Con relación a la disminución en la calificación crediticia que recientemente aplicó la calificadora Moodys a la deuda del Estado de Nuevo León, la Tesorería del Estado emitió un comunicado de prensa señalando que al mes de Mayo, los ingresos propios estaban creciendo en términos reales, sin embargo, esta información oficial aún no se encuentra disponible al público, ya que el dato más reciente publicado corresponde al mes de Marzo.
De tal suerte, se procedió a analizar los ingresos contenidos en la cuenta pública al 31 de Marzo de este año, para revisar la dinámica de los ingresos del Estado, los cuales muestran registros contables irregulares, los cuales se comentan a continuación.
Ya en otras notas, he comentado como se aumentan los ingresos propios, vía derechos o aprovechamientos, utilizando a los organismos y empresas del sector paraestatal, transfiriendo recursos captados vía deuda, que posteriormente se registran como recaudación propia.
Este fue el caso con los ingresos propios al primer trimestre del año, pero ahora, esta maniobra de aumentar injustificadamente los ingresos propios del Gobierno del Estado, corrió por cuenta del Instituto de Control Vehicular, (ICV) específicamente en el rubro de “Derechos”, ya que de haber presupuestado CERO pesos de ingresos por este concepto para 2021, provenientes del ICV, se realiza un “ajuste” a estos ingresos propios del Estado, y se aumentan en $3,953.8 millones de pesos para este año, de los cuales, al mes de Marzo, YA se le entregaron a la Tesorería del Estado $2,076.8 millones de pesos.
Es obvio y evidente que el ICV no pudo haber generado estos recursos, ya que sus fuentes de ingreso están claramente establecidas en los diferentes derechos que cobra por sus servicios, por lo que se procedió a revisar si el ICV obtuvo ingresos por financiamientos, lo cual no ocurrió, por lo que tampoco provinieron de colocación de deuda.
Entonces, ¿De dónde obtuvo el ICV los ingresos para poder “transferirlos” a la Tesorería como “Derechos”? bueno, pues provinieron de la propia Tesorería, la cual aumentó sus Transferencias Internas y Asignaciones al Sector Público en $2,181 millones de pesos, según lo reporta la propia Secretaría en la cuenta pública al primer trimestre del año.
Ahora bien, ¿Cómo fue posible “financiar” esta triangulación de recursos? La respuesta se tiene en el “Ajuste” o reducción que se hizo a los “Excedentes de Ingresos de Ejercicios Fiscales Anteriores” (EDEFAS) que son los recursos que quedaron en chequera al cierre del año pasado, así como disponibilidades financieras, que siempre se consignan como “Ingreso” en la Ley de Ingresos del siguiente año.
Bueno, pues la historia es que este saldo en chequera simplemente se “esfumó” y pasó de $2,226 millones de pesos, a CERO PESOS, lo cual simplemente es IMPOSIBLE.
El hilo conductor de esta maniobra para aumentar indebidamente los ingresos propios del Estado, es entonces “eliminar” los EDEFAS, para transferirle ese dinero al ICV vía “Transferencias”, y posteriormente recuperar ese ingreso como pagos de “Derechos” provenientes del ICV, maniobra que incluso puede ser ejecutada de manera virtual, (solo contablemente) sin que en realidad el dinero se mueva efectivamente.
En este caso, (a diferencia de cuando se utilizan ingresos por deuda) NO se aumentan los ingresos totales del Gobierno, ya que se reducen los ingresos por EDEFAS y se aumentan los Derechos en el mismo monto, pero se consigue aumentar los Ingresos de libre disposición, lo cual mejora los indicadores de salud financiera, e incluso permite contratar más deuda.
La conclusión, entonces, es que el “aumento” en la recaudación de ingresos de libre disposición, como vemos, es solo un ajuste contable y una “triangulación” a los ingresos excedentes de ejercicios anteriores.
Esta maniobra fue necesaria ante la importante caída en términos reales que están registrando los ingresos por la recaudación de impuestos, los cuales incluso han decrecido en términos nominales durante los primeros tres meses de 2021.
En efecto, revisando las cifras oficiales, se tiene que durante el primer trimestre de 2020, los ingresos del Estado por recaudación de impuestos fueron de $2,951 millones de pesos, mientras que durante el primer trimestre de este año 2021, fueron de solo $2,932 millones de pesos, lo que representa una caída real del 5.4% en términos anuales.
Sin embargo, no obstante este “aumento contable” en los ingresos propios, no se pudo evitar la reducción en la calificación de la deuda del Estado que nos aplicó Moodys, aunque por razones diferentes a las aquí comentadas, y cuya consecuencia es que se pagarán más intereses por la nueva deuda que se contrate.
Se ocupa mayor claridad y transparencia en la contabilización de ingresos y gastos en el Estado, cuya situación en este último año de gobierno es particularmente relevante, ya que la Ley de Disciplina Financiera impone la obligación de saldar totalmente la deuda de corto plazo, sin que se pueda contratar más durante los últimos meses de este gobierno, aspecto que impondrá presiones adicionales al ejercicio ingreso gasto, al menos para el cierre a septiembre de este año.