Como parte de los resultados de la investigación “Recuperación post Covid-19 multi-actor: Cómo recuperar los negocios y la sociedad en Latinoamérica y el Caribe mitigando la crisis climática y la pérdida masiva de biodiversidad”, en la que la UDEM participa en conjunto con una red de investigadores pertenecientes a siete universidades de prestigio en América Latina y el Caribe, incluyendo Chile, Perú, Colombia, Brasil, Bolivia, Jamaica y México, se manejan posibles escenarios para la recuperación post Covid en América Latina y el Caribe. En una editorial anterior expuse como resultado de esta investigación una propuesta de escenario esperanzador y muy optimista en la recuperación post pandemia; sin embargo, no es la única visión que arroja la investigación, hay tres realidades más: dos escenarios moderados y un escenario negativo.
A manera de resumen, México enfrenta un escenario negativo en la recuperación socio económica y la mitigación y adaptación al cambio climático. Las razones obedecen a una larga lista de limitantes principalmente generado por el gobierno nacional. México concentra el poder generando un descontento social y desconfianza. Un representante del sector privado que participó en la investigación manifestó “yo veo al menos con mi experiencia, con mi negocio, una disparidad entre lo que necesitamos y las propuestas del gobierno”. El país depende económicamente de sectores altamente contaminantes que busca beneficiar a unos cuantos “todas las políticas públicas que existen van completamente en contra de las energías renovables, siguen fomentando combustibles fósiles”, así lo señaló un representante de la sociedad. Representa un gobierno populista, pero con una democracia frágil postergando la recuperación económica con impacto negativo en la pobreza. La inversión en programas y acciones por la acción climática es insuficiente generando riesgos latentes por los efectos de las temperaturas extremas. La estructura del país refleja corrupción y pobreza, dos componentes históricos en el diario vivir de México, aunque un común denominador en la región de Latinoamérica.
Sin embargo, es posible identificar dos oportunidades para el país. Primero, la transformación tecnológica como un movimiento transversal en todos los sectores de la sociedad y como un motor para la transformación del país en su camino a la recuperación económica-social. Segundo, la posibilidad de generar una política de financiamiento para las actividades de recuperación principalmente en el aspecto ambiental con la intención también de disminuir el impacto de la carga fiscal para las empresas que es muy pesada en nuestro país.
Para lograr lo anterior, se considera como acción principal la creación e implementación de incentivos sobre todos fiscales para detonar la innovación tecnológica y la protección al medio ambiente “sería más fácil si existieran incentivos”, y “el gobierno tendría que incentivar ya sea con políticas fiscales, con incentivos fiscales como en otros países, en las empresas” fueron dos de los señalamientos más recurrentes en los participantes del sector empresarial y academia. Para lo anterior, se requiere la implementación de políticas públicas, las alianzas públicas-privadas y la inversión extranjera. No solo a través del gobierno sino también de la iniciativa privada.
Ante este escenario negativo, se establece como una meta específica para el 2030, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 7 Energía asequible y no contaminante (recordemos que la pobreza energética es real todavía en América Latina) y la creación de alianzas entre los distintos sectores del país, donde el alcance local se identifica como uno de los temas pendientes en la agenda nacional. Si bien, el actor principal sigue siendo el gobierno nacional, en este escenario la sociedad civil debe tomar un rol más participativo e incluyente.
Los retos son grandes y los riesgos también, principalmente los efectos de la temperatura extrema y el calentamiento global que seguirá afectando a todos por igual. En resumen, el escenario es negativo, con muchas limitantes y riesgos latentes principalmente para el medio ambiente. El motor de cambio se centra en la transformación tecnológica e incentivos fiscales. Sin embargo, las acciones y estrategias tomadas no impactan positivamente en la recuperación de los negocios ni de la sociedad por el momento. De acuerdo con la percepción multi-actor de este estudio, el gobierno nacional se mantiene como el actor responsable para el 2050. ¿Cómo visualiza usted la recuperación post Covid? ¿Extrema o moderada?
Dicen que la esperanza es lo último que se pierde. Seré optimista pero realista.
La autora es Directora de la Licenciatura en Negocios Globales y Profesora titular de la Escuela de Negocios de la UDEM. Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI) del CONACYT.