¿Recuerdas en qué te gastabas el cambio cuando te mandaban a la tiendita? ¿Alguna vez te enchilaste con una Vero Elote? Detrás de esas golosinas está Dulces Vero, un negocio familiar originario de Jalisco que conquistó paladares de todo el país.
Dulces Vero, uno de los competidores del ‘Maguito’ Sonrics, tiene una historia agridulce de más de 70 años, que inclyen dos mudanzas, el combate a una sequía, y tres dueños, incluido Grupo Bimbo.
Todos esos sabores son obre de la idea de Don Ángel Ibarra Dávila y su esposa, María del Refugio Robles, qienes emprendieron su fábrica de dulces en Guadalajara en 1952, y crearon un ‘imperio de sabor’.
La ‘receta’ de Dulces Vero: ¿Cómo popularizaron sus dulces?
¿Alguna vez le diste una paleta de corazón a la niña que te gustaba? La familia Ibarra Robles aprovechó el caramelo para ser del gusto de los mexicanos y hasta para representar a México.
El negocio comenzó bajo el nombre de ‘Los Pinos’ en sus primeros cinco años. En ese entonces fabricaban dulces color amarillo, similares a los turrones, que envolvían en papel celofán de colores.
En 1957 sacaron al mercado una paleta ‘grande’ de caramelo rojo y palo de madera, lo que dio paso a los experimentos con el picante y las frutas.
Así nació la famosa paleta de elote, con forma de mazorca y cubierta con chile piquín. Después sacaron la ‘Sandibrocha’, la ‘pintazul’ y hasta el ‘tarrito’ de cerveza.
Desde entonces, Dulces Vero ha creado golosinas como la paleta de ‘Manita’, con sus frases buena onda, y hasta las ‘Picafresas’.
En sus 70 años de historia (y muelas picadas), la popularidad de esta marca de dulces creció al punto de generar más de mil 100 millones de pesos al año en ventas y utilidades por 220 millones de pesos.
Los problemas y las mudanzas a las que sobrevivió Dulces Vero
Un “ciclo de sequía extraordinaria”, de acuerdo con la UNAM, ‘golpeó’ al país en 1957, lo que obligó a don Ángel Ibarra a llevarse el negocio a Culiacán, Sinaloa, donde cambió su nombre de ‘Los Pinos’ a ‘Dulces Gloria’.
En esa ciudad comenzaron con las primeras paletas grandes de caramelo rojo, similares a las que comía ‘La Chilindrina’. Sin embargo, el hijo mayor de la familia regresó a Guadalajara en 1964, y un año después regresó el negocio a su lugar de origen.
Luego de una década de ‘picar piedra’, la empresa se reestructuró bajo el nombre de Dulces Vero, en honor a una de las nietas de don Ángel Ibarra y María del Refugio Robles, de acuerdo con reportes de medios locales.
Dulces Vero se expandió a las tienditas de todo el país, al grado de tener sus propias fábricas de dulces y de empaques en los ochenta, lo que les permitió crecer a nivel nacional e internacional, con exportaciones hacia Estados Unidos y Centroamérica y dar el salto a la televisión. ¿Recuerdas este comercial de los años noventa?
¿Quién es el dueño de Dulces Vero actualmente?
Dulces Vero fue comprada en el 2010 por Grupo Bimbo a través de su subsidiaria Barcel. La operación se valuó entre 85 y 95 millones de dólares, de acuerdo con reportes de Vector Casa de Bolsa recopilados por Expansión.
Más de una década después, en 2022, Grupo Bimbo vendió Ricolino y Dulces Vero a Mondeléz Internacional, su actual dueño, por 27 mil millones de pesos.
Daniel Servitje, exCEO de Bimbo, explicó que el motivo de la venta fue para continuar con la expansión de las panificadoras, además del pago de deudas.
Como parte de Grupo Bimbo, Dulces Vero fue la base para ‘reinventar’ algunos productos de Ricolino. Así fue cómo nacieron las paletas congeladas de Duvalin, por ejemplo.
La venta a Mondeléz Internacional no afectó la producción de Dulces Vero, que hasta la fecha continúa con sus productos clásicos e incorporando nuevos al mercado.
Además, en 2014 representó a México en la Feria Internacional de Confitería, en Alemania.
Ahora que ya conoces la historia de Dulces Vero, te debemos una ‘Picafresa’ de las grandes por leer nuestra nota.
Con información de Expansión.







