Monterrey

Hiram Peón: Las campañas políticas y los candidatos, ¿A dónde se fue mi Queso?

¿Por quién votaría usted?.

Empezó la danza de las encuestas que consignan por quién votaría usted, si las elecciones fueran hoy; también empieza la guerra sucia y la exhibición de los trapos sucios.

En las pasadas semanas, como en un concurso de popularidad, los candidatos a gobernador subieron y bajaron y volvieron a subir, como si estuvieran montados en un carrusel de feria.

De todos lados nos llegó mucha información, toda creíble pues se habló con los pelos de la burra en la mano.

La más perjudicada en las encuestas y parece que también con la intención del voto fue Clara Luz.

Se le exhibió como mentirosa cuando primero afirmó que no sabía, y no conocía, al autoproclamado gurú Keith Raniere, condenado en EE UU por tráfico sexual, y líder de la secta NXIVM, para luego mostrarla platicando con el susodicho. También se mostró la soberbia de su marido que fue grabado afirmando que la gente de Escobedo vota por ella porque es la esposa de Abel Guerra.

Todo eso aunado a sus nexos con los viejos priistas que administra su marido y su relación con el exgobernador Medina. De todo esto resulto que no es una buena candidata para Morena, pero ya no se pueden echar para atrás.

Después de ir en la punta en las expectativas electorales ahora está en un tercer sitio que la aleja mucho de la posibilidad de ganar la elección.

Además de que la gente pensante de Nuevo León no parece simpatizar con el movimiento de Morena, ni con los desprecios e insultos que AMLO ha vertido hacia los empresarios y la clase media del estado.

De los demás candidatos también se habló fuerte.

El candidato del PRI, Adrián de la Garza, fue exhibido como corrupto y aliado de los corruptos en el poder. Se le acusa de haber permitido, como procurador, la compra irregular de terrenos ejidales en Mina, durante el gobierno de Rodrigo Medina. El hecho fue del dominio público y los resultados de la investigación no se dieron a conocer. Adrián es acusado públicamente de mantener una total opacidad sobre la operación de los casinos durante sus dos administraciones como alcalde de Monterrey. Aunque no hay demandas de por medio, también se le acusa de enriquecimiento ilícito. La conclusión: mucha gente afirma que Adrián de la Garza es un político corrupto.

Se preguntará usted si todas estas acusaciones han afectado su posición en la carrera por el poder. La respuesta es no. De hecho esta en el primer lugar de preferencias de voto. Los que saben de política afirman que, si no comete ningún error en la campaña, es el que debería ganar. Adrián tiene el 29 por ciento de intención de voto, con posibilidades de seguir sumando puntos.

El tercero en disputa es el senador con licencia Samuel García, de acuerdo con las encuestas es el candidato con mayor crecimiento en la intención de voto, entre marzo y abril pasó del 8 por ciento al 23 por ciento.

Sin embargo Samuel, a pesar de su juventud, tiene mucha cola que le pisen.

Se le acusa de “facturero”, creador de empresas fantasmas, vender protección a empresarios adictos a los negocios amparados por el erario, creador de falsedades tan graves como inventarse un título de grado apócrifo.

Su vida pública está marcada por altas dosis de clasismo, racismo, influyentismo, quizá lo que más lo marco fue la escena, que el mismo publicó, en donde trata a su esposa con un gesto misógino.

También se le conoce por su desprecio por el ciudadano común. En una ocasión respondió, quizá sin pensar, a una petición ciudadana “no soy tu gato”. A Samuel lo caracteriza su falta de sentido humano y sentido común.

Sin embargo el senador con licencia Samuel García, está en el segundo lugar en la tabla de posiciones en la carrera por la gubernatura de Nuevo León.

Si tuviéramos que desechar a todos aquellos candidatos que no cuentan con un comportamiento ético, apego a la legalidad, decencia y probidad, Tendríamos que rechazarlos a los tres.

Si tuviéramos que elegirlos por su capacidad para gobernar y alcanzar resultados tendríamos que rechazarlos a los tres. Todos quedaron a deber.

Si tuviéramos que elegirlos por sus ofertas y promesas, tendríamos que rechazarlos a los tres, porque los tres han hecho de la mentira su mejor argumento.

Sobre el candidato Fernando Larrazábal Bretón algunas encuestas lo ubican en tercer o cuarto lugar, ¡qué más da! De él me ahorro el comentario porque huele a queso, es más, sabe a queso… pero a también a cinismo. Su postulación y su propuesta, esa de escuchar a la gente, en verdad que insípida y simple, en serio todo esto a mí francamente me indigesta.

Es más ¿A dónde se ha ido mi Queso?.

Hasta ahora el único argumento válido para decidir por quién votar es evitar que gane Morena. Usted decida.

Pero yo le propongo que trate de sentir que de su voto depende el futuro del país, depende su futuro y el futuro de sus hijos.

Trate de sentir que Nuevo León, los empleos, el progreso y el ascenso social, dependen de su voto. Me atrevo a pensar que nunca antes un voto, mi voto, su voto, habían tenido tanto valor.

De cada uno de nosotros depende que este estado tan maravilloso, tan pujante, tan comprometido con el trabajo productivo y el ahorro, siga siendo un competidor global tan formidable.

Piense que Nuevo León no está compitiendo con Querétaro o el Estado de México.

Nuevo León está compitiendo con Singapur, Corea, California en Estados Unidos, Hong Kong, Taiwán, Indonesia o Malasia. Esta es la grandeza que estamos defendiendo con nuestro voto.

Mantengamos la esperanza. Hasta la próxima.

El autor es experto en comunicación corporativa y situaciones de crisis. Cuenta con un MBA del ITESM.



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