Monterrey

Federico Muciño: Cuando se estabilice el tema de energía

El tema de la compra de energía eléctrica a proveedores distintos a CFE Suministro Básico es todavía algo desconocido y que genera muchas dudas.

Si bien la enorme mayoría de las grandes empresas industriales y una buena cantidad de medianas empresas en ese sector ya han incursionado en proyectos de cambio de proveedor de energía eléctrica, para muchas empresas industriales en México, especialmente las medianas, el tema de la compra de energía eléctrica a proveedores distintos a CFE Suministro Básico es todavía algo desconocido y que genera muchas dudas.

Para estas empresas que llevan toda la vida conociendo a un único proveedor de electricidad, la decisión de explorar alternativas es normalmente impulsada por el deseo de generar ahorros, pero es frenada por temores ante la atención a fallas y desconocimiento de la regulación. Aunado a lo anterior, tenemos ahora un contexto de múltiples cambios legales y regulatorios en el sector energético, que por su naturaleza técnica y compleja, no llegan a ser comprendidos en todo detalle. Ante este contexto de cambios muchas empresas optan por “esperar a que se estabilice el tema de energía” para tomar decisiones, dejando en el camino muchas oportunidades sin tomar.

Uno de los grandes objetivos que se plantearon al momento de la publicación de la Reforma Energética de 2013 fue que las empresas en México tuvieran suficientes alternativas en condiciones y precio para la compra de su energía, de forma que pudieran competir de mejor forma contra otras empresas del mundo en sus respectivos giros.

El desarrollo de un mercado en donde abunden las opciones y que se adapten a los distintos nichos, requiere necesariamente de tiempo y adaptación entre los consumidores y los proveedores a lo largo de la cadena de la energía. Un requisito clave durante este tiempo de adaptación es la claridad de las reglas y la estabilidad regulatoria. En México, la ola de cambios que vivimos actualmente está generando mucha desconfianza en los consumidores más nuevos y esto sin duda retrasará varios años la maduración del mercado.

Las batallas legales que se están librando actualmente, detonadas por la enorme cantidad de amparos presentados por las empresas afectadas, serán procesos largos que fácilmente podrían tomar años. Durante este periodo probablemente muchos de los cambios se echarán atrás, otros permanecerán y habrá ajustes adicionales. Además, no existirá un final claro y marcado para el momento en el que “las cosas vuelvan a ser estables”. Por esta razón, las empresas que han decidido simplemente esperar, seguirán esperando por años mientras no decidan informarse, entender la situación y tomar las oportunidades que tienen a su alcance actualmente.

En este momento existen todavía varias opciones de proveedores de energía eléctrica a quienes las grandes y medianas empresas industriales pueden comprar energía en condiciones competitivas que representan importantes ahorros contra CFE.

Las empresas a las que hemos guiado en el proceso de compra de energía en meses recientes han obtenido opciones de ahorro de entre 10 y 30 por ciento contra lo que pagan con CFE Suministro Básico. Sin embargo, la energía disponible para la compra por parte de empresas industriales es finita y eventualmente los proveedores que actualmente tienen disponibilidad de energía no la tendrán. El problema se agrava porque precisamente por los cambios regulatorios recientes, muchas empresas del sector de energía han detenido sus inversiones en México, por lo que no se espera que surjan muchas opciones nuevas en los próximos tres o cuatro años.

Las grandes y medianas empresas industriales en México tienen actualmente a su alcance opciones para el suministro de energía que pudieran representar ahorros de doble dígito en un insumo tan importante como lo es la energía eléctrica. Para las empresas medianas en particular, es muy difícil aventurarse en un terreno desconocido y complejo como lo es el cambio de proveedor de electricidad, sin embargo, el no tomar decisiones y esperar a la merced de lo que pueda suceder tiene un costo de oportunidad demasiado alto. Toda empresa debe analizar las opciones que tiene a su disposición y una vez habiéndolas evaluado y entendido, tomar la decisión más conveniente. Cuando “se estabilice el tema de energía” las oportunidades más interesante habrán sido ya tomadas por las empresas que tuvieron la capacidad de verlas en un ambiente de incertidumbre, por lo que a los demás les quedará conformarse con lo que les quede.


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