La retención de Mónica Zambada Niebla, hija del narcotraficante Ismael ‘Mayo’ Zambada, se dio como parte de un operativo de la Secretaría de la Marina, en la comunidad El Álamo, sindicatura El Salado. La mujer está presuntamente relacionada con una lechería, que lleva su nombre.
Aunque no tiene algún cargo pendiente en México, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos la ubicó hace casi 20 años en la estructura de mando de la facción de ‘La Mayiza’., junto a algunas de sus hermanas, hijas de ‘El Mayo’ Zambada.
“La designación de la OFAC está dirigida a Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán SA de CV, una gran empresa ganadera y láctea con sede en Sinaloa, México. La exesposa de Zambada García, Rosario Niebla Cardoza, y sus cuatro hijas adultas, María Teresa, Midiam Patricia, Mónica del Rosario y Modesta Zambada Niebla, también son designadas sobre la base de su papel en la propiedad o control de los activos y empresas fachada de Zambada García en México", se lee en el comunicado emitido en 2007.
Leche Santa Monica, la más popular en Culiacán: Así inició su historia
En la década de los noventa, se levantó en la colonia El Alto Bachigualato, a las afueras de Culiacán, Sinaloa, una empresa de productos lácteos que se registró como Nueva Industria de Ganaderos de Culiacán S.A. de C.V., que se conocía popularmente por su producto estrella: la lecha Santa Mónica.
Desde entonces, la marca logró posicionarse rápidamente en el mercado local, convirtiéndose en una de las más consumidas en la región. La marca desarrolló una infraestructura que incluía desde la producción de envases hasta la distribución del producto.

Para finales de los noventa y principios de los 2000, la leche Santa Mónica ya era un referente en tiendas de abarrotes y supermercados locales.
En Culiacán, circuló durante años la versión de que la lechería tenía vínculos con el crimen organizado, aunque estas versiones no fueron confirmadas oficialmente sino hasta tiempo después.
El nombre relacionado con Mónica Zambada
Uno de los elementos que más llamó la atención fue el nombre de la marca: “Santa Mónica”. Este nombre estaría relacionado con una de las hijas de Zambada, lo que reforzó la percepción de que el negocio no era ajeno a su entorno familiar.
Autoridades de Estados Unidos identificaron desde 2007 varias de estas empresas como parte de un esquema de presunto lavado de dinero para Ismael Zambada.
Señalamientos oficiales y el giro de la historia
A partir de ese momento, la narrativa cambió: lo que antes era un rumor local pasó a formar parte de investigaciones internacionales.
Las autoridades estadounidenses señalaron que la lechería era una de varias compañías utilizadas para integrar recursos ilícitos al sistema financiero formal del narcotraficante y su familia.

A pesar de ello, la marca no desapareció de inmediato. Durante años, sus productos continuaron circulando en el mercado local, aunque ya no eran tan populares como antes, además de que la calidad bajó visiblemente, de acuerdo con medios locales.
La demolición de la fábrica
El capítulo final de esta historia llegó años después. Tras permanecer cerca de dos décadas en estado de abandono, el edificio que albergaba la lechería Santa Mónica fue demolido en junio de 2021.
La demolición no fue inmediata ni simbólica: tomó alrededor de dos semanas derribar completamente la estructura, debido a que los trabajos se realizaban por lapsos limitados cada día.
Con ello, desapareció uno de los espacios más representativos de la empresa. El terreno quedó reducido a escombros y posteriormente a un lote vacío, marcando el cierre físico de una etapa que durante años formó parte del paisaje urbano de Culiacán.







