Monterrey

Javier Amieva: En el comercio fronterizo es momento de diplomacia y profesionalismo

El acercamiento de la Vice-Presidente Kamala Harris con México para resolver problemáticas económicas y migratorias que sucederá brevemente en entrevista con AMLO, debe de ser tratado cuidadosamente para plantear políticas favorables a la industria automotriz y a las inversiones en México, ante las nuevas políticas de reestructuración económica de Biden, que contemplan nacionalismo y proteccionismo comercial.

Biden apareció en cadena nacional al cumplimiento de sus primeros 100 días de mandato y dedicó parte de su discurso a temas de salud y conminó a empresas para que produzcan más, haciendo un enfático llamado nacionalista para consumir productos hechos en Estados Unido (EU).

“Entonces, amigos, no hay ninguna razón por la que los estadounidenses, los trabajadores …no puedan liderar el mundo en la producción de vehículos eléctricos y baterías. Tenemos la capacidad. Somos las personas mejor capacitadas del mundo. Y todas las inversiones en el Plan de Empleo estadounidense se guiarán por un principio: Compre Estadounidense”, dijo Biden al Congreso en un discurso en prime time el miércoles pasado.

Sin embargo, ante la guerra comercial con China, se espera un auge de la reubicación manufacturera o “nearshoring”, de la industria automotriz que en el 2020 y el primer trimestre del 2021 aumentó en más de 45 por ciento. De hecho un día después de que Biden remarcara la necesidad de que los trabajadores estadounidenses construyan un futuro de cero emisiones, General Motors en México dijo que invertiría mil millones de dólares para hacer la transición de su planta de ensamblaje en Ramos Arizpe, Coahuila y construir vehículos eléctricos al 2023.

Pero por otro lado los tropiezos de proveeduría y materiales especializados han afectado a esta industria, de hecho algunas plantas de Ford en México anunciaron “paros técnicos” para ajustar su producción  “just in time”. Era de esperar que con la gran pausa de China como proveedor, los fabricantes de equipos de la línea automotriz tuvieran que ajustar el nivel de producción para reponer inventarios, pero la escasez de chips que afecta actualmente a los fabricantes de automóviles hace que ese trabajo sea más complicado.

Es claro que, como dice Freight Waves, una publicación especializada, que el “Nearshoring”  beneficiaría a ambos vecinos de EU, pero México sería el que más se beneficiaría. Las empresas buscan formas de ahorrar dinero en mano de obra y, al mismo tiempo, garantizar que al menos el 75 por ciento de un vehículo se fabrique en América del Norte, y México encaja a la perfección en ambos objetivos.

Esta tendencia también será un gran impulso para ciudades fronterizas entre EU y México, como Port Laredo y McAllen en Texas. Aunque Brownsville no se quedará atrás ya que un gran plan de desarrollo para la industria aeroespacial ha iniciado, apoyado por el “Golden Touch” de Elon Musk.

Tras los cierres de la industria automotriz en el pico de la pandemia, la actividad transfronteriza en Laredo ha estado en auge desde que las fábricas en México reanudaron su producción. De igual forma, Roy Rodríguez, administrador de McAllen, comentó: “Se prevé que el comercio transfronterizo crezca a medida que se produzca un mayor desarrollo en la frontera”.

Las autoridades mexicanas esperan desempeñar un papel más importante en las cadenas de suministro en el futuro y se están asociando con el sector privado para desarrollar infraestructura que respalde el crecimiento, incluyendo el centro logístico multimodal USMCA Park Logistics Center que será construido por la firma mexicana E-Group. En Port Laredo una empresa privada prepara el lanzamiento en octubre próximo, de una plataforma logística de gran importancia, que busca impulsar a la industria agroalimentaria de México y expandir sus operaciones de productos frescos, además, el puerto fronterizo de Pharr ha anunciado ya una expansión de infraestructura en este asunto.

Pero no todo es miel sobre hojuelas, porque México debe de actuar eficiente y profesionalmente ya que EU tiene “una serie de preocupaciones” sobre cómo México está manejando sus obligaciones en virtud del T-MEC –USMCA, declaró la representante comercial de EU, Katherine Tai, ante el Subcomité de Comercio, Justicia, Ciencia y Agencias Afines del Comité de Asignaciones del Senado de EU.

Tai reconoció que la pandemia de Covid-19 ha afectado “de muchas maneras diferentes”. Sin embargo, agregó, “eso no nos impide querer asegurarnos de que el comercio todavía se esté promoviendo y que las promesas se están cumpliendo”, si bien no especificó qué obligaciones son motivo de preocupación, muchos grupos agrícolas estadounidenses en particular se han pronunciado sobre lo que han llamado una “Relación comercial que se deteriora rápidamente” con México.

Tai también dijo que ha expresado su preocupación a su contraparte, la ministra de Economía de México, Tatiana Clouthier, de quien dijo: “ella no tuvo reparos en plantear las preocupaciones de México sobre lo que estamos haciendo aquí en EU”.

COLUMNAS ANTERIORES

Piden evitar desabastecimiento de agua en Nuevo León
Cesáreo Gámez: Señales encontradas en la inversión

Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad de quien firma esta columna de opinión y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.