Monterrey

Angel Maass: Inflación…¿transitoria?

Analistas vislumbran que, durante los meses de abril y mayo del presente año, la inflación llegó a su punto máximo. Aunque se prevén ajustes a la baja, continuará alta por lo menos 1 año más.

Hace exactamente una semana, Banco de México (Banxico) publicó su minuta con motivo de la decisión de política monetaria anunciada el 13 de mayo de 2021. En dicha reunión, sus integrantes opinaron sobre los riesgos de la actividad económica que, entre otros factores, podría generar un aumento de inflación mayor a lo esperado.

En la más reciente encuesta sobre inflación de Banxico, el consenso de analistas espera que dicho indicador se ubique en 5 por ciento para el cierre de 2021, nivel por encima del objetivo de 3 por ciento anual, con su respectiva banda de fluctuación de +/- 1 por ciento. Dicha opinión es consistente con otros reportes de analistas financieros.

Al respecto, la mitad de los participantes de la encuesta de expectativas de inflación realizada por Banamex con fecha 5 de mayo de 2021, estiman que se ubicará en 3.6 por ciento al cierre de 2022. Sin embargo, ¿qué sucedería de presentarse disrupciones en la provisión de insumos o materias primas, con efectos desfavorables en producción y precios?

Por sólo citar un ejemplo, no tenemos que regresar mucho en el tiempo. Recordemos que durante febrero del presente año se presentó un problema climático en Texas, que entre otros problemas trajo un encarecimiento del gas natural en nuestro país, inclusive provocando cortes en el suministro de electricidad. Ojalá que este incidente no vuelva a repetirse en el futuro previsible. Sin embargo, todo es posible con la madre naturaleza.

Es importante señalar que la inflación alcanzó su punto más alto en abril de 2021, ubicándose en 6.1 por ciento, siendo este el nivel más alto desde 2017. No obstante, en mayo del presente año, se observa una disminución marginal al situarse en 5.7 por ciento anual.

Asimismo, cabe mencionar que los efectos de la pandemia y las medidas de confinamiento trajeron cambios en los patrones de consumo. En este contexto, se tuvieron efectos sobre la oferta y demanda de bienes y servicios, provocando distorsiones en los precios.

Ante este escenario, no se descartan medidas de política monetaria a través de incrementos en las tasas de interés. Si bien se hicieron diversos ajustes a la baja con la intención de reactivar la economía, resulta evidente que se necesitan otro tipo de políticas complementarias.

Por último, no puedo dejar por desapercibido las elecciones intermedias que se llevarán a cabo en nuestro país el próximo 6 de junio de 2021. Exhorto a todos los electores para votar, seguramente en la próxima columna estaremos hablando de las perspectivas de México ante los resultados que se obtengan.

El autor es economista por el Tecnológico de Monterrey (Campus Monterrey) con máster en finanzas y administración, ambos grados por EGADE. Actualmente es Director de Estudios Económicos de Grupo Unicco, aunque las opiniones aquí plasmadas no necesariamente coinciden con la entidad en la que labora.


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