La democracia necesita para funcionar información veraz y libertad para elegir. Las dos cosas nos la niegan en todos los niveles.
Nos ocultan lo que se hace con el dinero que recaudan, nos ocultan sus errores y disfrazan sus acciones. Además tratan de limitar nuestra libertad. Es en las campañas políticas que nos enteramos de sus trapos sucios, pareciera que la descalificación del prójimo es la mecánica de la política actual.
La frase que le atribuyen a Voltaire se vuelve más vigente que nunca: “La política es el camino para que los hombres sin principios puedan dirigir a los hombres sin memoria”.
Vamos a elegir para gobernador a uno de tres: Samuel, Adrián o Fernando. ¿Quién de los tres muestra honestidad y conducta ética? Cada quien en su corazón tendrá que responder con su voto. La honestidad se tiene o no se tiene. No se puede ser medio honesto, ni se puede ser honesto en algunas cosas y en otras no.
Desgraciadamente portamos una herencia genética centenaria. Los españoles que se apoderaron de los imperios precolombinos, acabaron con millones de personas a través del contagio de sus enfermedades, se encargaron de someter al indígena y este aprendió a ser ladino, evasivo, ocultador de verdad y de sus creencias.
El resultado es una cultura donde todo se justifica mientras no sea del conocimiento público.
La corrupción empieza cuando el político pierde la vergüenza y los ciudadanos colaboran para quedarse con una parte de la ganancia, producto de la corrupción.
Y así, los municipios colectan aportaciones de cientos de miles, mensualmente, a cada uno de los dueños de cantinas, antros, casinos, palenques y ferias. Ese dinero nunca entra a las arcas públicas. Y es en los tiempos de elecciones que nos enteramos, que lo que parecía una administración honesta, no es.
Así que los hombres sin memoria de Nuevo León votarán para elegir dirigentes sin principios. La única salvedad es no entregar la autonomía, la libertad del estado, a AMLO.
De Clara Luz no hablemos pues representa lo más obscuro y abyecto de la política y en Nuevo León no encontrará el apoyo necesario para Morena y el titiritero de palacio.
Cuando un viajero no sabe a dónde va, cualquier lugar al que llegue está bien.
Por eso debemos tener claro a dónde vamos, si no lo sabemos, cualquier lucha o esfuerzo es vana.
¿Qué queremos? Creo que necesitamos infraestructura, carreteras, comunicaciones, mejores avenidas, vialidades adecuadas y modernas. Calles sin baches y semáforos inteligentes. Si es necesario un tren rápido que comunique el sur del estado, la zona citrícola, con la capital, debemos construirlo. Las carreteras que se han mencionado deben hacerse también: El anillo perimetral en Linares, la carretera inter-serrana Matehuala Montemorelos y la carretera la Gloria Puente Colombia. Trenes suburbanos que conecten García y otro tren suburbano que llegue hasta el Aeropuerto prolongando la Ecovía o la línea tres del metro.
Infraestructura también significa fibra óptica, telefonía inalámbrica y wifi en todo el estado.
Las avenidas ya no tienen espacio para el flujo de carros que circulan si a eso le agregamos que cada tres años nos llega un ciclón que arruina Constitución y Morones Prieto. Si además nos tardamos en reparar el daño tres o cuatro años. Resultado: seguimos atrás de nuestras necesidades de infraestructura. Por ejemplo, tenemos diez años anunciando que sacaremos los trenes de carga de la metrópoli y no ha pasado nada.
Queremos infraestructura y no hemos hablado de los hospitales, ni de los servicios de salud fuera de Monterrey.
Es difícil pensar en todos estos problemas y no darse cuenta que la corrupción y la voracidad de la federación nos tiene de rodillas y así quieren que sigamos.
Hace menos de una semana un miembro de morena, creyendo que el sistema de sonido estaba apagado, habló de manera indiscreta y dijo que tenía instrucciones de AMLO para poner atención en Nuevo León y Jalisco. Que esos dos estados le interesan mucho al Presidente.
¿Usted cree que le interesan para mejorarlos y proporcionar la infraestructura que le corresponde hacer a la federación? La respuesta es NO.
Le interesan porque en Nuevo León se genera, históricamente, alrededor del 8 por ciento del producto interno bruto. En los últimos dos años el PIB del país ha sido negativo y sin embargo nuestro estado ha mantenido un indicador positivo.
Todo parece indicar que quiere exprimirnos más. Quiere someternos a sus caprichos.
Continuaremos la próxima semana con estos temas.
Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.
El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM.
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