nuevas experiencias.
En medio de este aprendizaje se requieren nuevas formas y estilos de liderazgo para co-crear bajo un propósito común ¿Cómo es que vamos a crear algo que impacte de forma colectiva si no es entre todos? Hoy los seres humanos estamos ante la oportunidad de montarnos en este nuevo espacio, buscando salir de nuestros errores del pasado, basados en el ego, para construir un nuevo modelo de vida que nos lance hacia un nuevo futuro.
Es relevante seguir impulsando los liderazgos de la mujer ya que la realidad actual requiere menos racionalidad, mas sensibilidad y creatividad. Estamos hablando de una nueva narrativa que deja atrás la ambición material y el poder para enfocarnos en las cosas de la humanidad y el planeta.
En México estamos viviendo un gran reto en términos de liderazgo público que genere una conexión de confianza. En la rama política; la dinámica del poder, competencia y lejanía con los ciudadanos, hacen que estos liderazgos no aporten para unirnos y rediseñar los nuevos caminos para el país. En la rama privada; son muy pocos los líderes que realmente impulsan una causa común mas allá del cumplimiento de su participación en foros temáticos y algunos organismos sociales. Y como cereza del pastel, hay muy poca sinergía mas allá de los intereses entre ambos.
¿Qué traerán los nuevos gobernantes que han ganado las elecciones en esta nueva realidad? ¿Buscarán integrar y colaborar o seguirán con su programa mental de competencia y metas personales? ¿Buscarán abrir liderazgos ciudadanos para que les ayuden y participen de nuevas formas para crear nuevas cosas? ¿Los ciudadanos nos abriremos a crear al lado de los políticos un nuevo futuro? ¿Qué pasaría si realmente abrimos la puerta que separa a los políticos de los ciudadanos y comenzamos una relación ganar-ganar?
Hoy no sabemos que nos depara con nuestros nuevos gobernantes a punto de entrar, lo que si podemos anticipar es que se enfrentarán a una realidad en el que no pueden ni debieran hacerlo solos. Hubo un cambio de partido en una gran zona en CDMX, vienen liderazgos jóvenes en posiciones clave en Nuevo León y hay cambio de partido del gobernador entrante en la mayoría de los estados que participaron en las elecciones de este año. Es un escenario que habrá que observar y estar atentos para abrir nuevas posibilidades de colaboración y no dejar que suceda lo de siempre mientras los dejamos solos. Ya no están los tiempos para esperar milagros que nunca se dan sino crearlos nosotros mismos.
Los mexicanos tenemos una tarea pendiente con nuestro país, dejar de jugar a la polarización y entender que si no nos enfocamos en lo importante estaremos en unos años enfrentando una verdadera crisis social que impacte mas allá de lo que hoy podemos visualizar. Llevamos mucho tiempo intentando cambiar a México sin poder hacerlo. Ya es hora de crear el futuro desde un presente consciente, unidos y con un propósito común. Hoy tenemos la oportunidad de cambiar el enfoque ¿Quieres intentarlo o crearlo de una vez por todas?
Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.