Monterrey

Karla Nava: Recomendaciones para un futuro sostenible y transformativo en México

Ante un escenario complicado pero esperanzador Post Covid-19, lo que se necesita es acción colectiva.

En México a pesar de la dificultad de generar un crecimiento económico y social sin comprometer los recursos naturales, el medio ambiente y la biodiversidad, existe la esperanza de que nuestro país vuelva a traer a la mesa, como una prioridad, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU. Las crisis se convierten en oportunidades para redefinir estrategias y reflexionar sobre los modelos de desarrollo existentes, pero sobre todo de replanteamiento de políticas públicas estructurales que favorezcan la recuperación post pandemia.

El año 2021 se traduce en una época de acción donde se debe dejar el discurso y las buenas intenciones- Los empresarios, industriales, la academia y la sociedad, deben estar dispuestos a sumarse a las iniciativas del gobierno y formar alianzas, pero también a avanzar por sus propios medios. A partir de la investigación “Recuperación post Covid-19 multi-actor: Cómo recuperar los negocios y la sociedad en Latinoamérica y el Caribe mitigando la crisis climática y la pérdida masiva de biodiversidad” realizada por expertos en Latinoamérica, que he comentado con anterioridad y concluido recientemente, resumo algunos ejes para la propuesta de recuperación transformativa para México tomando como referencia los actores principales para su ejecución.

Gobierno: Independencia económica de sectores contaminantes; salud y educación como prioridades para atender la desigualdad en el país; trabajar en Objetivos de Desarrollo Sostenible específicos y estratégicamente para cumplir la tan anhelada Agenda 2030; la implementación de incentivos fiscales a proyectos vinculados a la Agenda 2030. Los incentivos deberán focalizarse desde el emprendedor hasta la gran industria que le apueste a la recuperación transformativa; inversión en ciencia y tecnología; gobernanza multinivel y cooperación internacional

Gobierno y empresa: transformación a un modelo de desarrollo económico basado en la protección al medio ambiente y la sostenibilidad; economía solidaria; inversión en sectores estratégicos para una recuperación transformativa.

Gobierno, empresa y sociedad: Educación medioambiental en todos los niveles; acelerar la transformación energética y digital; democratizar la energía; promover y participar en la economía social o solidaria como sucede en Europa.

A manera de reflexión, en México, una alternativa que parece no concretarse, es la democratización de la energía, un concepto promovido por la ONU desde hace una década que propone energía para todos. Las características base de la energía democrática son especialmente relevantes para el caso mexicano. México cuenta con un buen número de poblaciones indígenas con poco acceso a servicios de energía.

Se recomienda una estrategia de descarbonización urgente en el país, que además garantice el compromiso internacional del país de alcanzar la meta en la disminución en las emisiones de carbono, que garantice empleo decente y digno a las personas en la transición a una economía verde en plena transformación digital. Para lograr lo anterior y en virtud de la situación financiera en el país, es urgente abrir la economía a la inversión privada, nacional y extranjera. El nuevo patrón de crecimiento deberá incluir incentivos para inversión privada y la innovación tecnológica en la transición energética, aunque con posibles riesgos.

La indudable transición energética deberá asegurar la permanencia laboral de sus empleados. El gobierno deberá implementar un plan estratégico que reubique a los trabajadores a los nuevos sectores económicos con base sostenible tanto en la ciudad como en regiones rurales, que mediante la economía solidaria generar nuevas capacidades para sus pobladores. La bioeconomía y la agroecología con una base importante de investigación y desarrollo pueden generar nuevas opciones laborales, para la población mexicana, la economía circular deberá incluirse en los nuevos modelos de desarrollo

El gobierno se debe caracterizar por una gobernanza multinivel inclusiva, responsable y eficiente donde no se priorice el crecimiento económico sobre el desarrollo sostenible, ni se beneficie al grupo en el poder sobre la sociedad. La indiferencia de las empresas no deberá tolerarse.

Finalmente comentar que a pesar de la participación multiactor en la recuperación económica y social Post Covid-19, el gobierno nacional se mantiene como el actor responsable en la transformación del país, aunque con un gran compromiso local e inclusivo. El cumplimiento a los acuerdos internacionales y la relación con otros países será fundamental para la recuperación regenerativa para México.

La autora es Directora de la Lic. en Negocios Globales y Profesora titular de la Escuela de Negocios de la UDEM. Doctora en Ciencias Administrativas, Global MBA y Lic. en Estudios Internacionales. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del CONACYT.

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