Estimado lector,
Tu felicidad depende primordialmente de tu actitud y en gran medida de las aptitudes que desarrolles para aprovechar oportunidades y resolver problemas.
La vida no puede ser siempre miel sobre hojuelas; más bien la vida es un platillo agridulce, siempre servido por individual, cuyo ingrediente principal es el amor y es sazonado únicamente a base de puras decisiones.
El plato es redondito, es un perfecto círculo que se sirve con una porción infinita de amor a Dios, acompañado con guarnición de amor propio y otra de amor a los demás como a ti mismo. En la vida todo depende de lo que sembremos, la lógica es simple, lo que siembras es lo que cosechas. Entre más sembremos, más cosecharemos.
Pero es un error estar esperando a que los demás nos hagan felices. Lo que requerimos es dar felicidad a los demás, y entre más demos, más vamos a recibir de lo mismo: Felicidad. Decídete a dar felicidad, genuinamente, sin esperar nada a cambio; y así es como estarás preparándote para recibirla en abundancia.
Shakespeare dijo que era inmensamente feliz porque nunca esperaba nada de nadie. Muchas veces lo que nos hace infelices es esperar que nos retribuyan por lo que nosotros hemos dado. Después de las expectativas, finalmente viene la frustración, pues lo más seguro es que no obtengamos la respuesta que esperamos de la contraparte.
La receta mágica es disfrutar todos y cada uno de los instantes que vivas. Tu aptitud para mejorar tu actitud es lo que cambia todo, decide eliminar tu miedo y convertirlo en un corazón valiente que apague tus angustias y preocupaciones. Para lograr esto, haz que Dios esté siempre presente y sé agradecido con Él. La vida está hecha de instantes y los que realmente cuentan son los instantes de felicidad.
Recuerdo haber visto a Pedro Picapiedra cuando le ofrecieron ser directivo de la empresa en donde trabajaba. Es la oportunidad de su vida, se hará millonario… le dijeron; pero implicaba perder a su mejor amigo, olvidarse de su familia, de su felicidad. Finalmente se dio cuenta que por ambición había perdido lo que tenía antes, cuando era realmente feliz, él ya era rico y no lo sabía. Siempre somos ricos y podemos ser felices con lo que tenemos en el camino; realmente dejamos de ser felices cuando no le damos valor a lo que tenemos, y decidimos ser infelices por lo que no tenemos.
Todos los días frente al sol promete ser mejor persona y frente a la luna sigue soñando. Lo único que tenemos seguro en nuestras vidas es el día de hoy. Sí, reflexiona. Solo hoy este nuevo día demos Gracias a Dios por permitirnos ver la luz del sol y escuchar el trinar de los pájaros. El que este día sea extraordinario en todos los planos de nuestra vida personal; profesional; institucional; familiar y social, depende únicamente de nosotros mismos.
El trabajo personal en el desarrollo de la conciencia no es para nada una tarea cómoda. Con frecuencia la ignorancia y falta de sentido común de algunas personas puede convertirse (si lo permites) en una bomba iracunda dentro de tu corazón. Ten mucho cuidado.
Todas las personas cometemos errores, así que podemos esperar que otros los cometan con nosotros. A veces somos injustos y a veces lo son con nosotros. La Biblia dice “la verdad os hará libres”, pero no podemos ser libres si no pedimos y otorgamos el perdón. Pues sin este nos volvemos esclavos de las situaciones y las personas. No esperes a que te pidan perdón, otórgalo y solicita perdón a la brevedad posible, de ser posible, hazlo hoy. Pidamos perdón a Dios. Pidamos perdón a nosotros mismos y luego perdonemos a los demás.
Somos aves pasajeras, seamos felices desde nuestra primera aleteada hasta la última. La vida es corta y pasa como las nubes en el cielo. Sigue el consejo de la Madre Teresa de Calcuta: Da amor hasta que te duela. Aunque no te correspondan, pues el compromiso es con Dios, no con los hombres.
Sólo seré feliz si logro hacer felices a todos los seres vivientes que viajen junto a mí en este tren de la vida. Te prometo Dios que este será mi pago, Padre, por el mejor regalo: mi vida.
Me alegro de que no hayan faltado a la cita. Sean muy felices. C.P.C. José Luis Elizondo Cantú, Especialista en temas fiscales con más de 40 años de experiencia en los negocios.