Karl Fagerström, reconocido psicólogo clínico sueco y experto en adicciones, advirtió que la prohibición de vapeadores y cigarros electrónicos en México favorece al producto más letal: el cigarrillo tradicional, frente a alternativas de menor riesgo.
“Sé que en México se han prohibido las alternativas. Esto es muy problemático porque, en la práctica, le están otorgando un monopolio a las compañías de cigarrillos tradicionales”, explicó Fagerström.
Desde el pasado 16 de enero, tras la publicación de la Reforma a la Ley de Salud, México prohibió la comercialización de vapeadores y cigarrillos electrónicos. Bajo este marco legal, las opciones libres de humo disponibles en tiendas son los sistemas de tabaco calentado, parches y bolsas de nicotina. Según Fagerström, al prohibir la competencia de productos menos dañinos, las regulaciones locales terminan paradójicamente favoreciendo el consumo del cigarrillo convencional, cuya combustión es responsable de la mayor carga de morbilidad.
El caso de Suecia destaca por haber reducido su población de fumadores a casi 5 por ciento mediante la integración de alternativas sin combustión o sin humo.
El país nórdico permitió el acceso a bolsas de tabaco snus, vapeadores y dispositivos electrónicos de calentamiento. Fagerström señaló en entrevista que la clave del éxito sueco radica en el acceso y la política fiscal: el gobierno redujo los impuestos a snus y los elevó para los cigarrillos tradicionales, incentivando el cambio hacia productos de riesgo modificado.
La prohibición de alternativas, según el experto que ideó el Test de Fagerström para medir la adicción, puede arrojar a los consumidores a las manos del crimen organizado a través del mercado negro.
El especialista subrayó que las muertes por tabaquismo son una tragedia evitable si se facilita la transición a productos de menor riesgo.
“Cada año mueren 8 millones de personas en el mundo por fumar; eso es más que las muertes totales por la pandemia de COVID-19”, alertó, enfatizando que sin alternativas legales la gente simplemente sigue fumando.
En Suecia existen actualmente 2 millones de usuarios de nicotina, pero solo 700 mil son fumadores, de los cuales únicamente la mitad consume cigarrillos de forma exclusiva.
Richard Wernemar, director Global de Expansión Internacional - Productos Orales sin Humo de Philip Morris International (PMI), explicó que este avance sitúa a Suecia en camino a dejar atrás el tabaquismo combustible. Con la tasa de fumadores más baja del mundo, el modelo sueco demuestra que la demanda de nicotina puede desvincularse de la quema de tabaco si existe voluntad política y apertura comercial.
Wernemar reconoció que el desafío para adaptar estos productos en el mercado internacional reside en la percepción cultural y el componente ritual del fumar. Al ser un acto social instantáneo a través de los pulmones, reemplazarlo con bolsas de nicotina requiere una curva de adaptación, ya que la activación de la sustancia toma unos minutos.
Agregó que la desinformación es un obstáculo crítico, pues muchos consumidores creen erróneamente que las alternativas son tan dañinas como el cigarrillo combustible.

La industria también enfrenta la proliferación de fabricantes pequeños que lanzan productos con niveles de nicotina excesivos y estrategias de marketing dirigidas a menores.
Para Wernemar, estas prácticas perjudican el diálogo con los reguladores y dificultan la consolidación de alternativas viables. La postura corporativa de PMI aboga por una regulación adecuada que demuestre que es posible reducir drásticamente el tabaquismo mediante una oferta diversificada y responsable de productos libres de humo.
Francois Hirt, director de Oral Smokeless para PMI en Canadá, admitió que el panorama en México resulta incierto debido a la falta de reglas claras para ciertas alternativas. Hirt destacó que no se trata únicamente de vender, sino de consolidar un portafolio que los usuarios identifiquen como opciones reales frente al cigarrillo.
Actualmente, 20 mercados en el mundo ya cuentan con normativas específicas para bolsas de nicotina, permitiendo que la salud pública avance mediante la reducción de daños. Países como Taiwán, Chile y Argentina han transitado de la prohibición a la apertura regulatoria para vapeadores y bolsas de nicotina, según explicó Carol Patiño, gerente sénior de política regulatoria de PMI.
Al cierre de 2025, se estima que más de 43 millones de consumidores adultos en 105 mercados utilizaban las alternativas libres de humo de Philip Morris International.
El giro estratégico hacia un futuro sin humo ya se refleja en los estados financieros de la multinacional. Durante el año fiscal 2025, el negocio de productos libres de combustión representó el 41.5 por ciento de los ingresos netos totales de Philip Morris International.







